Margarita Esther Zavala Gómez del Campo, mejor conocida como la esposa del ex Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, desde hace meses anunció de manera poco sorpresiva su decisión de contender en las próximas elecciones del 2018 para buscar la Presidencia de la República. Hasta el momento, la abogada de 49 años se postula como una candidata sólida al frente del Partido Acción Nacional (PAN), por lo que no pierde oportunidad alguna para recordarle al electorado su deseo de convertirse en la primera mujer presidenta que llegue a Los Pinos. Cabe recordar que la ex primera dama intentó regresar al Congreso de la Unión en el año que transcurre mediante la vía plurinominal, pero debido al escaso respaldo que recibió por parte de la dirigencia de su partido que comenzó a sentir los golpes del voto retrospectivo desde que su esposo Felipe Calderón cedió la presidencia de México en el año de 2012 al Partido Revolucionario Institucional (PRI), tal intención quedó descartada.
Con sus constantes apariciones públicas, pude percatarme de que la licenciada Zavala y única aspirante presidencial por el PAN tiene firmemente presente de que su principal contrincante a vencer en el 2018 es el líder del partido -Movimiento de Regeneración Nacional- (MORENA), Andrés Manuel López Obrador, porque si hablamos de los eternos rivales priistas con los que ha tenido disputas Acción Nacional a lo largo de varias décadas, el partido que representa el dirigente de la “infrestructochor” no representa una amenaza considerable hasta el momento, ya que su desempeño al frente del ejecutivo ha dejado mucho qué desear.
Menos mal que hasta estos días sus declaraciones respecto a sus intenciones de ser presidenta resultan moderadas cuando hace referencia a su género, acentuado en su condición de mujer. Tal parece que la candidata aprendió bien de las pifias de su amiga y colega Josefina Vásquez Mota, que por cierto, en las últimas semanas de su campaña a la Presidencia de la República resultó vilmente olvidada a su suerte por su propio partido. Por otra parte, de igual manera ha aprendido de los resbalones de su marido Felipe Calderón, rechazando que el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador sea un “peligro para México”, ya que dicho lema principal durante la campaña presidencial del mencionado panista en el año de 2006, fue repetido una y otra vez durante más de dos meses por la radio y la televisión, afectando de manera considerable la imagen del candidato de la oposición. Tal “guerra sucia” como le fue llamada, hasta hoy en día se le sigue reprochando a su partido, ya que en esos tiempos de elecciones turbias al PAN se le llegó a relacionar (y no precisamente con apoyo “moral”) de manera ilegal con una de las televisoras más importantes del país; Televisa. Así, de la manera más confiada, se mostró convencida de que ella debe tomar las riendas del país dentro de dos años, ganándole al ya tres veces candidato presidencial. Tal y como lo dijo hace unos días en la cadena de radio –Radio Fórmula-: “Ya se está volviendo costumbre que sea candidato: le podemos ganar, le vamos a ganar, habrá momentos de contrastes”.
Refiriéndonos a las elecciones presidenciales que se avecinan, la ex primera dama, que ostenta una carrera política en la cual los cargos que ha ejercido han sido por designación y no por el voto ciudadano, ha sido cuidadosa al no descartar una posible alianza con el partido que por años le dio cobijo a su principal enemigo a vencer en estos momentos; el PRD, al momento de señalar que en un futuro no muy lejano hay posibilidades para considerar una coalición. Así que por lo pronto, dijo, hay que entender que el Partido de la Revolución Democrática está ocupado en ganar un poco de la legitimidad que se han encargado de perder varios dirigentes del mismo, principalmente el hoy Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.
Hasta este punto es importante hacer hincapié en las declaraciones que hace unos días efectuó el ex presidente panista Vicente Fox sobre la candidata y su esposo, en donde según él, el llamado “Presidente del empleo” pretende impulsar a Zavala para seguir gozando de las mieles del poder, por lo que la ex primera dama se limitó a expresar su disgusto por dichas declaraciones del ex presidente, agradeciendo el apoyo de aquellos panistas que sí la apoyan. Así, tal y como lo mencionaba al principio de este breve artículo, ya se veía venir su candidatura, por lo que de manera sorprendente concuerdo por primera vez con el político que logró sacar al PRI de Los Pinos después de más de 70 años con su histórica alternancia fallida. Es aquí en donde proclamó la necesidad de recurrir al análisis retrospectivo (como eufemismo de “hacer memoria”), siendo aquel que suscita disgustos entre aquellos personajes que viven de la política y no para ella.
Tal es el caso de Hinojosa y su polémico legado marcado desde el principio por el cuestionamiento de su triunfo de la “puerta trasera” (ya que tuvo que entrar por dicha puerta del recinto, en este caso el Pleno, para ser investido como presidente constitucional de la República) en las elecciones del año 2006. Pero no sólo eso, la lista de sus acciones es larga y gris; con un combate fallido contra el crimen organizado que hasta la fecha (ya que se sigue llevando a cabo bajo el mando de Peña Nieto) ha dejado más de ciento veinte mil muertos, con un proyecto Chicontepec fallido que generó pérdidas por más de 17 mil millones de pesos, con sospechosos accidentes aéreos fatídicos en donde tanto Juan Camilo Mouriño (Secretario de Gobernación en el gobierno de Calderón) como Francisco Blake Mora (también Secretario de Gobernación del mismo presidente) perdieron la vida, con un Estado de Derecho fallido que olvidó la justicia cuando un incendio ocurrido el 5 de junio del año 2009 en la Guardería ABC, en Hermosillo, Sonora, dejó como saldo la muerte de 49 niños y 76 más gravemente heridos, pese a que las consecuencias del hecho alcanzaban a una prima de nada más y nada menos que de la esposa del entonces presidente, Margarita Zavala, con un decreto privatizador que legalizó la extinción de la compañía -Luz y Fuerza del Centro-, dejando sin empleo a más de 40 mil trabajadores, con una construcción fallida de la famosa “Estela de Luz”, que costó muchos más millones de lo planeado, retrasando su construcción quince meses sin que hubiera un sólo procesado, con un fraude cuantioso revelado por la extinción de -Mexicana de Aviación-, que sin sustento legal alguno de igual manera dejó desempleados a miles de trabajadores que hasta la fecha siguen en pie de lucha, con una reelección populista en octubre del año 2012, del cacique Carlos Romero Deschamps y la maestra Elba Esther Gordillo (que sorpresivamente hoy se encuentra en prisión), con un hallazgo macabro de 72 cadáveres de migrantes centroamericanos en una fosa clandestina en San Fernando, Tamaulipas, en el año de 2011, con un atentado fatídico al llamado Casino Royale en Monterrey que ocasionó la muerte de 52 personas, etc., etc., etc.
Habrá que cuestionarse si la ex primera dama que cobra un aproximado de 10 mil 500 dólares por impartir conferencias es la candidata ideal para gobernar al país por seis largos años, para eso es necesario recurrir a la historia, y no únicamente a aquella que es proclamada por los libros, sino también a aquella que se construye día con día, aquella que se vive en la realidad, porque en este caso, la prosperidad y el estado de bienestar son dos cosas que no se pueden ocultar, ya que fueron dos aspectos que el ex presidente panista aseguró, fueron garantizados como resultado de su gobierno, por lo tanto, ¿Realmente son apreciados en nuestra subjetiva realidad o no? Si la respuesta es afirmativa, no habría por qué temer a que esta mujer llegue al poder, si la respuesta es negativa, habrá que hacer memoria de los resultados que dejó su marido, ya que aún se está a tiempo de cambiar la historia, sin arriesgarse a repetir los errores del pasado.
