“A mis amigos: justicia y gracia; a mis enemigos: justicia a secas”

Frase atribuida a Benito Juárez

Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia con el discurso sensible y válido de combatir y erradicar la corrupción, eso distinguiría a su gobierno moral y ético: “La justicia no es solo encarcelar a la gente, sino señalar al corrupto que se ufana de su influyentísimo y su corrupción”.

Sin embargo, en esta administración hemos presenciado como la 4T se ha convertido en un gobierno de cínicos que se ufanan de su corrupción e influyentísimo, todos al amparo del compañero presidente que los defiende. La lista es tan grande, que rebasa por mucho a su antecesor, Peña Nieto.

Lejos del discurso, lo que ha sido signo distintivo de este gobierno ha sido la ineficiencia, la falta de profesionalismo y la incapacidad.

Los defendidos

Manuel Bartlett encabeza la lista de los más defendidos de AMLO, redujo la denuncia por sus 25 casas con valor de más de 800 millones de pesos a un ataque de sus adversarios conservadores “no le tengo confianza a la gente que hacen estas investigaciones” porque no son “honestos” fueron “acusaciones sin pruebas” y como ningún presidente lo había hecho, justificó la exoneración hecha por la SFP con el argumento de que “Lo que hizo antes se juzga y cada uno debe responder”.

Cuando el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López llamó al director de la CFE “cínico e irresponsable” por el desfogue de la presa Peñitas que inundó Villahermosa, AMLO dijo que a Bartlett “le traen ganas porque le ha tocado resolver el saqueo del que fue víctima la CFE”.

Bartlett responsabilizó al gobierno de Tamaulipas por el apagón de diciembre que afectó a más de 10 millones de personas con un oficio falso de Protección Civil (delito grave), sin embargo, AMLO salió a decir que se trataba de los intereses de empresas internacionales, apoyadas por medios como el periódico español El País y Reforma, para orquestar una campaña en contra del funcionario y de la institución.

AMLO y López-Gatell

Sin duda otro alfil de AMLO es el Dr. Hugo López Gatell, el subsecretario ha colocado a México entre los países con más contagios y muertes por Covid-19 en el mundo, pero para el camarada presidente, las críticas de especialistas como los exsecretarios de salud y la propia OMS, provienen de “sus adversarios” o de quienes están en desacuerdo con la estrategia sanitaria que “han lanzado una campaña” en su contra.

Aunque el subsecretario ha sido capaz de decir públicamente que el tapaboca no es una medida eficaz contra el contagio del Covid-19 y que cínicamente decidió irse de vacaciones a las playas de Oaxaca en el peor momento de la pandemia, para AMLO se trata de un especialista ejemplar: “No creo que haya un funcionario en el mundo con esas características, aunque se enojen… Es de primera el doctor. Es un gran profesional”. Es “Ejemplar, de primera, preparado, profesional, especialista, con gran capacidad de exposición, culto, honesto, honrado, extraordinario, sensible, humano y aplicado”.

Bajo el amparo del defensor

Ahí están los candidatos a gobernadores de Morena que han sido exhibidos por sus fechorías como David Monreal en Zacatecas, Amílcar Sandoval y Félix Salgado Macedonio en Guerrero, pero, como para el presidente no hay más justicia que la suya: “Son acusaciones de los conservadores porque es temporada electoral y no nos quieren”.

Están también funcionarios del más alto nivel como la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez y el exsecretario de la SCT, Javier Jiménez Espriú, que se les encontraron propiedades en el extranjero, y las corruptelas de otros como Gabriela Guevara, Carlos Lomelín, Rocío Nahle, Octavio Romero y Elvira Daniel y hasta de la propia encargada de vigilar la corrupción, Irma Eréndira Sandoval.

La Magia del poder

Qué decir de la defensa que hace de personajes que antes pertenecían, según sus propias palabras, a la “mafia del poder” como Ricardo Salinas Pliego, Miguel Rincón, Carlos Slim, Carlos Cabal Peniche, Carlos Peralta y Carlos Hank González; y de sus familiares, Pío López Obrador, Felipa Obrador y de sus hijos, los que de la noche a la mañana se convirtieron en grandes empresarios, cuando en 2018 no tenían chamba y según ellos, ni dinero.

Los dislates internacionales

Andrés dice respetar el principio de no intervención, pero cuando mandó un avión para rescatar y dar asilo a Evo Morales, se metió hasta el tuétano. Además, felicitó a la presidenta electa de Bolivia antes de que concluyera el proceso electoral, sin embargo, cuando en Estados Unidos perdió su “amigo” Trump, asumió una posición contraria y dijo que esperaría a la conclusión del proceso electoral, y peor, ante la revuelta organizada por su símil en el Capitolio, se pronunció de forma imprudente para defender a Trump porque le quitaron su cuenta de twitter. También ofreció asilo a Julián Assange, un perseguido político de Estados Unidos y de otras naciones.

Estar en la 4T y ser amigo del presidente representa un permiso para delinquir y para utilizar el poder en beneficio de los cuates, para tener impunidad y ganar u otorgar contratos, para tener influencias y hasta para vacunarse antes que nadie.

Es una pena, jamás pensé que serían peores.