Gritos de Independencia e indignación

Fesejos del Grito en Tamaulipas
Fesejos del Grito en TamaulipasDavid Castellanos

La ceremonia del Grito de Independencia, se vivió en medio de manifestaciones de indignación y repudio contra la clase política de México e incluso en la zona costera de Tamaulipas hubo personas lesionadas por la pirotecnia. La fiesta del pueblo fue un acto blindado para los gobernantes.

“Ya hemos sufrido muchos muertos, desaparecidos y violaciones a los derechos humanos; ya estamos hasta la madre de todo esto”, exclamó, María Guadalupe Crescencio Sánchez, quien acompañada de la activista social Ana Sanjuana Martínez y otro grupo de ciudadanos, manifestaron su enojo por la forma de gobernar de Enrique Peña Nieto y Egidio Torre Cantú, en Tamaulipas.

Las plazas públicas de los 43 municipios tamaulipecos, fueron custodiadas por soldados, marinos, gendarmes y los pocos policías estatales que logró reclutar el gobernador tamaulipeco durante casi seis años de mandato, “no es justo que ahorita haya una exageración de policías, gendarmerías y militares cuando en el resto de los días estamos abandonos a la deriva”, recriminaron los manifestantes que lograron posicionarse enfrente del balcón presidencial de donde salió el alcalde de Tampico, Gustavo Torres para vitorear a los héroes de independencia, mientras los activistas sacaron una bandera de México y en ella escrito: “Gobierno farsante dará el grito de independencia cuando tienes a nuestro país vendido y masacrado”, al percatarse de la manifestación, personal del Ayuntamiento, ordenó a los integrantes de la Policía Estatal Acreditable, despojarlos de la bandera, sin embargo al darse cuenta que estaban siendo captados por los representantes de los medios de comunicación, dejaron que continuarán con su libre expresión.

En otro punto de la Plaza de Armas de Tampico, integrantes del Congreso Nacional Ciudadano (CNC) encabezados por Jorge Gual, dieron el grito “legítimo del pueblo” y exigieron la renuncia de Enrique Pea Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong y Aurelio Nuño Meyer, Presidente de México, Secretario de Gobernación y titular de la Secretaria de Educación Pública, respectivamente a quienes calificaron como unas “lacras del país”.

El Congreso Nacional Ciudadano (CNC), tiene células en los municipios más importantes de Tamaulipas como Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo, ciudad Victoria, Altamira, Madero y Tampico en donde se manifestaron de manera simultánea en la entidad y el resto de la República Mexicana.

Tanto los del CNC como los protestantes dirigidos por María Guadalupe Crescencio Sánchez, lograron burlar el blindaje de las plazas públicas donde se rememoró a los héroes que dieron patria y libertad por los ediles tamaulipecos, quienes antes de salir a dar el grito de Dolores, convivieron en privado con directores y regidores de sus cabildos con vino tinto y bocadillos gourmet, mientras que a sus “representados” disfrutaron de una fiesta típica mexicana con platillos regionales y nacionales.

Fue en la ciudad de Altamira al sur del estado de Tamaulipas, donde la pirotecnia alcanzó a dañar algunos presentes ya que los cohetones estallaron y arrojaron material caliente que provocó quemaduras y cortadas a por lo menos cinco altamirenses.

Los activistas respaldados por organismos internacionales de Derechos Humanos, se mostraron sorprendidos por la falta de participación de las familias tamaulipecas en los movimientos sociales, ya que pareciera demuestran una insensibilidad ante el sufrimiento que miles de ciudadanos, tanto de esta entidad, como del resto del país y Centroamérica han pasado por ser víctimas de la violencia, incluso algunos han tenido que ir a reconocer o reclamar los restos de sus familiares que son entregados mutilados de sus extremidades.

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