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Percepciones. Eternos

Parque Fundidoraparquefundidora.org

En el fondo venden su conciencia y su mutis a quienes les llegan al precio

“Todos los necios son obstinados y todos los obstinados son necios”Baltasar Gracián

Son los eternos inconformes a los que nunca darán gusto.

Son los críticos sistemáticos que todo lo ven de color negro y que han hecho de su lengua viperina y su análisis obtuso un “modus vivendi”, disfrazado de estilo personal y de una falsa defensa de los intereses ciudadanos.

Nunca les escucharás un elogio a nadie, jamás estarán de acuerdo con nada, pero en el fondo venden su conciencia y su mutis a quienes les llegan al precio y ello a cambio de simplemente guardar silencio.

Son los que el lunes pasado, en pleno diluvio provocado por la tormenta Hanna en Monterrey, reclamaban al gobierno el haber incumplido la promesa de abrir el Parque Fundidora.

Son los que se quejaban de que el Paseo Santa Lucía no tenía agua, y cuando la tormenta lo llenó volvieron a alzar la voz diciendo que el agua estancada podría provocar la proliferación de mosquitos.

“Ningún chile les embona”, diría un amigo.

Y de esos tenemos un montón auspiciados y promovidos por los medios de comunicación y por periodistas carentes de talento, que encuentran en la denuncia y la crítica fácil, aunque siempre segura, una forma sencilla de “dar la nota” y hacerse notar.

No representan a nada ni a nadie, aunque tienen un membrete y un cargo que los valida como “voceros”.

Son especialistas de todo y no aceptan cuestionamiento sobre sus premisas, hipótesis o declaraciones, porque se sienten dueños absolutos de la verdad.

Me dan pena, porque en pleno Siglo XXI a lo menos que podríamos aspirar sería a una oposición inteligente, que defendiese sus puntos con argumentos e ideas y no con falsas agrupaciones, cuyos representantes se venden al mejor postor para simplemente y cuando les conviene guardar silencio.

En eso no hemos cambiado y ya va siendo tiempo de cambiar.

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