Vestido con una camisa a cuadros y pantalones vaqueros, Bob apareció en 1977 como el primer muñeco gay envuelto en un armario.

"Sal del clóset con Gay Bobo", se leía en el empaque creado por Harvey Rosenberg y comercializado por su empresa Gizmo Development. El modelo contaba con un pendiente colgando de la oreja derecha y medía 30 centímetros. 

Su llegada causó polémica no sólo por la referencia a su homosexualidad y su invitación para la población LGBTI a vivir libremente, sino porque se trataba del único muñeco con genitales, ya que también se le consideraba un instrumento erótico. 

Entre las leyendas que lo anunciaban se encuentran: "No es fácil ser honesto, pero recuerda que si Gay Bob tiene el valor de salir de su armario, tú también puedes" y "Llévame a la oficina, a tu jefe le encantará jugar conmigo".