Me gusta la gente que realiza proyectos y no sólo los tienen la cabeza porque ganas de hacer cosas inclusive de asesinar las tiene cualquiera (y no estoy promoviendo que nadie asesine a nadie), pero llevar a cabo una idea, culminarla y verla nacer, es parte de las principales satisfacciones del ser humano.

Salamandra Scorpion

No es un automóvil, no es una motocicleta, es exactamente las dos cosas en una por lo que se puede tener lo mejor de los dos mundos en un solo vehículo.

La empresa Teldiux fundada por el Venezolano William Mercay lanza en México este vehículo de tres ruedas para dos personas con un diseño atractivo, ágil, divertido ideal para las grandes ciudades caóticas como en la que vivimos.

Bajo la filial de Gleya Motors dirigida por Imer Coronado, inicia el armado en su planta de Nuevo Laredo del Salamandra Scorpion en donde en su primera etapa los vehículos serán ensamblados bajo pedido con una entrega espera de entrega de entre 60 y 80 días y en el primer año consideran vender 2000 unidades.

Tecnología latinoamericana

Los latinoamericanos no tenemos un perfil de desarrollo tecnológico a nivel mundial, cuando hablamos de tecnología lo primero que se nos viene a la cabeza son los orientales como japoneses o coreanos, alemanes y gringos blancos porque este es el arquetipo que nos han implantado los medios de comunicación de los creadores de tecnología, pero no es así, también en Latinoamérica y en México se desarrollan y crean vehículos con tecnología de ingenieros y creativos latinoamericanos como es el caso de Teldiux y Gleya Motros y su lanzamiento Salamandra Scorpion.

Apoyar las creaciones de los nuestros no sólo es aplaudirlas, se trata también de consumirlas, de creer en ellas, de utilizarlas y aplicarlas a nuestra vida cotidiana como lo hemos hecho con los artículos extranjeros.