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AMLO ha dicho que recibió a Pemex prácticamente en ruinas y que su gobierno hará todo lo que deba hacer para “rescatar” a la empresa.

México otorgó un nuevo estímulo fiscal a Pemex

Ya debía haberle quedado muy claro al gobierno federal que lo de Petróleos Mexicanos es un tema tan perdido que solo puede seguir generando pérdidas. Ya no habrá dinero que alcance y cada peso que se le siga invirtiendo es como tirarlo a la basura. El mayor problema es que ese recurso económico que se le está inyectando en cantidades millonarias se le está quitando a las finanzas públicas del país, siendo que hay rubros que debieran ser prioritarios y a los cuales se les está escatimando e incluso negando el apoyo para cubrir sus necesidades básicas que debieran ser atendidas por el Estado Mexicano.

El pasado viernes 19 de febrero, a través de El Diario Oficial de la Federación (DOF), se publicó el decreto por medio del cual el gobierno de México otorgó un nuevo estímulo fiscal a Pemex, en esta ocasión de hasta 73,280 millones de pesos (3,540 millones de dólares). La idea del presidente, todavía no sabemos asesorado por quién, es reforzar las endebles finanzas y la producción de hidrocarburos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho que recibió a Pemex prácticamente en ruinas y que su gobierno hará todo lo que deba hacer para “rescatar” a la empresa así como a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) “para que vuelvan a operar como palancas del desarrollo nacional”.

¿Nuevo rescate a Pemex?

“La semana pasada un funcionario de alto nivel del gobierno dijo a la agencia Reuters que se alistaba un nuevo rescate a Pemex por unos 5,000 millones de dólares entre una capitalización de entre 1,300 y 1,600 millones de dólares y un beneficio fiscal.

El nuevo estímulo es adicional a una reducción paulatina que se ha hecho a la tasa del Derecho de Utilidad Compartida (DUC) que busca que Pemex, con una deuda financiera de 110,000 millones de dólares e ingentes pérdidas, cuente con recursos para invertir en exploración y extracción de hidrocarburos para reponer reservas e impulsar la producción de petróleo.

El decreto del viernes cita que es necesario aplicar el estímulo fiscal por el “impacto negativo en las condiciones económicas y de negocios derivados de los acontecimientos de tipo geopolítico, económico y de emergencia de salud pública a nivel global” para aumentar la producción de hidrocarburos.(Forbes22/02/21).

La mañana del jueves, el presidente López Obrador anunció que su gobierno invertirá 100 mil millones de pesos extra a Petróleos Mexicanos (Pemex) con la finalidad de que no le falten recursos para las labores de exploración y de producción de campos petroleros.

Recordó que además se le están restando impuestos a la empresa paraestatal para fortalecerla, estrategia que también se está implementando en la Comisión Federal de Electricidad(CFE).

“Ahora con la disminución de impuestos alrededor de 100 mil millones, estamos esperando también lo que nos va a entregar el Banco de México de remanentes, se está haciendo la cuenta, eso lo entregan en abril y se va a utilizar para pagar deuda”, destacó.

Aclaró que la política de la actual administración no va a consistir en solo extraer más petróleo crudo, puesto que se tienen que cuidar los recursos para dejarlos a las nuevas generaciones.

Aseguró que México tiene que pensar en la autosuficiencia energética para que se produzca la gasolina y el diésel que se consume en el territorio nacional. “Por eso la construcción de la refinería y la rehabilitación de las que ya existían. En el 23 vamos a dejar de comprar las gasolinas, a finales del 23 vamos a ser autosuficientes”, sostuvo.(Milenio25/02/21).

Especialistas en el tema, han puesto en proporción las pérdidas registradas por Pemex siendo que en 2019 ascendieron a 659 mil 931 millones de pesos y en 2020 a 489 mil 937 millones de pesos, es decir que tan solo bajo la égida del actual régimen las pérdidas han alcanzado 1.15 billones de pesos, que según Carlos López Jones, Director de consultoría en Tendencias Económicas y Financieras, son equiparables a la adquisición de 460 aviones presidenciales, 1.6 millones de casas de interés social, y 7 años del Presupuesto de Salud.

López Jones también dimensiona el tamaño del derroche, respecto a los escándalos por los que tres expresidentes fueron objeto de críticas y sus respectivos sexenios marcados en razón de ello. Refiere que esa impactante pérdida es semejante a 20 millones del Toalla Gate de Vicente Fox; 1,000 estelas de luz de Felipe Calderón, y 170 estafas maestras de Enrique Peña Nieto.

No se ve cómo la caída de Pemex pueda llegar a ser amortiguada por más que Andrés Manuel esté dispuesto, como parece, a llegar a las últimas consecuencias y seguir inyectando recursos a un barril sin fondo llamado Pemex.

En el contexto de una devastadora pandemia como la que ha vivido nuestro país; cuando se ha carecido de todo en el tema de la salud, cuando ha faltado infraestructura, aparatos médicos, artículos de protección para quienes atienden covid en primera línea, utensilios, cuando han escaseado medicamentos, vacunas, quimioterapias, es imposible no pensar en lo que habría alcanzado a hacerse con ese 1.5 billones de pesos.

Pero contrario a que el Gobierno de López Obrador se hubiese decidido a tomar acciones definitivas en torno a Pemex, la postura del presidente es seguir adelante inyectándole recursos a un caso perdido que ya solo puede generar más pérdidas, en tanto lo que hace falta es dinero público para paliar necesidades básicas e impulsar la economía invirtiendo en programas y proyectos de amplia rentabilidad en un país que, aunque se niegue por el Jerarca, se hunde.

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