La persuasión es la capacidad que tiene un ser humano para convencer a otro o a otros de algo que no querían hacer o no les había pasado por la mente llevarlo a cabo.
Factor primordial del liderazgo
Para un líder la persuasión es totalmente primordial, no se puede ser quien lleve las riendas de algo y no tenga la capacidad de convencer a los demás de que se puede lograr o llevar a cabo.
Víctimas de la persuasión
En la mayoría de las ocasiones, los seres humanos no podemos darnos cuenta cuándo estamos siendo atacados por la persuasión de los otros individuos ya que puede estar escondida detrás de una actitud sumamente amable y ahí es donde podemos caer sus garras.
En las garras de la persuasión
El fin de semana fui con un par de amigos a un restaurante bar de una cadena gringa que se encuentra cerca de mi casa en donde cualquier feminista se sentiría totalmente ofendida y agredida por el maldito patriarcado, ya que las mujeres que atienden ahí están ataviadas con unos pequeños shorts anaranjados cacheteros y playeras blancas ajustadas con la intención de dar la impresión que tiene un pronunciado busto aunque en realidad la gran mayoría en México son solo chicas jóvenes y flacas.
Chicas jóvenes y lindas
Honestamente decidimos ir a este lugar para “ver chicas lindas” además de pasar un buen rato independientemente a que mis amigos y yo tenemos parejas estables y no tenemos la necesidad de lanzarnos sobre una presa o buscar engañar a nuestra mujeres. Las chicas al pasar cerca de cualquier varón dentro de las instalaciones, sonríen sexy y amablemente a cualquiera incluyendo al más feo de tus amigos o familia, esto genera un ambiente proclive para que los machos se sientan reconocidos y comprometidos a seguir consumiendo en el local donde son atendidos como nadie lo hace en sus casas.
La comida tiende a ser mala, los tragos son tan iguales a cualquier otro establecimiento pero ligeramente más caros aunque la gente que son principalmente hombres asiste ahí porque su inconsciente soledad los lleva a este tipo de negocios.
La necesidad
Los hombres que en su mayoría asisten a este lugar tienen una singularidad colectiva ya que buscan la experiencia de estar cerca de chicas “lindas” en un ambiente agradable donde sean bien recibidos y atendidos amablemente. Digamos que es como el sueño de cada hombre heterosexual y esto lo sabe perfectamente quien desarrolla las técnicas de venta de este negocio.
Una linda sonrisa
En la vida cotidiana la gente de las grandes ciudades como la nuestra no está acostumbrada a sonreír salvo con la gente que conoce y le es cercana. Las jovencitas que laboran en el establecimiento citado reciben un entrenamiento para sonreírle amablemente a cada individuo que llega al lugar suavizando e iniciando el dominio mercantil de su presa.
Novia por unas horas
La chica que nos atendió dejó una servilleta en la mesa con su nombre corazoncitos y una sonrisa dibujada para que no la olvidáramos durante nuestra estancia como cuando nuestra novia nos envía mensajes en el celular o los escribe en un papelito.
Maligna tierna, amable y delicada persuasión
Uno de mis amigos llegó enfadado un poco porque la lluvia y sus problemas familiares lo tenían en ese estado. Lo percibimos nosotros que lo acompañábamos y también la chica que nos atendía, pasado un rato y después de llevarnos el servicio a la mesa, la mesera con una linda sonrisa le preguntó a mi amigo que se encontraba menos enfadado en ese momento por su nombre, él le respondió extrañado el por qué, y ella le respondió de la siguiente manera… “Es que una chica me pidió que preguntara tu nombre porque quería saber cómo te llamas”…inmediatamente el semblante de mi amigo cambió y se le pudo ver totalmente relajado, amable, sonrojado y con una autoestima elevada.
Claro que como conozco las técnicas de persuasión, trate de ubicar ¿a quién diablos le había gustado mi amigo para pedir su nombre en un lugar donde la gran mayoría somos varones heterosexuales? El salón donde nos encontrábamos tenía alrededor de 45 personas aparte de nosotros, 35 eran hombres supongo heterosexuales, 10 mujeres todas acompañadas por amigos o sus parejas (lugar totalmente equivocado para tener una cita), y no localicé a nadie del sexo femenino que pudiera ser la coqueta.
Pasada la noche mi amigo se la pasó muy bien con nosotros y su actitud era ligeramente como la de Brad Pit charlando con dos burdos neandertales.
Ya para retirarnos al pagar la cuenta mi amigo le preguntó a nuestra mesera sobre quién había sido la persona que había preguntado su nombre y ella le contestó que “era algo que no podía decirle”.
Por supuesto que no existió nadie que buscara saber el nombre de nadie, simplemente fue una técnica de persuasión para cambiarle el rostro a mi amigo, como seguramente lo hacen con muchos otros durante la noche, nunca existirá una chica que quiera ligarlos ahí así como nunca un político cumplirá sus promesas de campaña, siempre habrá un pretexto para no llevarlas a cabo así como un simple, “es algo que no puedo decirte” o le echarán la culpa a los problemas macro económicos mundiales, así funcionan las técnicas de persuasión nos dicen lo que de manera inconsciente queremos escuchar para que hagamos lo que otros quieren.
