Adentrarse en la lectura del nuevo libro de Andrés Manuel López Obrador, Hacia una economía moral, pudiera equivaler a echarse una Conferencia de Prensa matutina de 190 páginas y de las horas que sean necesarias para ello. No sé si el concepto y la fraseología del texto han dado el sentido que tienen las conferencias o, por el contrario, el volumen ha salido de estas. Como quiera que sea, quien haya visto todos los encuentros matutinos o la gran mayoría de ellos, puede prescindir de su lectura. A menos que…

A menos que quiera tener los datos que ofrece a la mano, realizar citas, cotejar con la realidad, criticar, elogiar y, por qué no, sólo por coleccionar el nuevo libro autoría del presidente que ya suma poco más de 15 (dediqué en la campaña electoral una videocolumna al tema, “Los libros de los candidatos”). Aparte de esto, se trata de un libro para quien no ha visto la mayoría de las conferencias, o para quien las desconoce del todo (lo que es muy difícil en México dado el éxito arrollador de las mismas), para los mexicanos en Estados Unidos y otros países, y para el público extranjero hispanoparlante en general. En particular, porque últimamente ha crecido la presencia de AMLO entre la comunidad latinoamericana en el mundo. Así lo he presenciado en conversaciones con chilenos, uruguayos, bolivianos, colombianos, guatemaltecos, brasileños y aun españoles.

En su columna “Economía inmoral: Piratean el libro de AMLO” (SDPnoticias, 21-11-19), Federico Arreola afirma haber recibido el libro 15 veces en PDF el mismo día en que el autor lo anunciara en la conferencia matutina. Y tiene razón cuando dice que quienes lo enviaron -seguidores la mayoría de la 4T- “no se dan cuenta de que violan la ley y de que, sin duda, atentan contra las bases morales de la economía, ya que perjudican al autor y a la empresa que invirtió en editarlo, imprimirlo y distribuirlo”.

En este momento estoy imposibilitado de comprar la novedad como he hecho con otras del autor, así que al leer dicha columna no me quedó más que solicitar a algún colega mi propia copia pirata por vía del WhatsApp. Aquí la tengo.

Yo que he visto prácticamente todas las Conferencias de Prensa matutinas, pues son una fuente principal de información, puedo afirmar que sé bastante bien por dónde va el libro tanto por el índice como por una lectura a saltos. Con detalle he leído la introducción y el primer capítulo, donde habla de corrupción -igual que en las conferencias y en casi todas sus apariciones públicas- como el principal problema de México (con lo cual todos estamos de acuerdo, excepto los corruptos). Ofreciendo incluso los mismos ejemplos, al grado de levantar la protesta de los conservadores españoles por considerar el de Hernán Cortés, al autonombrarse “sin ningún sustento legal” como alcalde y jefe del ejército invasor al desembarcar en Veracruz, como un primer acto de corrupción de los “conquistadores”.

Los capítulos subsecuentes son un repaso por la austeridad republicana, la separación entre el poder público y el económico, la democracia participativa, el concepto del Estado como promotor del desarrollo, las finanzas públicas sanas, la migración, el cambio de paradigma en las políticas de seguridad y finalmente, la vuelta a la república amorosa y fraterna. Una vuelta por toda la cosmovisión obradorista que ya bien conocemos a través de los años y ahora en particular con las llanamente señaladas “mañaneras”.

La lectura atenta del último capítulo, “República amorosa y fraterna”, revela no sólo un concepto que ya conocemos. Es la base y el contexto, la nueva estructura sobre la cual se busca desarrollar la llamada Cuarta Transformación (4T). Es decir, todo el programa planteado a lo largo de libro. Y aunque con algunos puntos polémicos como el de la pretensión de materializar una “Constitución Moral” (por lo cual se reproduce masivamente y distribuye el texto de 1944 de Alfonso Reyes, Cartilla Moral), no cabe duda de que el concepto y los programas buscan, desde una posición honesta, un cambio de régimen, un cambio hacia una democracia auténtica en que se privilegie la justicia y la vida en paz.

Si bien el libro ha recibido críticas como la absurda del periódico Reforma, por haber sido “promocionado” por el autor en la conferencia matutina, “Para los delincuentes, abrazos no balazos; para promover el libro del Presidente, toda la fuerza del Estado” (“Templo Mayor”; 20-11-19), o la de Carlos Urzúa -que parecía ser uno de los simpáticos abuelos de la 4T-, al calificarlo de “título extraño” y afirmar que “de economía no tiene casi nada” (bueno, tiene todo el programa de gobierno; Aristegui Noticias, 25-11-19), es importante registrarlo como documento ya que en México no ha sido normal que los presidentes escriban. Algunos lo han hecho a posteriori, como López Portillo, De la Madrid Hurtado o Salinas de Gortari, pero toma otro valor cuando se hace en tiempo real, por así decir.

Y aunque mucha información es reiterada, conocida por medios virtuales (López Obrador se ha planteado una especie de misión pedagógica), la importancia del testimonio impreso continúa siendo sustancial tanto para el autor como para el público. Por otro lado, el texto en cuestión ya ocupa primeros lugares de venta en el país. Vaya “suerte” la del autor y el editor.