{username} (@cobostv) August 6, 2018
@Julioastillero tuitea hoy: “AMLO, en el aeropuerto de la Ciudad de México, sin escoltas, jalando su maleta, sin aparato de poder, mientras Angélica Rivera disfruta de París protegida por guardaespaldas activos contra cámaras indiscretas”.
Seamos francos, por supuesto que Angélica Rivera puede costearse un verano en Paris con sus hijas; de hecho, más antes como empleada consentida de Televisa, que ahora...
Los mismo puede decirse con respecto a los escoltas y guardaespaldas. Es, nos guste o no, la esposa del presidente de México y una figura pública con cierta popularidad; todas las asiáticas la admiran, no se diga el jet-set parisino. ¿Alguien recuerda Lady Di, por mencionar a la más sonada?
En ocasión, la intromisión en la vida privada llega a niveles intolerables. Que si cómo viste, qué si cómo se peina, que si qué comió ese día, etc. Denota banalidad, francamente, pero no tanto de ella sino de los medios y las sociedades que consumen y atienden con entusiasmo e interés lo anterior.
AMLO, en cambio, si bien es popular, no despierta (aún) el mismo interés de los medios -particularmente los de la farándula. Tan es así que ha insistido en que no requiere al Estado Mayor Presidencial para cuidarlo. Veamos si sigue diciendo lo mismo una vez investido. Además, aunque cuesta creerlo (¿verdad?), aún no es el primer mandatario; vaya, ni siquiera presidente electo. Por su parte, seguramente Beatriz Gutiérrez llegue a despertar esas fuertes pasiones algún día, si bien no creo que a ella le interese ni un tantito. Caso contrario, Marcelo Ebrard, próximo secretario de Relaciones Exteriores; vivió en la capital francesa cinco años y probablemente va congeniar con ese tipo de vida durante los seis siguientes.
Así, para sumarnos a la frivolidad, pues en ocasiones la forma sí es fondo, lo verdaderamente criticable no es haber ido a París a vacacionar bajo estas condiciones, sino pedir de beber una coca cola en el restorán L’Avenue... ¿En serio? ¿Qué sigue, cena en un McDonald’s de Lutetia?
