Joel Francisco Jiménez García, académico de la Facultad de Derecho de la UNAM, expuso que para evitar el bullying, se debe enseñar a los menores de hasta seis años de edad a respetar a los demás desde el primer nivel de educación básica. 

Ya que el acoso escolar se incrementó en niños y adolescentes durante los últimos años, el también miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, externó que:

?Estado que no cuida a su niñez y no atiende a sus niños, rompe la pirámide social desde la base. Nos urge tener una sociedad sana y para eso hay que fomentar en sus integrantes un trato digno hacia los demás, con límites y compromiso social?.

Es de origen holandés y da nombre al maltrato físico, verbal, psicológico o social deliberado y recurrente que un infante recibe de otro u otros niños, con el objetivo de someterlo y asustarlo, hasta causarle graves trastornos psicológicos.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) asignó esta definición al acoso escolar desde 2011, y hace referencia a dos actores: el agredido o víctima, y el agresor.

No obstante, el profesor asegura que existe un tercero al que no se le ha dado la importancia que tiene: el observador o espectador, cuya conducta se ve afectada al presenciar un acto así, pues piensa de inmediato; ?¿me tocará a mí en un momento dado??, ?¿participaré como un individuo activo o pasivo??.

Por ello, según Jiménez García, el nivel idóneo para prevenir el bullying es el preescolar. Sobre todo después de conocer las cifras que publicó Reforma, las cuales demuestran que un 67 por ciento de los estudiantes gays sufrieron algún tipo de agresión física o verbal en la escuela

El maestro argumenta que la primera etapa de la vida de los individuos es la que determina sus condiciones físicas y mentales para que logren su cabal desarrollo; es decir, esos primeros años son decisivos en la formación de su inteligencia, personalidad y comportamiento, por lo que la sociedad no debe esperar a que el problema se manifieste en los últimos años de la primaria y en la secundaria.

?Es necesario poner límites a los menores porque pareciera que tienen todos los derechos del mundo y eso no es verdad. La maduración es un proceso con muchas etapas y si los pequeños asumen responsabilidades poco a poco, al llegar a la mayoría de edad podrán vivir en armonía con el resto de la sociedad y tomar las decisiones más pertinentes?, concluyó.

Con información de Notimex y Animal Político.