Hace varios artículos les conté del “índice del miedo” que conocí en las ocho pantallas que tiene todos los días frente a sí el analista financiero Cristian Delgado: la ominosa línea roja que se dispara verticalmente hasta casi salirse del monitor, cuando la incertidumbre de los inversionistas los acalambra de tal forma que resguardan su dinero en los lugares más seguros que existen en estos momentos: los fondos privados que operan en Estados Unidos, concretamente en el paraíso fiscal creado por el gobierno de Trump en el estado de Delaware para ganarle la competencia a las tradicionales de Islas Caymán, Barbados, Bermudas y otros.

Les platico: En el mundo existen más de seis mil fondos de ese tipo que captan el dinero de quienes no la ven muy claro en las economías de países como México, donde las erráticas decisiones del gobierno de la 4T empobrecen cada vez más a los mexicanos.

Ayer me reuní con uno de los percherones de la IP mexicana y me dijo que él, en lo particular, está operando casi el 50% de sus negocios fuera de México.

“Hay unos que ya sacaron el 70, 80 y hasta el 90% de su capital de trabajo, debido a que todos los días hay evidencias de que el gobierno de Morena no le sabe al tema de la economía.

También me dijo que las exportaciones han detonado ligeramente debido a que la industria de Estados Unidos obligó a la nacional a no parar el abastecimiento de insumos y productos que requiere allende la frontera el aparato productivo.

Pero los indicadores financieros de México-país van en picada: Standard and Poor anunció el 21 de abril pasado que tendremos una caída del 6.7% del PIB al cierre de 2020, debido principalmente al bicho.

Y ayer, Fitch Ratings redujo las expectativas para México al pronosticar una caída del PIB del 10.8%.

El reporte de la calificadora establece que la de nuestro país será una de las tres caídas más agudas del mundo y confirma que la inversión privada nacional y extranjera ha caído drásticamente, lo cual refleja la percepción de los inversionistas sobre el clima político y económico.

Una fuente que tengo dentro de la Asociación Mexicana de Bancos me dijo ayer que el ahorro de los mexicanos se ha disparado hasta alcanzar más de los 6 billones de pesos, debido principalmente a que, ante la incertidumbre, la gente está ahorrando como nunca en la historia moderna de México.

En el primer semestre el aumento comparado al mismo periodo de 2019 fue de poco menos de 800,000 millones de pesos.

“Pero ese dinero ahorrado para afrontar los efectos de la pandemia, se va a ir gastando poco a poco conforme se acerque el fin del año”, me aseguró.

Incluso comentó que debido a que prácticamente todos los productos de la canasta básica han aumentado sus precios, los ahorros se agotarán antes de que la reactivación económica llegue.

Ahora bien, es una mentira cruel del gobierno de López Obrador anunciar que el aumento histórico de remesas durante marzo, en plena pandemia, es un reflejo de la confianza de los mexicanos en su gobierno.

Y una omisión igual de cruel es no decirle al pueblo que la recuperación leve del peso frente al dólar se debe casualmente a esos 4,016 millones de dólares que los paisanos enviaron a sus familiares en marzo.

Y otro dato que la 4T no dice es que tal incremento se debió al apoyo del gobierno de Trump a quienes no recibieron la paga de sus patrones en ese mes, debido a la paralización de sus operaciones.

Datos que obtuve de una fuente en el IRS gringo revelan que el 70% de los hispanos que trabajan legalmente en Estados Unidos han recibido ese apoyo gubernamental.

Cajón de sastre

“Entendido, el otro índice del miedo es el ahorro de los mexicanos porque no confían en su gobierno y se están preparando para lo peor”, dice la irreverente de mi Gaby.

placido.garza@gmail.com

PLÁCIDO GARZA. Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Forma parte de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe para prensa y TV. Maestro de distinguidos comunicadores en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras. Como montañista ha conquistado las cumbres más altas de América.