21 de septiembre de 2021 | 12:46
Ediciones Locales

    Identifican perfil genético de 33 personas en fosas clandestinas de Zacatecas

    Cuatro cuerpos fueron identificados, corresponden a  Ernesto Cordero Anguiano y tres integrantes de la familia Urquizo.
    Compartir en

    Zacatecas.- El procurador de Zacatecas, Arturo Nahle García, confirmó que fueron identificados los perfiles genéticos de 33 personas en las 14 fosas clandestinas del predio Las Negritas, en el muncipio de Calera.

    La identificación se realizo gracias al análisis de una parte de los más de 43 mil fragmentos de huesos encontrados, en la que se determinó la identidad plena de cuatro personas, de los 33 perfiles descubiertos.

    En entrevista, Nahle García dio a conocer los avances de las investigaciones iniciadas el 28 de julio de 2011, cuando fueron descubiertas las fosas en cuyo interior se hallaron 30 casquillos de alto poder y restos de huesos.

    Más de 15 estudiantes de la Universidad Autónoma de Zacatecas son los encargados de realizar las investigaciones que de acuerdo con el primer fiscal del estado, permitieron identificar plenamente a cuatro personas, entre ellas una mujer y sus dos hijos de apelido Urquizo, originarios de Villanueva.

    El procurador detalló que las tres personas tenían reporte de desaparición y que el cuarto cadavér corresponde a Ernesto Cordero Anguiano, uno de los ocho cazadores guanajuatenses desaparecidos en Sierra de Morenos, el 12 de diciembre de 2010.

    Nahle García afirmó que ya concluyeron las excavaciones en la zona, aunque el análisis genético de los más de 40 mil fragmentos óseos continuará en la procuraduría.

    Cabe mencionar que esta información surgió cuando se cuestionó al funcionario estatal sobre el hallazgo realizado por elementos de la Marina de 14 tambos en la comunidad de Río Frío, Enrique Estrada, que en un principio se afirmó contenían cuerpos humanos.

    Sin embargo, horas después, Nahle García desmintió los rumores y precisó que dichos tambos estaban oxidados, viejos y "vacíos", aunque presentaban múltiples perforaciones que podrían haber sido impactos de bala, por lo que fueron llevados al Instituto de Ciencias Forenses para su posterior análisis.