Columnas

Desaparecer al INE no le conviene a AMLO

Lorenzo Córdova (INE) y AMLOCortesía


​Les platico: el 1 de julio de 2018, la victoria de López Obrador fue ratificada y autentificada por el INE.

Irreverente

AMLO le voltea la cara al INE

Durante toda su campaña, quizá la única institución defendida por el ahora presidente fue precisamente el Instituto Nacional Electoral (INE), y resulta paradójico que a dos años y medio de distancia esté empecinado en acabar o minimizar o reducir o desacreditar o infiltrar las funciones de dicho órgano electoral.

Lo defendió e incluso pidió que la ciudadanía lo hiciera porque sabía que sólo un organismo autónomo e independiente del poder ejecutivo, podría validar el triunfo que él esperaba en las urnas.

Y si ganó fue porque los votos que consiguió fueron en cierta forma resguardados por ese mismo organismo al cual hoy le voltea la cara y no solo eso, sino que además azuza a sus “compañeros” sicarios políticos para que le asesten una cuchillada por la espalda.

Su iniciativa -porque fue de él y materializada por el inquilino de la oficina de la izquierda del Palacio Nacional- de añadir el anticonstitucional transitorio que prolonga hasta el 2024 la presidencia del magistrado Arturo Zaldívar Lelo de Larrea al frente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es una estratagema que busca tener de su lado al poder judicial cuando las impugnaciones de Morena sobre los resultados que le serán adversos el 6 de junio de este año, rebasen al Tribunal Federal Electoral.

Pocos han caído en la cuenta de la relación que existe entre la embestida desatada contra el INE y la resolución del Senado para ampliar la permanencia del presidente de la Corte hasta el momento de la verdad que serán las elecciones de 2024.

En el resolutivo del Senado se aseguraron los esbirros de la 4T, de que su aliado Zaldívar Lelo de Larrea esté al frente de la Corte hasta tres meses después de la cruciales elecciones de ese año.

AMLO quiso asegurarse de tener de su lado al presidente de la Corte.

Que no se nos olvide que aún perdiendo la mayoría en el Congreso en este 2021, los diputados de Morena y paleros que le acompañan, permanecerán tres meses en sus curules antes de cederles sus lugares a quienes ganen esas elecciones.

Y lo mismo sucederá en 2024, porque aún perdiendo la mayoría en el Congreso y también en el Senado -que renovará a la camada que en este 2021 seguirá ahí- AMLO quiso asegurarse de tener de su lado al presidente de la Corte y a sus magistrados de cabecera para que le entren al análisis y resolución a favor de la 4T, si esta pierde las elecciones de 2024 y por consiguiente, las impugna más allá de la instancia que representa el Tribunal Federal Electoral.

Que, casualmente, estará también en manos de la 4T, si se concreta el diabólico plan de anularlo, minimizarlo, desacreditarlo, infiltrarlo o invalidarlo, como se está viendo hoy en día.

No creo que AMLO llegue a tanto como desaparecer al INE, por lo que expuse al principio, pero ya tiene en la banca esperando a entrar en acción, a sus alfiles como John Ackerman, listos para ocupar los lugares que dejarían libres Córdova, Ciro Murayama y los otros consejeros que mandaron al rancho de Palenque al delincuente Salgado Macedonio, en sus aspiraciones de ser candidato de Morena a la gubernatura de Guerrero.

CAJÓN DE SASTRE

“Es increíble que la gente no se dé cuenta de esto que acabas de escribir, aunque, pensándolo bien, lo normal es que tal escenario les pase de noche, porque México pareciera estar anestesiado ante el desmadre que vivimos en todos los frentes”, dice la irreverente de mi Gaby.