“Pinches mil empleos piteros” o, querido Andrés Manuel, Carlos y Poncho también hablan de corrido

AMLO, Romo, Salazar
Carlos Salazar.Especial

Si una de las virtudes de López-Gatell es expresarse sin parar, a Salazar y a Romo también se les da hablar como tarabillas

Definición de 'pitero': Dícese de aquello inútil, inservible, chafa o que no aporta valor
Diccionario de la lengua mexicalense

Un ciudadano de Mexicali —honesto, sincero, culto en cuestiones musicales y literarias; de izquierda, desde luego— eso fue lo que me contestó cuando le pregunté si valía la pena que la ciudad en la que él reside perdiera mil empleosdirectos, que conste, más unos 10 mil indirectos— por la cancelación de las obras de construcción, ya muy avanzadas, de una planta cervecera de la compañía Constellation Brands.

¿Empleos piteros?, volví a preguntar. Añadió: “Sí, porque aquí no hay agua suficiente. Esta es una region desértica. Era una locura la cervecería”. No sé si él piense que en tal municipio sobran los empleos bien remunerados, sobre todo en tiempos en que, por la crisis del coronavirus, están parando sus actividades empresas de Mexicali, del resto de Baja California, de todo México y de demasiados países, incluyendo las principales potencias económicas.

El agua es importante, sin duda. Pero los puestos de trabajo formales también.

La principal de las razones que han dado el presidente López Obrador y Hugo López-Gatell, vocero del sector salud, para no imponer desde el gobierno federal medidas extremas de distanciamiento social es la de cuidar la economía. Argumentan que la salud es importante, pero preservar los empleos de la gente también.

El problema radica en que, por más que se han opuesto a paralizar las actividades sociales el presidente AMLO y el experto en epidemiología, la sociedad mexicana decidió otra cosa. Primera vez que la mayoría no sigue a Andrés Manuel. Así que nuestra economía se encuentra prácticamente inmóvil y aun retrocediendo, lo que ya se está traduciendo en desempleo masivo, situación agravada porque Estados Unidos y Europa, en su lucha contra la pandemia, voluntariamente entraron en recesión, algo que nos golpea con terrible fuerza a los mexicanos.

Quizá sin la crisis del Covid-19 no habría sido tan lamentable cancelar las obras, en las que se habían invertido unos 900 millones de dólares, de la cervecera Constellation Brands. Pero en tiempos de destrucción acelerada de empleos productivos, cortar con un hachazo tal inversión, parece suicida.

Y está además el debate sobre el agua en Mexicali. Y es que si bien hay gente con buenos argumentos para decir que la cervecería la iba a agotar, otras personas, como el Consejo Coordinador empresarial, sostienen que ese es un juicio muy exagerado.

Para que reflexione mi amigo mexicalense transcribiré al final de este artículo el comunicado del CCE sobre la cervecería. Por cierto, Carlos Salazar, presidente de tal organismo, ha colaborado lealmente —y de tiempo completo, horas extras incluidas y sin sueldo— con el presidente López Obrador, lo que ha hecho con el único propósito de que la 4T sea un éxito, es decir, que verdaderamente cambie para bien a México.

El tono durísimo del comunicado habla de que algo se ha roto en la relación entre el sector empresarial y Andrés Manuel. El presidente de México deberá reflexionar seriamente acerca de lo que está pasando, sobre todo porque ha llegado la hora de diseñar y llevar a la práctica medidas de apoyo urgente a tantas empresas, sobre todo medianas y pequeñas, que por sí solas no van a resistir en la crisis del coronavirus.

Muchos hemos aplaudido la decisión de Andrés Manuel de dar la mano primero a los pobres, empezado por el grupo más vulnerable de la población: los adultos mayores de escasos recursos. Pero la planta productiva nacional también merece apoyo, particularmente sectores que ya están en ceros o entrando en la ruina, como el de la aviación comercial: no hay vuelos, punto; el automotriz: nadie compra coche, y el turismo: los hoteles y restaurantes ya están vacíos. Solo en estos sectores, de forma directa e indirecta, trabajan muchos millones de mexicanos.

El CCE, esto es, Carlos Salazar, ha propuesto a la Oficina de la Presidencia, es decir, a Alfonso Romo, medidas urgentes como la de pagar a partes iguales entre gobierno y empresas salarios de subsistencia para que la gente no se vaya a la calle; anunciar a la brevedad posible un plan de inversiones privadas en el sector energético, y es que la ideología en la crisis estorba; la deducción inmediata de las inversiones que se realicen durante 2020; aceleración de pagos del gobierno —sobre todo CFE y Pemex— a sus proveedores, y ya no tomar decisiones como la de Mexicali, que no solo espantan a los inversionistas, sino que atentan contra el espíritu del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá.

