2 de octubre: el gran día de la Ciudad de México

2 de octubre
Los violentos perdieron sin necesidad de reporesión

Al final demostró su eficacia la estrategia de la señora Sheinbaum

Comentaristas de todo tipo insisten en pedir represión. ¿Para qué? ¿Por qué? Admiten que la situación no se salió de control, pero lamentan que la policía no arrasara —golpeara, encarcelara— a los 100 vándalos que intentaron generar caos ayer 2 de octubre. ¿Alguien les entiende?

Veamos lo expresado por Joaquín López-Dóriga en Milenio:

“Debo decir que el operativo policíaco pasó la prueba de prudencia y acción, cuando primero tuvo el acierto de dejar pasar y luego de atajar a los vándalos en 5 de Mayo, a los que encapsularon, como se hacía antes, impidiéndoles llegar al Zócalo que quedó, como debía quedar, en exclusiva para el acto central del recuerdo y condena de aquella matanza, hace 51 años”.

No sé a qué “antes” se refiera López-Dóriga, pero seguramente no se trata del periodo en el que Miguel Ángel Mancera gobernó la Ciudad de México. En este “antes” reciente, el que lógicamente más recordamos, los gamberros llegaban a la Plaza de la Constitución, destruían —hasta incendiaban— todo lo que se les pegaba la gana, y también eran perseguidos por la policía que no los alcanzaba, lo que producía el efecto de que, en su frustración, los agentes detenían, maltrataban y enviaban a prisión a cualquier persona que pasaba por ahí. 

Ese “antes” de desorden, violencia y represión no se repitió el 2 de octubre de 2019. Joaquín López-Dóriga lo admite —como lo admiten otros comentócratas, destacadamente uno de sus compañeros de Milenio, Carlos Puig—, pero a pesar de reconocer lo positivo, don Joaquín —lo mismo el señor Puig— manifiesta insatisfacción, decepción y hasta enojo por las consecuencias de lo que califican como “error de diagnóstico” de la jefa de gobierno o “bulleada” contra Claudia Sheinbaum: (i) que la policía no tuvo necesidad de reprimir a nadie, y (ii) que nos hayan dado a todos una lección de civismo y dignidad los ciudadanos que en forma voluntaria aceptaron colaborar para proteger la marcha. No entiendo por qué cuestionan dos hechos admirables y dignos del mayor reconocimiento.

Creo que ayer fue un gran día para la Ciudad de México:

√ Ganó la CDMX porque los elementos de la policía actuaron de manera responsable y realizaron acciones de contención pacífica. 

√ La capital de México vivió una experiencia extraordinaria porque la mayoría de los asistentes se manifestaron de forma pacifica.

√ La buena política se impuso porque fracasaron en su intento de desestabilizar al gobierno capitalino las 100 personas encapuchadas que se mezclaron entre los contingentes y que, es verdad, lanzaron petardos y rompieron vidrios en algunos puntos del recorrido; en efecto, lo hicieron y no debería ocurrir nunca más, pero si se compara con lo que se esperaba y con lo que han hecho en otras ocasiones, puede decirse que se neutralizó a los vándalos.

La gente derrotó a los violentos porque, sin duda, el objetivo de tales grupos era provocar un escenario de represión, en el que los elementos de la policía de la Ciudad de México utilizaran la fuerza de forma generalizada, lo que no ocurrió. 

√ Triunfó la paciencia, la tolerancia y la buena voluntad por la enseñanza que nos dejaron al resto de los mexicanos, los ciudadanos y servidores públicos de diversas dependencias del gobierno de la señora Sheinbaum que implementaron el “Cinturón de paz”, mismo que permitió acompañar exitosamente la marcha y contener la violencia. 

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