Parece ser que México no únicamente es distinguido por su pésimo desempeño en los Juegos Olímpicos llevados a cabo en agosto del año 2016 en Río de Janeiro, sino también por las lamentables críticas de muchos de sus habitantes, obviamente mexicanos, hacia los deportistas que irónicamente los representan en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo:  las Olimpiadas.

La mayoría de esas críticas fueron vergonzosamente dirigidas hacia la gimnasta  Alexa Citlali Moreno Medina, especialista en el Salto de Caballo y acreedora de la séptima posición en la final de dicho salto en el Campeonato Mundial de Gimnasia Artística, celebrado en el pabellón Hydro de la Ciudad de Glasgow. Cabe recordar que Moreno fue la única gimnasta de nacionalidad mexicana que orgullosamente estuvo presente en las competencias de Río en este año. Así mismo, durante la prueba en donde sufrió de mofas debido a su peso (que para muchos “conocedores” no era el ideal para este tipo de competencia), Moreno finalizó el llamado “All-Around” individual en el lugar número 31 de un total de 59 competidoras que mostraron su desempeño en este deporte, con un modesto puntaje de 59.866, el cual la posicionó muy cerca de la italiana Vanessa Ferrari, esta última clasificada a la final de dicha prueba. Empero, para muchos usuarios de redes sociales su actuación pasó desapercibida debido a su “sobrepreso”, criticando de manera despectiva su aspecto físico mostrado durante la competencia.

Desafortunadamente y para desgracia de nosotros, Alexa Moreno fue eliminada de la final de las Olimpiadas de Río, ya que su puntuación de 54.866 en el All-Around (quedando así en el lugar número 31), y su puntuación de 14.633 en el Salto de Caballo (quedando así en el lugar número 12), no le alcanzaron para clasificar. Lógicamente, la culpa de este fracaso no debe de ser adjudicada en su totalidad a la gimnasta de 21 años de edad, ya que con el apoyo tan paupérrimo que se le brinda al deporte mexicano es imposible que los deportistas que representan a este país se desempeñen a la altura de los mejores del mundo. Más bien, habría que exigirle cuentas a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), y más específicamente, a su polémico director en la actualidad; Alfredo Castillo Cervantes. 

Pero, acaso usted, estimado lector, ¿Tiene idea de quién es este personaje? Si su respuesta es negativa, permítame informarle un poco al respecto: antes de que  Castillo fuera el actual director de la CONADE, fue Procurador de Justicia en el Estado de México, Director de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y Comisionado de Seguridad en el alarmantemente violento estado de Michoacán. Pero no sólo ocupa un puesto que para nada tiene que ver con su trayectoria profesional, sino que también, el extravagante director ha sido protagonista de diversos escándalos al mando de dicho organismo público. Por ejemplo, en la Copa Mundial de Tiro con Arco celebrada en mayo del año 2015, la delegación mexicana se tuvo que ver en la penosa necesidad de pedir prestados los uniformes para las competencias, ya que estos les fueron negados a los concursantes, así mismo, en los Juegos Panamericanos de Toronto, la clavadista María Fernanda González Ramírez denunció públicamente que no recibió un traje de baño adecuado para realizar un buen desempeño durante la competencia. De igual manera, a la esgrimista Úrsula Sarahí González Garate, en el Mundial de dicho deporte le avisaron a tan sólo cinco minutos antes de salir a competir que no había sido inscrita por descuidos ajenos a ella. Por otra parte, a la ciclista Sofía Arreola Navarro únicamente le fue otorgado un sólo uniforme para toda la competencia. Y respecto al clavadista Rommel Pacheco, quien ganó la medalla de oro, sí, ORO en la Copa Mundial de Clavados, al momento de la premiación que se efectúa en el correspondiente podio, se tuvo que subir a este con la restricción de no ondear la Bandera Nacional, cantando así el Himno Nacional a capela, ya que tampoco pudo sonar para ser interpretado por el campeón mexicano. ¿Pero a qué se debió tal restricción? Pues aunque usted no lo crea, la Federación Internacional de Natación sancionó a la CONADE debido a su incumplimiento con el pago de una multa que le fue impuesta por negarse a organizar el Campeonato Mundial de Clavados. Yo me pregunto ¿Por qué motivo la CONADE se negó a organizar dicho evento tan importante? Más si México tiene altas probabilidades de salir victorioso. Lo más probable es que ese presupuesto ya se encuentre en bolsillos ajenos al deporte.    

Considero fundamental recordar que con el “fracaso” de México no solamente estoy haciendo referencia a los mediocres desempeños de Río causados por el enorme presupuesto que no llega (ya que sí se asigna) a nuestro deporte, sino también a la pobreza cultural que se muestra sin decoro alguno contra nuestra misma gente. Dicha pobreza se manifiesta con comentarios ofensivos, nutridos muchas veces del famoso y estúpido “humor negro” que se caracteriza por su marcada crueldad, violencia y burla.

México es el país del prejuicio. Es el país que reniega de sus raíces históricas, mirando por debajo a sus comunidades indígenas, que utiliza a su gente en situación de vulnerabilidad  como referentes de bromas de pésimo gusto, las cuales tienen como única intención dañar y menospreciar la condición del –bromeado-. De esta manera, Alexa Moreno, quien nos representó a nivel mundial fue blanco de burlas en tiempos de justa olímpica. Con esto, México no únicamente está demostrando que es un país pobre en el deporte, sino también en su mentalidad; retrógrada, mediocre y malinchista. En cada “gorda”, en cada “llenita”, en cada “pig”, en cada “pozoluda”, en cada “marrana”, se retrocede de manera alarmante. Tal parece que a muchos mexicanos les causa escozor el éxito ajeno, porque las burlas de las cuales fue víctima esta deportista no se hacen presentes únicamente con las personas que no cumplen con los estándares occidentales de belleza, sino con todo aquel ser humano que no cumpla con los estereotipos modernos del llamado “Lifestyle”. Y así, una vez más México vuelve a ser la burla por sus miserables resultados mostrados en los Juegos Olímpicos. Unos Juegos que no únicamente han exhibido cómo desde hace décadas nuestro deporte sufre de un terrible abandono, sino que también han mostrado al mundo nuestro complejo de inferioridad, manifestado en las burlas lanzadas de nosotros hacia nosotros.

Gracias por su lectura.

@erosuamero

*Eros Ortega Ramos es licenciado en Sociología por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana.