Huachicolear, el verbo de moda

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Los últimos casos de rapiña colectiva deja un mal sabor de bocaInternet

 

Las redes sociodigitales y los medios de comunicación tradicionales están plasmados de robo de combustibles, huachicol, robo de hidrocarburos, los quemados de Tlahuelilpan, tomas clandestinas, ductos saboteados, petróleo, Pemex, gasolina y la lucha contra los huachicoleros.

El huachicoleo se ha vuelto un oficio y huachicolear un verbo, ojalá fuera así de fácil explicar las más de 14 mil tomas clandestinas que se encontraron durante el 2018 y los nombres de los funcionarios de las pasadas administraciones que fomentaron y mantuvieron el huachicoleo como algo “normal” entre sus negocios desde el 2000 cuando se conocieron las primeras 15 ordeñas en el país.

Desde que Andrés Manuel López Obrador tomó protesta, la mayoría de los corruptos a niveles altos de la administración pública comenzaron a movilizarse para evitar ser el target de muchas de las políticas anticorrupción que propondría. Una de éstas es el combate al robo de combustible en México, que ha desatado desde desabasto hasta pleitos familiares, la opinión pública se contrapuntea ya que en el caso del accidente ocurrido en Tlahuelilpan, Hidalgo, muchas personas dijeron que fue un suicidio colectivo, por el hambre y por la ignorancia, quizá solamente siguieron una histeria colectiva y obviamente repitieron patrones de conducta, ya que para muchos mexicanos el realizar rapiña de algún incidente, es reglamentario.

Los últimos casos de rapiña colectiva deja un mal sabor de boca,  como el de las vacas en Veracruz, en donde a través de un video se muestra a decenas de personas robando ganado de un camión detenido y matando con machetes a algunas de los bovinos junto a la carretera, esto causó indignación o del tráiler que se volcó cerca de la carretera Salina Cruz-Huatulco, en donde aprovecharon el accidente para robar la carga, que era de cemento, pero solamente demostraron que rapiñar es parte de la conducta de algunos mexicanos, que hacen leña del árbol caído.

Por otro lado hay personajes de la política que también rapiñan, como Carlos Romero Deschamps, quien ha sido líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) desde 1996, él es un personaje icónico de la descomposición política nacional, también ha sido tres veces diputado federal y dos veces senador, quien fuera señalado de corrupción y delincuencia, en el 2003 la Procuraduría General de la República comenzó un proceso judicial contra él por el delito de peculado electoral, el famoso Pemexgate, en donde Romero Deschamps realizó un supuesto desvío de mil 500 millones de pesos de Pemex a la campaña de Francisco Labastida Ochoa, candidato presidencial del PRI en el 2000, este proceso fue suspendido en 2006 por falta de pruebas y en 2011 cerrado de manera inapelable, dejando al descubierto la impunidad.

Al día de hoy este hombre solicitó un amparo para instar a que sea suspendida cualquier orden de aprehensión que exista en su contra, supuestamente porque unos agentes lo habían intentado localizar.

En esta cruzada contra el huachicol se está buscando una reforma constitucional al Artículo 19 para que sea considerado delito grave el robo de hidrocarburos, corrupción y delitos electorales, pero la Cámara de Diputados analizará esta reforma hasta el 5 de febrero, mientras de los mil 600 detenidos en flagrancia por el delito de huachicolear, solamente el 1% ha concluido su proceso.

También hay que señalar que hay huachicoleo para aeronaves, ya que también han robado turbosina ordeñada de ductos de Pemex para aviones y helicópteros. En 2018, robo de turbosina alcanzaba los 700 mil litros al día.

Y la historia nos ha marcado, desde la época de la Colonia el Bajío y el centro del país han sido las zonas más corruptas, y siguen siéndolo, por ejemplo, el 80% de las tomas clandestinas, desde el año 2016 al 2019, se han concentrado en siete estados: Hidalgo, Puebla, Guanajuato, Jalisco, Veracruz, Estado de México y Tamaulipas, y en el 2018, el 60% de las tomas clandestinas estuvieron en Guanajuato, Jalisco, Veracruz, Puebla e Hidalgo.

Y mientras sigue la cruzada contra el huachicol veremos qué pasará con Pemex, con las futuras refinerías, con la importación de crudo y gasolinas, y sobre todo con lo que diga y haga Andrés Manuel López Obrador.

@fuaper

 

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