De la sabia o maquiavélicamente de los administradores de Hacienda de sexenios pasados se creó un impuesto en el que todos estamos obligados a pagar y que nos pega a todos en el bolsillo, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios.

 

¿Qué es el IEPS?

El IEPS es un impuesto que se paga por la producción y venta o importación de gasolinas, alcoholes, cerveza y tabacos. El IEPS se clasifica como un impuesto indirecto esto significa que, a diferencia del ISR, los contribuyentes no lo pagan, estos los trasladan o cobran a sus clientes. Es decir, si el depósito de la esquina le vende tabaco, el dueño incluye en el precio el IEPS que posteriormente le pagará a Hacienda al momento de hacer la rendición de cuentas.

Aumentos súbitos

¿Por qué en la gasolina se dan aumentos súbitos con respecto a este impuesto? Desde el 27 de diciembre del 2016, durante la administración pasada, se estableció que cada fin de año se debería de actualizar el precio del IEPS, así como los estímulos fiscales que corresponden a este impuesto. Al no ser un impuesto que se relaciona directamente con el precio de venta de la gasolina sino una cuota fija, los aumentos a esta cuota pudieran no corresponder con la inflación, al menos no directamente.

Cuota fija

Al tener una cuota fija en las gasolinas, el gobierno puede hacer cálculos sobre este impuesto especial para aplicarlos a los programas de desarrollo correspondientes. La liberación del precio de los combustibles en México puede hacer que el precio baje- espero que seamos testigos de esto algún día- por lo que los impuestos percibidos serían menores a lo que se planeaba obtener, afectando el apoyo a los proyectos que se sustentan con lo que se ingresa.

Si la gasolina llegara aumentar, los que “ganan” son los consumidores pues no pagarían un impuesto relacionado al precio de venta. Pero muy probablemente se vendría pagando en el aumento del siguiente año.

Adiós subsidio

Hacienda, además del aumento del IEPS, señaló en otro decreto que los primeros días de enero se eliminaran los subsidios a las gasolinas y el diésel, por lo que el consumidor asumirá el costo total del IEPS. El aplicar el IEPS con todo y aumento dependerá de los expendedores de gasolina, ellos podrán decidir si se lo pasan por completo al cliente o lo pueden absorber.

En la frontera norte seguirá el estímulo para poder igualar los precios de la gasolina con los que se tienen en Estados Unidos pues es parte de los planes del actual gobierno para fomentar el desarrollo de esa frontera.

En el IEPS, ¿pagan justos por pecadores?

El IEPS es el impuesto que pagamos todos, pues al afectar el precio de las gasolinas, afecta a todo lo que se transporta en el país. El costo logístico de cualquier bien de producción debería de ser al menos un 5% del costo total. Si en una cadena productiva vamos sumando los pequeños o grandes aumentos que se dan por el costo de los hidrocarburos, el aumento de precio es inminente. En este caso, de alguna manera u otra, todos pagamos el IEPS.

¿Por qué digo que pagan justos por pecadores? En un país donde hay muchísima economía informal, donde se buscó proteger de cierta manera a los que menos tienen no gravando productos de la canasta básica, el gobierno tuvo que buscar algún tipo de salida para obtener más impuestos y poder sustentar programas y proyectos. En países desarrollados, las tasas de cobro de impuestos son mucho más elevadas de las que tenemos en México. Acá hacemos lo imposible para pagar menos impuestos. Entonces los impuestos que se aplican para poder lograr el presupuesto necesario tienen que ser impositivos, del estilo del IEPS, para poder lograr lo que se le prometió al pueblo. El IEPS es una solución a ese impuesto al consumo que no se quiso aplicar, a la evasión de impuestos de pequeños, medianos y grandes negocios, a la corrupción, a lo que no paga en impuestos el comercio informal entre muchas otras razones. El IEPS lo pagamos, queramos o no, todos.

Mal necesario

El IEPS es un mal necesario pues las finanzas publicas ya lo dan por hecho. Los presupuestos gubernamentales ya cuentan con ese estímulo. Quitar ese impuesto de golpe podría afectar todo lo que tiene contemplado y proyectado el gobierno para este año. Sería interesante ver si el gobierno actual puede retirar o disminuir de alguna manera el cobro de este impuesto “especial” que deja de ser especial cuando se aplica de manera constante. Cuando oiga a su senador o diputado diciendo que si se elimina el IEPS baja en automático el precio de la gasolina, pregúntele de donde sacaría los recursos que ahora se obtienen por el cobro de ese impuesto.