Los hijos de Elba Esther Gordillo y la descomposición social

Elba Esther Gordillo
Generaciones y generaciones de mexicanos mal educados (en todos los sentidos de la palabra) por culpa de la "maestra" que hoy busca su segundo partido políticointernet

Mentada de futuro cercano

Tal vez la nueva forma de mentar madres que adopte la generación Z+1 sea: “jijo de tu Elba Esther”. No lo sé. O, quizá, por lo real, sea demasiado fuerte...

Gordillo usa a López Obrador

Elba regresa a las andadas; ya está libre, sana y salva, y lista para fundar un nuevo partido político (su segundo). Sabemos que usará símbolos, conceptos y personajes —incluyendo la imagen del propio AMLO— para recuperar el poder político. No es lo único; también utilizará a los maestros y asociados a su sindicato, llevándose como rehenes —una vez más— a la educación, los estudiantes y el futuro de este país.

Generación “X”, “Z”, Millennial

Soy generación “X” y tengo sobrinos y primos que pertenecen a la generación “Millennial”, así como a otros pocos familiares que son de la “Z”.

¿Qué con esto? Es evidente la diferencia entre generaciones: el uso de la tecnología, los procesos mentales, la forma de hablar. El modelo educativo, en cambio, ha sido el común denominador cuando menos a partir de los años 80s y hasta la fecha. Generaciones anteriores —tipo la de los llamados baby boomers o la de mis padres y abuelos— no fueron víctimas de la “constante” de Elba Esther en su educación.

Tlalhuelilpan y el robo de gasolina

Hubo un delincuente (o más de uno) que perforó el ducto y muchas personas que no entendieron que está mal tomar lo que no es de uno. En otras palabras: robar. No solo eso, invitan a los vecinos a acometer el hurto y llevan a sus hijos para que aprendan a birlarse lo ajeno. ¡Menuda enseñanza!

Andrés Manuel dijo en la 4ª conferencia de emergencia que “son prácticas arraigadas desde hace décadas” y, a pregunta expresa, acota que hay dos tipos de actores: los huachicoleros pobres y los de cuello blanco que organizan los atracos. Más: que “se justifica el robo por necesidad”.

Cierto, ante la muerte, se siente un desasosiego por los idos, pero no se puede negar que estaban cometiendo un ilícito. Y con esos dichos, el presidente justifica el delito. 

El fracaso educativo

Peor aún (y aquí lo que intento argumentar), se pasa por alto algo que es evidente: el fracaso de la educación; la cívica y ética, por lo pronto.

Más que hambre, pobreza, desigualdad, es la falta de educación de la población el origen de muchos de los males que nos aquejan.

Además de extraer combustible y dañar la propiedad federal, hay otro delito, el peor de ellos: llevar a menores de edad, enseñarles a robar y haber participado en su muerte. A estas personas, no se les puede perdonar e indemnizar aduciendo que “por razones humanitarias, no hay límites”. Diría Beatriz Gutiérrez, “#ConLosNiñosNO” y “#AsíNO” y estamos de acuerdo.

Sin duda, esos padres son víctimas de una política educativa desastrosa pero, justamente por ello, no se debe adicionalmente traducir en la no aplicación de la ley.

Todos somos generación Gordillo

¿Todos somos generación Gordillo? No, pero la mayoría de la población sí lo es. La generación Gordillo (“GG”) son todos aquellos que fueron/son estudiantes bajo la égida de Elba Esther en el sindicato de trabajadores de la educación. Toda una larga generación de esta mujer. Hablamos al menos de 30 años desde que Carlos Salinas, el innombrable, la nombró lideresa del SNTE. Periodo cercano a la deformación y posterior desaparición de la materia de “Civismo” de las currículos escolares.

Décadas después, la descomposición social tiene que ver con esa falta de educación y el secuestro del que ha sido objeto la misma. 

Es la educación, estúpidos

Parafraseando a Clinton, en México el problema va más allá del huachicol, las drogas y el secuestro. Si bien no queda de otra más que enfrentarlos, en paralelo se debe pugnar por ganar la verdadera guerra que tiene en hinojos a nuestro futuro como nación: proveer de una educación de calidad (con practicidad-pertinencia) a todos los mexicanos, no importando su condición social.

Ojalá Esteban Moctezuma y AMLO inauguren una nueva política y contenido educativos. La única forma en el mediano plazo de ganar las batallas a la corrupción, drogas, huachicol, etc.

¿Neoliberalismo sinónimo de sindicalismo?

Una apertura absoluta en lo global y una armadura al pasado a través de los sindicatos. Elba Esther y el SNTE y  Romero Deschamps con Pemex. El oscurantismo en la educación y en los recursos naturales de México.

La generación “GG”, que somos “todos”, esa falta de educación, el inicio del huachicol, coinciden con la descomposición social.

El sindicalismo podrido ha logrado ser el común denominador de generaciones tan disímbolas como la “X”, la “Z” y la Millennial.

Educación, alternativas productivas; NO al asistencialismo

Andrés Manuel anunció que el martes ofrecerá un programa para las comunidades que viven del huachicol, para que ya no lo roben y puedan vivir. ¡Bienvenido! Solo recordemos que se requieren economías alternativas y no un plan asistencialista. Es menester la educación de calidad, con una transformación ideológica y cultural de trasfondo. Solo así, incluido Andrés Manuel, dejaremos de ser los hijos de Gordillo.

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