24 de enero de 2022 | 17:33
Cine

    Paul Walker: así fue la última escena que filmó en Rápidos y Furiosos

    Paul Walker se encontraba rodando la séptima entrega de Rápidos y Furiosos cuando ocurrió su muerte.
    Paul Walker
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    Rápidos y Furisos ha sido una de las franquicias cinematográficas más exitosas de los últimos tiempos, razón por la cual suma ya nueve entregas.

    Pese a las millonarias ganancias, un trágico evento amenazó la continuidad de Rápidos y Furisos: la repentina muerte de Paul Walker, uno de los protagonistas.

    Por fortuna, Rápidos y Furiosos resolvió la situación y siguió con más películas, pero los fans siguen con muchas preguntas sobre la última aparición de Brian O’ Conner.

    ¿Eres uno de ellos? Aquí te decimos cuál fue la última escena que grabó Paul Walker y cómo pudieron terminar de grabar la película sin matar a su personaje.

    ¿Cuál fue la última escena de Rápidos y Furiosos que rodó Paul Walker?

    Según se ha informado, en la última escena donde apareció Walker, su personaje y el de Tyrese Gibson ayudaban a caminar al de Vin Diesel (“Toretto”).

    En la escena también aparecían Michelle Rodríguez, Ludacris (“Tej”) y Nathalia Emmanuel, caminando tras ellos.

    Para continuar con esta y otras escenas que Walker dejó pendientes, la producción de Rápidos y Furiosos contrató a dobles, entre ellos los hermanos de Paul.

    También se recurró a la tecnología CGI (Computer Generated Imaginery), que permite la generación de imágenes por computadora.

    Los cuerpos de los hermanos Walker y sus rostros fueron tomados como base para diversas tomas, con modificaciones para adaptarlas a la fisionomía de Paul.

    ¿Cómo murió Paul Walker?

    Fue el 30 de noviembre de 2013 cuando Paul Walker murió, tras salir de un evento caritativo e impactar su auto deportivo contra un poste eléctrico.

    Meadow Rain Walker, hija del actor, demandó a Porsche, fabricante del auto en el que su padre perdió la vida, alegando que el auto tenía defectos de diseño.

    El caso terminó a cuatro años del accidente, con un acuerdo entre Meadow Walker y Porsche, empresa que le pagó a la joven más de 10 millones de dólares.

    Paul murió mientras rodaba la séptima entrega de Rápidos y Furiosos. Su deceso retrasó el estreno de cinta, que estaba previsto para abril del 2014.