Andrés Boy, hijo de Tomás Boy, exfutbolista quien falleció el pasado martes, dijo que su padre tuvo que morir para ser reconocido como figura del balompié mexicano.

Tomás Boy, quien fuera seleccionado mexicano en la Copa Mundial de Futbol de 1986, además de dirigir equipo de futbol por más de 30 años, falleció en la ciudad de México, a causa de una tromboembolia pulmonar.

El “Jefe” tuvo tres hijos, a los que nombró: Andrés, Luis y Nicolás.

Tomás Boy era muy especial

Fuera de la funeraria donde fue velado, Andrés Boy habló acerca de la carrera y la personalidad su padre. “Había una percepción muy particular sobre mi padre, que cambiaba cuando lo conocían a fondo. A la gente que le dio acceso, conoció una versión que mucha gente ni se imaginaba de él”, dijo.

Muchos podrían decir que Tomás Boy tenia un gesto de prepotencia, algo que lo acompañó durante toda su vida pública: “Somos sus hijos, tenemos una forma de verlo, pero sería bueno que le preguntaran a sus jugadores que lo conocieron, para que vean qué tipo de persona era”.

Tomás Boy

El legado de Tomás Boy

Cuando se le preguntó a Andrés Boy, sobre el legado que dejó su padre en el futbol, mexicano, comentó: “No me corresponde decir el legado de mi padre, sería poco objetivo hablar sobre eso.

Aceptó que fue un futbolista: “De primera línea, de los mejores que ha tenido la historia de este país y espero que así se le recuerde, aunque sabemos que en México no se suele reconocer a sus figuras”.

Ante todas las manifestaciones de admiración que se han dado por el “Jefe” Boy, si hijo comentó: “Parece que se tuvo que morir para que lo reconocieran”.

Tomás Boy.

La carrera de Tomás Boy

Tomás Boy Espinoza jugó en tres equipo: Atlético Español, Atlético Potosino y el Club Tigres, donde tuvo sus mejores logros al ganar dos títulos de Liga.

También fue seleccionado por México en la Copa Mundial de Futbol de 1986.

Como técnico, dirigió a más de diez equipos, aunque nunca pudo levantar un título.