Columnas

Tengo otros datos. Conflicto del agua en Chihuahua por corrupción y la irresponsabilidad de @javier_corral

Javier Corral@Javier_Corral

El mandatario chihuahuense manifestó que el Tratado Internacional es benéfico para la nación.

El Gobierno de la Cuarta Transformación (4T), acusó en la conferencia de prensa mañanera del pasado 25 de septiembre, la existencia de una "red de políticos" relacionados con el actual Gobernador de Chihuahua y con el mandatario anterior, que está detenido en Estados Unidos por corrupción, de acaparan la explotación del agua en esa entidad federativa del norte del país y de estar detrás de las movilizaciones violentas en la presa La Boquilla.

Las investigaciones ordenadas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador revelaron que los retenedores del vital líquido de ese Estado son dos grupos: el de la familia Urionabarrenechea productora de nogales, vinculada con el exgobernador César Duarte; y la familia Porras Muñiz productora de cebollas, ligada al diputado local panista Jesús Valenciano García; pero en esta indagatoria faltó nombrar a la planta cervecera Heineken que fue autorizada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el actual jefe del ejecutivo local siendo que esta fábrica tiene un uso intensivo de agua en una zona con estrés hídrico y que esto último también ha contribuido a que exista una injusta distribución del recurso.

Hay que recordar que la extracción de volúmenes mayores de agua de las tres principales presas de Chihuahua, en medio de una prolongada sequía en ese estado del norte del país para dar cumplimiento al Tratado de Agua de 1944 entre México y Estados Unidos, provocó que los campesinos de la región se organizaran para protestar con violencia al considerar que podría faltar dicho líquido para el próximo ciclo agrícola, puesto que el de este año ya está por concluir y el riego está garantizado.

Para entender las causas del conflicto nos tenemos que referir al pésimo manejo que se tuvo en las pasadas administraciones federales con la distribución del agua, en donde priva la corrupción en el otorgamiento de concesiones del vital líquido en una zona en donde es escaso este bien, la irresponsabilidad del actual gobernador que dio permiso a una planta productora de cerveza que tiene un uso intensivo del recurso hídrico y lo que significa el Tratado de Aguas entre México y Estados Unidos y la forma en cómo se están aprovechando de este conflicto los partidos opositores al gobierno de la Cuarta Transformación.

El contar con una concesión en una zona con escasez del líquido, como es Chihuahua, puede significar un negocio millonario y por eso en esa región del norte del país se creó un mercado negro del agua en donde ronda la corrupción con falsificación de documentos, un diseño de entramado legal y la mala utilización de decretos presidenciales para poner pazos aparentemente "dentro de la ley" , siendo los principales beneficiados grandes empresas agrícolas que muchas veces están emparentadas con el poder político.

Entre 2013 y 2014 en Chihuahua se registraron 2 mil 140 constancias, de acuerdo con datos que se pueden consultar en el Registro Público de Derechos de Agua (REPDA); además de 2015 a 2018 se registraron otras 2 mil 194. Muchos de estos registros se dieron sin constatar si existían los pozos, además de que hay constancia que estas concesiones se dieron en lugares vedados por la ley.

La entrega de buena parte de las constancias para uso del agua ocurrió cuando la delegación estatal de la Comisión Nacional del Agua estaba a cargo de Alex LeBarón González, quien fue diputado estatal por el PRI y era uno de los funcionarios cercanos al entonces gobernador de Chihuahua, César Duarte.

Chihuahua es el principal productor de nuez en el país, pero el problema con el nogal, en una zona desértica como lo es dicha entidad federativa, es que para producir un kilo de ese fruto seco se requieren 7 mil 500 litros de agua, de acuerdo con datos de investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).

La familia Urionabarrenechea, que esta dedica a la producción de nogales se le han otorgado una cantidad relevante de concesiones del vital líquido en la entidad federativa norteña y, en total, acapara 8 millones 866 mil 277 metros cúbicos de agua.

En febrero de 2018 Heineken CM inauguró una planta cervecera en Meoqui, Chihuahua con una inversión de 500 millones de dólares para producir 6 millones de hectolitros al año, que se traducen en 6 millones de botellas de cerveza al día y un consumo de 12 millones de hectolitros de agua que equivalen a un millón 200 mil metros cúbicos del vital líquido.

La fábrica para producir cerveza fue autorizada por el actual mandatario chihuahuense Javier Corral, y en su momento este permiso fue catalogado como una irresponsabilidad de parte del gobernador, esto debido a que hay escasez de agua de la región y que para producir un litro de cerveza se necesita 2 litros del recurso hídrico.

La planta tiene una extensión de 70 hectáreas de superficie; y tendrá la capacidad de expandir su producción hasta 10 millones de hectolitros lo que significará un mayor consumo del vital líquido.

El otro problema que afecta a los agricultores chihuahuenses en la distribución del vital líquido es el Tratado de Aguas de México con Estados Unidos, que habla que el país azteca debe entregar a su vecino, en cada ciclo de 5 años, un total de 2,158.5 millones de metros cúbicos de agua, lo que equivale a un promedio de 431.7 millones de metros cúbicos por año.

El acuerdo entre las dos naciones también mandata que del Río Colorado, Estados Unidos dote a México mil 850 millones de metros cúbicos de agua cada año.

Los Estados de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas ya aportaron su parte para cumplir con el acuerdo con el país vecino del norte, pero Chihuahua no ha entregado 319.8 millones de metros cúbicos de agua provenientes del Río Conchos. Esto pone en riesgo el tratado y la relación entre los dos países.

El mandatario chihuahuense manifestó que el Tratado Internacional es benéfico para la nación, pero el problema y la inequidad está en cómo se ha distribuido la carga entre las entidades federativas.

El conflicto de la inequitativa distribución y escasez del vital líquido en Chihuahua no es de ahora, es un problema de hace muchos años, en donde el actual gobernador Javier Corral Jurado, no solo no ha hecho nada para remediar esta situación, sino también ha contribuido a que la dificultad hídrica se agrave en el estado con irresponsables decisiones como la autorización de una planta para producir cerveza que consume una gran cantidad de agua en una región en donde es escaso el recurso además de querer aprovecharse de esta problemática para golpear al Gobierno de la 4T.