Dijo Andrés Manuel en su conferencia de prensa mañanera del pasado 23 de marzo que hará, en lo relacionado con la crisis de salud, lo que digan los expertos, sobre todo Hugo López-Gatell, entre otras razones porque este médico habla muy bien:

Va a seguir Hugo López-Gatell, que es muy bueno, porque es un profesional de primer orden, es un especialista en la materia, pero además tiene capacidad, tiene facilidades para exponer, para transmitir sus planteamientos, hay eminencias, gente muy inteligente que no sabe explicar o no se le entiende. Hugo es muy bueno, muy claro, pedagógico, entonces, él va a seguir informando, y yo también para pedirle a la gente que nos escuche.
Andrés Manuel López Obrador, presidente de México

Sin duda, el epidemiólogo López-Gatell es un especialista que habla de corrido. Merece que el presidente de México le haga caso. Pero otras dos personas cercanas a Andrés Manuel tampoco hacen pausas, ni largas ni cortas, cuando se expresan en publico. Me refiero a Carlos Salazar y a Poncho Romo, que pueden hablar como tarabillas tanto o más que el mencionado médico.

Carlos y Alfonso, por cierto, tienen una virtud que no se le ha visto al vocero en el tema de salud: dicen sus verdades con toda claridad, aunque molesten a AMLO. Nunca calló Romo su inconformidad por la cancelación del aeropuerto en Texcoco, no callará su rechazo a lo que se hizo en Mexicali y seguramente no quedará conforme si el apoyo a las empresas en crisis no es, al menos, el planteado por Carlos Salazar. Y este empresario, ya está claro, a pesar de todo lo que aprecia su amistad reciente con el presidente de nuestro país, no ha vacilado en manifestar su desacuerdo ante lo que se está haciendo en el caso de la cervecería Constellation Brands y, sobre todo, ante la falta de decisión para ayudar a tantos empresarios medianos y pequeños que van a quebrar si no se les ayuda desde el gobierno.

Si Salazar y Romo han decidido no darle la razón en todo al titular del ejecutivo, es algo que debe entenderse no como un ataque a la 4T y al presidente AMLO, sino todo lo contrario, como el deseo sincero de que al proyecto de izquierda le vaya todo lo bien que merece.

Aquí la posición del CCE sobre Constellation Brands

Decisión del gobierno federal sobre Constellation Brands es arbitraria, violenta la legalidad y es una pésima señal.

El gobierno federal está empeñado en destruir la posibilidad de generar confianza a los inversionistas nacionales y extranjeros y derruir empleos.

√ La decisión del gobierno federal de negar los permisos subsecuentes de Conagua a la empresa Constellation Brands para continuar con la construcción de su planta cervecera en Mexicali es arbitraria, autoritaria y unilateral; violenta la legalidad y el Estado de Derecho; daña a la comunidad y a los trabajadores; y es una pésima señal hacia la sociedad y el mundo de que las reglas democráticas no se respetan en México.

√ El gobierno federal está empeñado en destruir la posibilidad de generar confianza a los inversionistas nacionales y extranjeros, lo que finalmente afectará a la población más vulnerable de nuestro país, que tendrá menos acceso a oportunidades de empleo y bienestar.

√ La democracia tiene reglas; la empresa había cumplido con todos y cada uno de los permisos y obligaciones que el Estado le solicitó, y no existe ninguna razón que justifique la cancelación de la obra ni la inversión.

Se trata de una inversión privada y extranjera, que tenía todos sus permisos en regla y que estaba en proceso avanzado de concluirse.

√ La decisión es también violatoria del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el futuro TMEC.

√ Adicionalmente, la discusión sobre el uso del agua en Mexicali ha sido manipulada con datos incorrectos por parte de activistas y autoridades mal intencionadas.

La planta en cuestión utilizaría sólo el 0.2% de los recursos hídricos de la localidad, y además cuenta con mecanismos para tratar y devolver el agua utilizada, para uso agrícola.

√ La supuesta consulta realizada el fin de semana no tuvo ningún sustento jurídico; se realizó sin ninguna de las previsiones que marca la ley para consultar a la ciudadanía, y de ninguna manera puede ser vinculante.

√ Sin ninguna garantía de neutralidad ni objetividad, sólo consiguió la participación de un porcentaje menor al 5 por ciento de los ciudadanos.

√ Peor aún, se realizó en un contexto que atenta contra la política de la sana distancia, en el que a la vez se pedía a las personas no salir de sus casas a fin de evitar la propagación del COVID-19.

√ En ningún lugar del mundo, un ejercicio tan minoritario y sin ninguna garantía legal, puede decidir sobre el futuro económico de toda una región y afectar a miles de trabajadores actuales y potenciales.

Las consecuencias de esta decisión no sólo afectarán a los habitantes de Mexicali, sino al país entero.

√ La señal que manda México al mundo es que aquí no se respeta la ley, y que no existe garantía alguna para quienes busquen invertir, generar empleo y desarrollo en nuestro país.

√ En un contexto internacional de crisis, en el que necesitamos más que nunca de la inversión privada, el daño generado al futuro de nuestra economía es incalculable.

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