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No es con López-Gatell, es contra López Obrador

López Obrador y López-GatellEspecial

El tema de la pandemia quizá nos sorprendió, pero se atendió con tenacidad y capacidad

Fiel a su estilo, el Dr. Hugo López-Gatell contestó el cuestionamiento de los gobernadores educadamente. Sigue ganando su temple y la diplomacia del subsecretario. Del mismo modo, la reacción de aquellos mandatarios que se excluyeron de tomar la decisión de pedir su renuncia dio entender dos cosas: no sincronizan bien las ideas y están muy lejanos, por lo menos, de hacerle ruido al presidente. Ese grupo que adoptó ese papel de desobediencia, mostró que las reuniones son un mero protocolo de simulación.

Algunos actores se han ocupado más de la política y la grilla para poder penetrar en los temas de la agenda pública, en los que Andrés Manuel López Obrador es amplió dominador por la legitimidad que posee tan alta. Hoy en día, ese momento culminante sigue preocupando a un grupo de gobernadores disidentes que, a toda costa, quiere asediar al mandatario; es cierto, el tema de la pandemia es preocupante, alarmante, pero es una tarea conjunta, cooperativa. También es obligación de los estados reforzar el sistema de salud que durante décadas estuvo en el abandono.

La llegada de AMLO a Palacio Nacional significó el comienzo de una nueva etapa de transformación. Por años padecimos y fuimos sometidos a una problemática de salud pública con consecuencias catastróficas, porque los hospitales eran carentes de infraestructura, medicamentos y personal médico. Hoy, Andrés Manuel redobló las energías para garantizar una atención universal. Repito, el tema de la pandemia quizá nos sorprendió, pero se atendió con tenacidad y capacidad, inclusive las mismas organizaciones reconocieron los esfuerzos y las medidas que planteó la Secretaría de Salud, con uno de sus referentes más visibles, el Dr. Hugo López-Gatell.

Hoy un grupo de gobernadores que ha acarreado un desgaste en sus estados y niveles de aceptación bajos, intentó nuevamente poner en tela de juicio la labor de López-Gatell. Sin mucha confianza en su discurso, que han replicado desde hace un par de meses, es posible que piensen más en la fragilidad institucional que posee cada uno en sus territorios. Hay que recordar que las elecciones de 2021 están cerca; los escándalos destapados de corrupción han salpicado al PRI y al PAN, pero también el PRD impulsó el Pacto por México: un manual de reformas que perfilaron más desgracia que beneficios.

Esa experiencia ha traído signos de debilidad de una oposición que será nuevamente derrotada en 2021. Según los estudios de opinión, Morena ganará y conquistará más terreno. Por ello es evidente que busquen la organización, la conspiración y un guion predeterminado de información para tratar de desprestigiar la labor del Hugo López-Gatell. Sin embargo, en realidad buscan golpear mediáticamente al presidente, comprometerlo ante la sociedad a fin de desvirtuarlo.

Esa hostilidad ha llegado al grado de polarizar todas las acciones del Ejecutivo y su agenda. La visita a Estados Unidos no causó ninguna ignominia; quisieron zancadillearlo hasta con videos. Lo mismo sucedió con el T-MEC. No obstante, el mansaje de los gobernadores fue a López Obrador, no para López-Gatell. Quieren una reacción a sus demandas, hacerlo renunciar significaría un fracaso para el presidente, el mandatario lógicamente ni se inmuta ni preocupa. Pretenden arrinconarlo y sentarlo en una mesa con el fin de que cumpla sus caprichos, no cederá y continuará trabajando en sus actividades.

Tiene toda la confianza depositada en Hugo López-Gatell. Asimismo, sabe perfectamente que ha sido inapropiada la forma de pedir un encuentro con el jefe del Ejecutivo federal que, en estos momentos, parece lejano por la relación ríspida que propiciaron los mandatarios estatales. Las formas sí importan en política. Ese rechazo que han mostrado con el presidente, paradójicamente, lo fortalecerá más, ya que la transición de 2021 está en la antesala y Morena será el gran triunfador.

“Mis respetos para los gobernadores”: López-Gatell. Está a la altura de los grandes retos.

Por cierto, emulando las palabras de Epigmenio Ibarra: no son más de 40 millones de mexicanos los que firmamos un documento, solo son 8 gobernadores que buscan protagonismo.