Columna Sociedad | El fraude de Sánchez Guevara que afecta a miles de estudiantes

Alfredo del Mazo
Alfredo del MazoCuartoscuro

La noche de aquel jueves 20 de agosto de 2015, Sánchez Guevara fue arrestado por un puñado de agentes ministeriales y trasladado al penal de “Santiaguito”, en Almoloya de Juárez, acusado de desviar recursos públicos durante su gestión como edil en dicho municipio mexiquense.

Los dueños, socios y personal directivo del Tecnológico Universitario Naucalpan (TUN) enfrentan serios problemas contra sus alumnos. Acciones que rayan en una variada comisión de delitos en contra de su plantilla estudiantil.

Por ello, autoridades federales, de las que resalta la Secretaría de Educación Pública (SEP), a —cargo de Esteban Moctezuma Barragán— ya investigan las “presuntas” acciones delictivas en las que ha incurrido su socio mayoritario, un político del PRI y amigo cercano al expresidente Enrique Peña Nieto.

Como referente, uno de los socios de este centro universitario, un exedil priista del municipio mexiquense de Naucalpan —David Sánchez Guevara— ha estado inmiscuido en una variedad hechos delictivos de forma previa al incursionar al lucrativo “negocio" académico.

Sólo basta recordar la última, en agosto de 2015 cuando Sánchez Guevara fue arrestado para enfrentar acusaciones sobre presunto peculado, sólo unos días previos antes de protestar como diputado federal por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Haber llegado a la Cámara de Diputados le hubiera garantizado fuero legislativo, quizá fue la lectura que vio su amigo Alfredo del Mazo Maza (hoy gobernador del estado de México), quien en aquella ocasión lo acompañaba —también como legislador electo— en el proceso de acreditación en San Lázaro, pero la historia no ocurrió así.

La noche de aquel jueves 20 de agosto de 2015, Sánchez Guevara fue arrestado por un puñado de agentes ministeriales y trasladado al penal de “Santiaguito”, en Almoloya de Juárez, acusado de desviar recursos públicos durante su gestión como edil en dicho municipio mexiquense.

Sánchez Guevara solicitó licencia como presidente municipal de Naucalpan de Juárez, para buscar la diputación federal, sin embargo, llamadas telefónicas hechas públicas revelaron que la campaña de Sánchez Guevara fue financiada con recursos públicos del ayuntamiento que gobernaba.

Al paso de los años, y ya repuesto con la libertad en noviembre de 2018, Sánchez Guevara retomó el negocio familiar en dicho Centro Universitario, que formó de la mano de su padre Alberto Sánchez; ahora al defraudar, o por lo menos intentar, a los alumnos universitarios y de nivel medio superior.

Resulta que al paso de los años, luego que dicho plantel universitario abrió sus puertas en 2014, los alumnos de las generaciones que ya concluyeron sus estudios de licenciatura (y algunos de postgrado) no han obtenido los documentos oficiales que acreditan dichos estudios universitarios.

Por este motivo, autoridades del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ya pusieron el ojo a este caso en contra de acciones que rayan en un coctel de hechos delictivos en perjuicio a la comunidad estudiantil mexiquense.

Según su página electrónica, el Tecnológico Universitario Naucalpan (TUN) ofrece estudios de bachillerato, de ocho licenciaturas y, de, por lo menos, cuatro postgrados; con lo que aglutina de una cientos de estudiantes afectados.

Por ahora el llamado es a la Fiscalía mexiquense, al gobernador Alfredo del Mazo Maza y a la Fiscalía General de la República para poner un acento puntual a este tema, que quizá se reproduzca en varios puntos de la República mexicana. Desde esta columna estaremos atentos.

 

Sobre priistas distinguidos, es inevitable recordar al tamaulipeco Carlos Romero Deschamps quien hoy es prófugo de la justicia.

Resulta que la Fiscalía General de la República solicitó ayuda de Interpol para dar con el paradero del exjefe del poderoso sindicato de trabajadores petroleros del país, quien renunció la semana pasada en medio de investigaciones en su contra por corrupción.

A mediados de octubre, Carlos Romero Deschamps abandonó la dirigencia del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), un cargo que ocupó desde 1993.

Sobre el distinguido político priista, de 76 años, pesan al menos dos denuncias por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. Por años, el exdiputado y exsenador del PRI es señalado de presunta corrupción y de usar los fondos del sindicato para enriquecerse. 

0
comentarios
Ver comentarios