La campaña que está en marcha contra el nuevo titular de seguridad pública en Quintana Roo, Alberto Capela, responde a la defensa de los intereses, todavía muy importantes, de la verdadera Mafia del Caribe.

Durante la campaña a gobernador de Carlos Joaquín González, en esta columna denuncié que los ataques que recibía el candidato de la alianza PRD, PAN, MC tenían un origen muy evidente: el gobernador en funciones Roberto Borge Angulo, hoy detenido en el penal Bordo Neza, acusado de los delitos de peculado, aprovechamiento ilícito del poder y ejercicio indebido de la función pública, percibía que su candidato Mauricio Góngora Escalante, postulado por la alianza PRI-Nueva Alianza y PVEM, estaba en caída libre conforme avanzaban las campañas electorales.

Carlos Joaquín González ganó de manera contundente la elección para gobernador.

A los dos años de su gobierno Carlos Joaquín González se deslindó de la alianza PAN.PRD-MC para no comprometer a su gobierno el proceso electoral 2018 que se avizoraba claramente en favor de Andrés Manuel López Obrador, quien era atacado de una manera por demás embustera y mendaz por el candidato de esa coalición Ricardo Anaya Cortés.

Y efectivamente en julio pasado MORENA barrió a la alianza que encabezaba Ricardo “Canallín”, como lo motejó en uno de los debates que sostuvieron en campaña el propio López Obrador.

Obtuvo el triunfo en los municipios de Benito Juárez (Cancún), Solidaridad (Playa del Carmen) y Othón P. Blanco (Chetumal), las tres más importantes del estado, mientras que Cozumel fue ganado por Pedro Joaquín Delbouis (hijo del titular de la Secretaría de Energía, Pedro Joaquín Coldwell), por el PRI-PVEM-Panal, al concluir el cómputo definitivo de las elecciones de los 11 ayuntamientos del estado.

La cruzada mediática en contra de la política de seguridad pública de Carlos Joaquín González, que es impulsada por la mafia que yo califiqué en su momento como Los Piratas del Caribe encabezados por Roberto Borge, ha tenido un inesperado revés, como lo comenté ayer en este espacio, y desde Nueva York, en el llamado “Juicio del Siglo” que se lleva en contra del Chapo Joaquín Guzmán Loera, siguió aflorando la complicidad de los Piratas del Caribe con el narcotraficante que llegó a ser el capo más buscado en todo el mundo después de sus famosas fugas.

Continúo con el reporte que llega de Nueva York sobre este caso:

SOBORNOS MILLONARIOS

De acuerdo con lo declarado por el testigo colaborador, los sobornos a los más altos niveles los manejaban directamente “El Chapo” y “El Mayo”, llegando a pagar desde 100 mil, 500 mil y hasta un millón de dólares; los pagos incluían lo mismo a gobernadores que a comandantes de la PGR, de la Policía Federal de Caminos, la Policía Ministerial, la del Distrito Federal y hasta de la Interpol.

Con las declaraciones del “Rey” Zambada, solamente se confirmó lo que siempre había sido un secreto a voces en Quintana Roo, que González Canto y Borge Angulo, habrían figurado en la nómina del Cártel de Sinaloa.

Sin embargo, tras la derrota electoral que sufrió Borge en el 2016 y luego del arribo del nuevo gobierno, ya no pudieron cumplir con lo pactado y en consecuencia se desataron los actos de extrema violencia, como el ataque a la Vice Fiscalía del estado y las múltiples ejecuciones, balaceras y “levantamientos” y la aparición de narcomantas y narcomensajes.

La protección al cártel del “Chapo” se rompió en 2016, cuando Mauricio Góngora Escalante, ex secretario de Finanzas, ex presidente municipal de Playa del Carmen, ex candidato del PRI a la gubernatura y uno de los personajes más allegados a los ex gobernantes González Canto y Borge Angulo, ya no pudo seguir las indicaciones de sus ex jefes.

Tiempo después de la detención de Roberto Borge Angulo, Góngora Escalante sería detenido y sujeto a proceso por los delitos de desempeño irregular de la función pública y peculado.

En lo referente a las investigaciones de la Procuraduría General de la República y la SEIDO, se estima que los ex gobernadores priístas de Quintana Roo, González Canto y Borge Angulo, vendieron dos veces la plaza a organizaciones rivales: el Cártel de Sinaloa y a “Los Zetas”.

A raíz de la captura en Panamá de Borge Angulo,  comenzó a destaparse la cloaca que se gestó desde que González Canto asumiera la gubernatura, en abril de 2005.

De esa manera, lo menos hace 12 años, Quintana Roo se convirtió en santuario del narcotráfico, en centro de operaciones de bandas de narcotraficantes, de tráfico de personas, en refugio de capos de las

drogas y en paraíso fiscal para el blanqueo de capitales, además de que sigue siendo “El Pasillo del Narco” para la entrada de droga que llega a territorio mexicano por la frontera sur, tanto por aire, como por mar y tierra.

Gobierno borgista y narco, en la misma mesa. 

Conforme a investigaciones periodísticas, desde el inicio del gobierno de Borge Angulo, la mafia y el gobierno estuvieron sentados a la misma mesa, pues luego de obtener el triunfo en las elecciones en 2011, Borge se reunió, por espacio de tres días, en un conocido hotel de Cozumel, con jefes del Cartel de Sinaloa, organización para la que operaba Leticia Rodríguez Lara.

Cajas de seguridad, enorme decomiso. 

Coincidentemente, Borge y muchos de sus ex colaboradores, guardaron su dinero y documentos en las mismas cajas de seguridad de la empresa donde "Doña Lety" tenía sus joyas, dinero y documentación, en la que vinculan al secretario privado del ex mandatario y a Mariana Zorrilla, ex esposa de Borge, con el crimen organizado.”

Todo lo anterior es parte de una información que se está ventilando en el “Juicio del Siglo” que se le sigue al Chapo Guzmán en la corte de Nueva York.

Y repito, es solo una parte de una información que ya tiene en sus manos la DEA, y debería tener igualmente actualizada su par mexicana, la PGR.