Me causa un poco de extrañeza que aquellos servidores públicos que están a favor de que se aumente el salario mínimo, crean que eso es lo que acabará con la desigualdad económica que existe en nuestro país, y ya no hablemos de la cultural, social y otras más.
La desigualdad comienza por los servidores públicos y políticos.
Uno de los factores más tangibles y visibles de un estado fallido e infestado de corrupción y desigualdad, es cuando sus servidores públicos y políticos perciben salarios exorbitantes como lo es en el caso de nuestro país. ¿Usted tiene idea de cuánto percibe un ministro de la Suprema Corte de Justicia? O ¿un magistrado local? Ellos son los encargados de ?servir? y hacer valer la justicia en México, pero sus salarios no son nada justos ni certeros en relación con la impunidad, el compadrazgo, la lentitud con la que se maneja el ?estado de derecho?.
Los ediles o presidentes municipales, en contubernio con su cabildo se otorgan sus propios sueldos a conveniencia o a ojo de buen cubero, eso son contar los corruptos manejos y despilfarros que realizan con el erario que les otorga el gobierno federal.
Y qué decir de los diputados locales o federales y por supuesto de los senadores que gastan hasta en chocolates y pañuelos desechables con cargo al erario.
Todo esto sin contar que sus sueldos en muchos casos son íntegros ya que los ?gastos de representación?, automóviles, gasolina, viajes y un sinfín de charlatanerías, son con cargo al presupuesto.
Y así comienza la desigualdad.
Si usted viaja por el mundo o investiga un poco, se dará cuenta de que ni en Estados Unidos, Alemania o el Reino Unido, los servidores públicos gana como en México y claro cito a estos países que son primer mundo y sus economías son mucho más prolíferas y estables que la nuestra.
Los países en vías de desarrollo como el nuestro, son vistos por aquellos los desarrollados con altos esquemas de desigualdad económica.
El aumento al salario mínimo no resuelve nada, mientras existan gastos y sueldos disparados dentro de los servidores públicos y políticos de nuestro país. En realidad lo que genera las inflaciones y el bajo poder adquisitivo, son los malos manejos administrativos estructurales que realizan aquellos que toman las decisiones macro económicas, y en México esas decisiones han sido totalmente malas desde hace muchos años.
Los gobiernos no generan riqueza.
Ningún gobierno en ningún lugar de este planeta genera riqueza, ésta se trabaja, se administra y se obtiene con base al desarrollo, estrategia y distribución de bienes o servicios, los gobiernos están para regular y otorgar las facilidades de que esto ocurra, pero en México los servidores públicos ganan como si generaran riqueza al país, cuando en realidad sólo son un gasto que en la mayoría es exagerado.
¿De qué sirve aumentar el salario mínimo si los servidores públicos al mismo tiempo se aumentan sus sueldos?
El dinero es una ilusión, es una herramienta que utilizamos para adquirir productos o servicios que tiene un valor estimado, son papeles, monedas o una cuenta virtual en los bancos. Pero si se aumentan todos el salario simplemente seguirá existiendo esa terrible desigualdad que tenemos y la inflación será exactamente proporcional o mayor a esos aumentos, por lo que subir los salarios no servirá de absolutamente nada y simplemente será una ilusión demagógica.
Nuestro país necesita acortar las distancias, subir el salario mínimo y que los que más ganan sin generar riqueza como los servidores públicos, ganen mucho menos de lo que hoy perciben.