La señora Martha González es la abuela más querida por la afición mexicana al futbol, luego de bendecir a cada jugador del tricolor conforme aparecía en la pantalla de un televisor. Esta acción, dijo, fue su manera de ofrecer apoyo y buena vibra para el Mundial 2018.

“Todos los juegos de los mundiales nos juntamos en las casas de mis hijos en El Paso, Texas, a veces con uno y después con otro; ahora nos tocó con mi hijo Willi”, narra la señora en entrevista con SDPnoticias. “Estábamos en la casa, traía mi plato de menudo y cuando volteo veo y escucho el Himno Nacional y como a cualquier mexicano se enchina la piel y se llena uno de emociones”, agregó la mujer nacida en Chihuahua.

Pero esta no sería la primera vez que lo hace, pues admite que le tiene mucho cariño a los jugadores y en cada encuentro repite el ritual. “Siempre he defendido a la Selección, yo se que salen hacer lo mejor que pueden y yo dije les doy su bendición porque sé que van a ganar”, expresó.

La presión que pesaba sobre la escuadra ante el debut en el Mundial y en contra del campeón del mundo, no solo pesaba sobre la directiva y los jugadores, sino que esta también fue percibida por la juarense, pero nunca dudó de ellos. “Al principio sentía mucha presión, pero algo me decía que iban a ganar. Tenía fe en ellos y puse a dios primero. A Memo (Ochoa) le di dos bendiciones y en las manos también para que no le entre gol y así fue”, comentó.

No obstante, considera que el marcador 1 a 0 que dejó el debut del tricolor no es su obra. “Siento bonito que digan que ganaron por mi bendición, pero no fui yo. Fue dios y la fe que tenemos en la selección”, aseguró. 

A pesar de que desde 1986 reside en El Paso, la mujer originaria de Ciudad Juárez subraya que haberse mudado no le quita lo mexicana y su amor por el país que la vio nacer. Por ello, aseguró que continuará echando la bendición a los jugadores en su trayectoria por Rusia e invitó a otros a hacerlo o, al menos, apoyarlos de alguna manera.

Por último subrayó que su máximo deseo es conocer a los jugadores para poder darles la bendición en persona y no a través de un televisor.