Tírenle a Peña Nieto

En las campañas casi todo está permitido, pero no que un bando se una a otro para tratar de joder a un tercero, máxime si el que lo hace es de derecha y lo que busca es favorecer al de izquierda. La intención suena bastante descabellada, porque lo natural es que dos fuerzas se unan para arrebatarle al poder al partido que está en el gobierno, no a uno de oposición para evitar que llegue.

 

Esa parece ser la consigna en el PAN: ayudar al candidato de la izquierda para evitar un probable triunfo del PRI en los comicios del próximo primero de julio, que lo regresaría al poder después de doce años de permanecer en la oposición. Así, todo indica que los correligionarios de Josefina Vázquez Mota son los más entusiasmados por ayudar a Andrés Manuel López Obrador, dado que éste, por sí mismo, parece que no puede contra Enrique Peña Nieto.

 

La especie que los panistas niegan con vehemencia en Colima fue evidenciada el sábado anterior, cuando ellos organizaron una marcha anti Peña Nieto el mismo día en que el abanderado presidencial encabezaba un mitin en el jardín Libertad de la capital del estado. O sea: el PAN le hizo el trabajo sucio a López Obrador, que es el más feliz con todo lo que pasa actualmente, junto con Felipe Calderón, del que nadie se acuerda que en el 2006 acusó al tabasqueño de ser “un peligro para México”.

 

En Colima el PRD es un partido prácticamente inexistente, merced a sus mediocres dirigentes que siempre ha padecido. Aunque parezca absurdo, el PVEM o el PT obtienen más votos que los perredistas. De ahí, pues, que el PAN haya sido el promotor de la marcha anti Peña Nieto: su dirigente estatal, Raymundo Mano de piedra González Saldaña, lanzó el exhorto un día antes desde su cuenta de Facebook, pero nunca asomó las orejas durante la manifestación.

 

El dirigente panista más tarde fue acusado por su homólogo priísta de haberse escondido tras las faldas de la diputada local Patricia Lugo Barriga, que sí se presentó a la marcha, junto con la ex regidora Margarita Padilla y con Marcos Elizarraraz, este último de las juventudes blanquiazules, así como la vocera de la fórmula del PAN al Senado de la República, una tal Paulina.

 

Al llamado de los panistas acudió un centenar de jóvenes cuyos padres y abuelos siempre se manifestaron en contra del PRI desde una posición de ultraderecha. Así, no fue nada extraño ver a descendientes de personajes que encabezaron membretes que hace quince años protestaban en contra de la candidatura de Fernando El nene Moreno Peña, a la sazón abanderado priísta a gobernador de la entidad.

 

A los membretes con nombres como “Jóvenes por la Democracia” y “Madres de la Libertad”, sólo faltó que también se les unieran para hacer causa común otros como el de “Padres Desobligados” y el de “Huérfanos del Infortunio”. Toda esta carne de cañón era patrocinada por Héctor Tacones Lejanos Sánchez de la Madrid, director del Diario de Colima, el Monte Everest de la corrupción, que a toda costa buscaba ver al ex rector de la Universidad de Colima no en Palacio de Gobierno, sino en el penal de Puente Grande.

 

Curiosamente, un sexenio más tarde, Sánchez de la Madrid y Moreno Peña resultaron socios de la publicación (jocosamente conocida como La jaula de las locas). Y más curioso aún resultó que en las sucias páginas del acridio de marras ahora aparezcan como colaboradores de la sección idiotorial algunos distinguidos panistas, a saber: el propio Gonzalez Saldaña, Patricia Lugo Barriga, Locho Morán Sánchez, Milton El alto vacío de Alva Gutiérrez…

 

En fin: de nuevo volvieron a enarbolar sus banderas los grupos ultraderechistas que ahora responden al llamado de la dirigencia estatal del PAN, pero con la intención de favorecer la candidatura presidencial de la izquierda. Vuelvo a repetir: los extremos se tocan.

 

El saldo de la marcha anti Peña Nieto fue de unos cuantos golpeados por parte de supuestos porros contratados por el PRI, incluidos periodistas militantes lo mismo –por lo que se ve— de la ultraderecha que de la ultraizquierda. Al final, la policía llegó sólo para separar a los rijosos. No obstante, ahora los de la marcha exigen castigo para los que los agredieron, como si ellos hubieran sido ajenos a una manifestación donde la premisa era transmitir el odio que tienen contra el candidato presidencial tricolor.

 

A este respecto, vale la pena hacer notar que era innecesario que se contratara a golpeadores para frenar a los de la marcha anti Peña Nieto, pues ese centenar de manifestantes no representaba nada frente a los cerca de 7 mil asistentes al mitin del candidato priísta en el jardín Libertad. Quiero pensar que se trató de evitar un problema mayor, es decir, el de la provocación que hubiera terminado en una masacre, a sabiendas de que la diferencia numérica era aplastante.

 

El caso es que en Colima el ala radical del PAN se puso al servicio de López Obrador para favorecerlo en las encuestas, aun cuando en el 2006 esos mismos le birlaron el triunfo al perredista. 

 

Y en cuanto al presidente estatal del blanquiazul, que me dice por Twitter que no es porro ni es cobarde, sólo le recuerdo la golpiza que le propinó a Marco Antonio García Toro, cual vil porro, cuando él era regidor y éste síndico del ayuntamiento de Colima, Y por lo que se refiere a su cobardía, no se puede llamar de otra forma al acto de huir cuando fue desaforado en el Congreso local, siendo él presidente municipal interino de la capital del estado, y hacerse el aparecido únicamente hasta cuando sintió que ya había pasado el “peligro”.

 

Sus actos del pasado exhiben de cuerpo entero a González Saldaña: se escondió tras las faldas de una mujer porque bien sabía que podría estallar la violencia por el acto de provocación de la ultraderecha que hoy se encuentra al servicio de López Obrador.

 

Yo digo que si AMLO gana la elección presidencial, al menos que sea por su propio esfuerzo y sin la ayuda nada desinteresada de los panistas. Algunas encuestas cuchareadas y copeteadas no ubican a la izquierda en un buen lugar, pero la de Covarrubias y Asociados se acerca más a la realidad y lo coloca a sólo nueve puntos del puntero.

 

Si López Obrador va repuntando, que sea por sus propios méritos. No necesita AMLO de bules para nadar, pues no es nada creíble que tan repentino amor de los panistas sea de gratis. No se debe olvidar lo que Felipe Calderón le hizo en el 2006. No a la amnesia colectiva.

 

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