El primer día de clases en muchas escuelas en México y otros países tiene dos escenarios. Los niños que tienen clases en escuelas públicas en estos momentos están llevando sus lecciones como se había planeado al principio. Buscaron un canal de televisión y se sentaron a tomar sus clases, como lo van a hacer hasta que el semáforo de la pandemia se ponga en verde.
Del otro lado, los alumnos de muchas escuelas particulares que toman clases en línea se conectaron a la plataforma Zoom para empezar a tomar sus lecciones. Todo iba bien hasta que se cayó el sistema y los miles de niños conectados con sus profesores se quedaron sin su clase interactiva.
Imagine a las personas que también utilizan la plataforma Zoom con motivos profesionales, ahora tienen que buscar métodos alternativos para tener sus reuniones virtuales al no poder conectarse.
La semana pasada las acciones de Zoom subieron un 18% y en lo que va del año han crecido un 325%. Con lo que pasó hoy no creo que el comportamiento de las acciones tenga la subida que tuvo la semana pasada. No quiero decir que no sea bueno invertir en la plataforma de videoconferencias, lo que sí es que tendrán que tomar acciones para mejorar en este tipo de cuestiones.
¿Qué habrá pasado con Zoom? Lo más seguro es que la plataforma sufrió la caída por el gran flujo de personas entrando al mismo tiempo en lo que es el primer día de clases en muchos países.
Echando números, según datos de la SEP en México hay alrededor de 46,600 escuelas privadas. Imaginemos que el 75% de las escuelas utilizan la plataforma Zoom para tomar clases virtuales, unas 34,950 escuelas. Si cada una de estas escuelas tiene un promedio de 30 alumnos por salón y cada grado desde la primaria hasta la secundaria tiene 4 salones, son alrededor de 1,080 alumnos por plantel. Esto da la cantidad de 37 millones 746 mil alumnos que se quieren conectar a Zoom al mismo tiempo durante el mismo horario. Si le sumamos a los profesores y personal de la escuela que se quiere conectar también, el número sería todavía más alto.
Ahora imagine un sistema que antes de las 8 am estaba funcionando de manera normal y de repente se le unieron 37.5 millones de usuarios de golpe, seguramente la plataforma no aguantó el flujo extra de usuarios y se “cayó”.
Las escuelas particulares que utilizan Zoom como su sistema para clases virtuales tendrían que tener un plan B para que los alumnos puedan seguir tomando las lecciones cuando pase esto. La gente de Zoom, si quiere seguir siendo la plataforma preferida, tendrá que trabajar en la manera de soportar las entradas masivas de usuarios de golpe.
Mientras tanto, las escuelas que están usando las plataformas de Aprende en Casa sí están teniendo las clases, ya sea por la TV o por YoutTube. La verdad estuve viendo las clases de Aprende en Casa y tienen una semejanza con los programas de Plaza Sésamo, por lo que seguramente serán una buena plataforma para que los niños de las escuelas públicas no se retrasen en sus planes educativos.
Mientras tanto hoy, las escuelas públicas han tenido más tiempo de clases que las escuelas privadas, eso hasta que la plataforma Zoom vuelva a estar en línea.
Mucho gusto le habrá dado a las personas que a nivel mundial tenían sus juntas con la plataforma Zoom. En España eran por ahí de las 2 pm cuando se cayó el sistema. Los españoles les pueden dar las gracias a los niños de Norteamérica por la caída del Zoom.
