Sam es el primer juguete transexual del mundo creado por Gender Greative Kids, una asociación en pro de los derechos de las personas trans.
Inspirado en las muñecas rusas matrioshkas, la historia de Sam se cuenta a través de diversos huevitos que exponen la transición física e incluso emocional del personaje.
Sin embargo, para que sea una realidad es necesaria la donación de la gente para patrocinar el proyecto y sacarlo a la venta. Son necesarios 137 mil 500 dólares canadienses (Un millón 925 mil pesos).
"La mayoría de los niños que cuestionan su género nacen en culturas que no los aceptan. A menudo son sometidos a acoso físico, verbal y sexual que conduce a sentimientos de rechazo, aislamiento y confusión", cuenta la organización.
