Columnas

La aberración de los nuevos partidos políticos mexicanos

Elba Ester Gordillo, ya tiene su partidoEFE

Con el Partido Verde —otra aberración— los nuevos partidos desprestigiarán al sistema y profundizarán la ruptura del contrato social.

Muchas voces han criticado la decisión del Instituto Nacional Electoral —luego respaldada por el Tribunal Electoral— de negar el registro a México Libre, agrupación liderada por el expresidente Felipe Calderón y Margarita Zavala. Más allá de consideraciones jurídicas, celebro que el exmandatario haya quedado relegado de la esfera política, pues Calderón tuvo su oportunidad, alcanzó la presidencia, y ahora deberá ceder espacios a nuevos liderazgos.

Sin embargo, la reciente decisión de las autoridades electorales de otorgar el registro a remedos de partidos que no representan a nada ni nadie, trasluce la podredumbre del sistema de partidos mexicano.

Con el registro de Redes Sociales Progresistas (un nombre que sonrojaría al Partido Animalista Contra el Maltrato Animal español, no por sus principios sino por el nombre) Fernando González, quien fuese subsecretario de Educación Básica bajo la presidencia de Calderón, vuelve a la vida pública, acompañado de su suegra, Elba Esther Gordillo; una mujer que hipotecó el futuro de la educación pública en México mediante el acaparamiento de la fuerza política concentrada en el SNTE, y quien a su vez, sirvió de aliada fundamental para el triunfo del panista en 2006.

En este contexto, recordemos que la otrora secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, llamó a Gordillo “una querida amiga”, lo que trasluce el poder ejercido por la ex líder sindical durante la presidencia de Calderón, en detrimento, desde luego, de la educación de los niños y jóvenes mexicanos.

El Partido Encuentro Solidario (PES) liderado por grupos evangélicos no cuenta ni remotamente con un ápice de respaldo popular que le valga financiamiento público para la campaña de 2021. Sirvió de catapulta política al impresentable gobernador de Morelos, y como apéndice de Morena para alcanzar mayorías calificadas en la Cámara de Diputados, y con ello, las reformas constitucionales de López Obrador de dudoso beneficio para los mexicanos.

Finalmente, Fuerza Social por México será un leal peón de Morena, y acogerá candidatos que hayan sido desplazados por el partido de López Obrador en la selección para cargos de elección popular en los próximos comicios.

El presente sistema de partidos es una aberración del Estado mexicano. Por un lado, gozarán de financiamiento aportado por todos los mexicanos, y por el otro, servirán como fieles aliados del proyecto morenista. Al lado del Partido Verde —otra aberración— los nuevos partidos contribuirán al desprestigio del sistema y a la profundización de la ruptura del contrato social.