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¿Por qué Reforma infla la marcha de FRENNA a la que asistieron 15 mil personas?

Marcha y plantón de FRENA@FRENALaLaguna

Si Reforma quisiera podría —a la antigüita, con alfileres, o con tecnología— realizar un cálculo de los asistentes a la marcha de la ultraderecha.

Cito lo que ha dicho el diario Reforma sobre la manifestación del Frente Nacional Anti AMLO, FRENAA:

“La nutrida asistencia a la marcha anti-AMLO no sólo sorprendió a los propios organizadores, sino sobre todo a los estrategas de Palacio Nacional”.

“La megamanifestación se organizó en apenas tres días, ya que fue el martes cuando Andrés Manuel López Obrador retó a sus críticos diciendo que renunciaría si más de 100 mil personas marchaban en su contra”.

“Los de Frena aseguran que los ciudadanos que acudieron duplicaron ese número; las autoridades dicen que no llegaron a 20 mil pero, más allá de la guerra de cifras, hay una inconformidad creciente y viva ante las decisiones de un mandatario que insiste en gobernar sólo para su proyecto y no para todos los mexicanos”.
Templo Mayor

En otras ocasiones los diarios del Grupo Reforma han contado, con alfileres y ante notario público, asistentes a las marchas políticas.

La primera vez que se hizo, en 1988, participé en el ejercicio. Reforma no había nacido, pero su hermano mayor, El Norte, de Monterrey, se vio obligado a realizar tal contabilidad porque el entonces candidato presidencial del PAN, Manuel Maquío Clouthier, se enojó bastante por el cálculo realizado por Ramón Alberto Garza, entonces director editorial del periódico propiedad de Alejandro Junco de la Vega.

Según Ramón Alberto, en el cierre de campaña de Maquío en la Macroplaza de la capital de Nuevo León participaron 20 mil ciudadanos. El panista afirmaba que habían sido 100 mil y acusó a El Norte de falta de objetividad.

Una buena foto aérea del evento, convenientemente ampliada, sirvió para contar a cada asistente al mitin de Clouthier. Estaban equivocados el candidato del PAN y el director de El Norte, y es que no fueron ni 100 mil ni 20 mil los asistentes: ¡solo habían estado ahí 11 mil personas!, incluidos cientos de vendedores ambulantes.

Si Reforma quisiera podría —a la antigüita, con alfileres, o con tecnología moderna— realizar un cálculo de los asistentes a la marcha de FRENAA.

Encontraría el diario dirigido en lo editorial por Juan Pardinas —reconocido activista de ultraderecha— que el grupo de radicales conservadores encabezado por Gilberto Lozano no juntó a más de 15 mil mexicanos en el Zócalo.

No tiene sentido esperar objetividad de parte de Reforma, periódico que en vez de analizar con seriedad las cosas, decidió calificar a una marcha bastante normalita y aun pequeña, como “megamanifestación”.

Eso no es periodismo, esas son ganas de dañar a un presidente, Andrés Manuel, que odian los directivos de Reforma, y no por ideología, sino porque les espanta que exista un político humilde y austero que rechace la riqueza.

AMLO asustó a Junco

Hace años, antes de las elecciones presidenciales de 2006 que Felipe Calderón le robó a AMLO, el dueño de Grupo Reforma, Alejandro Junco de la Vega, se reunió con Andrés Manuel en la casa en la que este hombre vivía con sus hijos mayores: un departamento modesto ubicado al sur de la Ciudad de México.

Alejandro Junco, orgulloso representante de la clase alta de Monterrey, dijo en la Sultana del Norte a sus amigos empresarios acaudalados, que Andrés sí era un peligro para México, pero no por sus ideas económicas ni porque se fuera a corromper, sino porque no le interesaba la acumulación de bienes materiales.

Qué espanto, dijo Junco, ¡existe un hombre al que le tienen cuidado los lujos!