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Once Varas. Autopistas desprotegidas. Denuncia fútil

Pistolaun-perfekt / pixabay

Tal parece que la delincuencia le está dando su bautizo de fuego a la Guardia Nacional en Nuevo León.

El asalto no ocurrió en medio del desierto ni en descampado. No, un grupo de sujetos fuertemente armados a bordo de una camioneta detuvieron la marcha de un autobús apenas pasando la caseta de peaje de la Autopista Monterrey-Nuevo Laredo.

Y eso que se supone que este tipo de rutas deben, por aquello del peaje, estar más vigiladas que los abandonados caminos públicos.

Pero tal parece que la delincuencia le está dando su bautizo de fuego a la Guardia Nacional en Nuevo León.

Ha habido muchos enfrentamientos y persecuciones, pero muy pocos resultados. De capturas, ni se habla.

El atraco, del que fueron víctimas los pasajeros de una unidad de Omnibús de México incluyó la privación de la libertad de las víctimas, y tuvo lugar en un tramo de aproximadamente 25 kilómetros en la autopista, entre los Municipios de Sabinas Hidalgo y Ciénega de Flores.

Fue un infierno de casi media hora el que vivieron las víctimas y el chofer, que comenzó con el frenón brusco de la unidad al que fue obligado el operador, porque se le atravesaron los malandros en una camioneta.

A punta de fusil lo obligaron a abrir las puertas. Dos subieron y mientras uno vigilaba, el otro se dedicó a robar a los pasajeros. Dinero en efectivo, joyas y celulares era el objetivo.

Tras 20 minutos de la nefasta operación, los asaltantes descendieron y escaparon en la misma camioneta, en la que sus cómplices los esperaban parados a media carretera.

Claro que al otro día se anunció un fuerte operativo de vigilancia en el sector, y le aclaro, que este asalto no quedará en las cifras, porque la mayor parte de las víctimas prefirieron seguir su viaje a perder el tiempo con inútiles denuncias.

 

VIOLENCIA FAMILIAR, MAL DE LA PANDEMIA

La asociación Alternativas Pacíficas dio la mala noticia: Los casos de violencia en Nuevo León tras el confinamiento por la pandemia, aumentaron hasta en un 400 por ciento, aunque la ONG reveló que disminuyeron los ingresos a los refugios.

Claro que no es para sentirnos orgullosos, ni cambiarle la letra al Himno de Nuevo León, porque el estado ha tenido la tasa promedio mensual más alta de violencia familiar con 26.4 crímenes por cada 100 mil habitantes.

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@obedc