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¡Cerca la bala, Andrés Manuel, cerca la bala!

Por menos riesgo del que enfrenta AMLO, la alemana Merkel se aisló y se hizo la prueba. ¿Por qué nuestro presidente no?

Andrés Manuel, si le metieras dinero en un juego entre Olmecas de Tabasco y Yanquis de Nueva York, ¿qué equipo elegirías para ganar, no para perder?

Querido presidente López Obrador:

Esa, "¡cerca la bala!", es la expresión que utiliza uno de los grandes filósofos de nuestro tiempo, Enrique El Perro Bermúdez, para advertir que algo malo está a punto de suceder.

Conoces, Andrés, a don Pancho González, el dueño de Milenio. Seguro te cae bien; la verdad de las cosas, Pancho es un tipo simpático y sabio en más de un sentido.

'Como en cosa de abogados y doctores, los mejores', dice el refrán, cuando Pancho ve a alguien necesitado de un diagnóstico clínico de calidad le pregunta: “Si en en el futbol americano los Vaqueros de Dallas jugaran contra los Borregos del Tec de Monterrey, ¿a cuál le apostarías un millón de pesos?”.

No pregunta Pancho a qué equipo le vas o cuál deseas que gane. Pregunta más bien que, si de verdad vas a arriesgar el millón de pesos, respondas con seriedad si lo harías a favor de los Vaqueros o de los Borregos.

Es decir, en temas médicos acude al mejor.

Te pregunto lo mismo, Andrés Manuel: si le metieras dinero a un enfrentamiento entre los Olmecas de Tabasco y los Yanquis de Nueva York, ¿cuál de los dos equipos elegirías para ganar un millón de pesos, no para perderlo?

Tuviste, querido presidente, contacto con Omar Fayad, gobernador de Hidalgo, quien dio positivo en la prueba del coronavirus.

Tu experto en epidemias, doctor Hugo López-Gatell, dice que como no tienes síntomas no necesitas hacerte el análisis para saber si Fayad te contagió o no. Por lo tanto, tampoco recomienda una cuarentena.

Híjole, creo que Gatell te está arriesgando, presidente AMLO. Y contigo está poniendo en una situación muy difícil a México.

Fayad tuvo contacto hace diez días contigo y con buena parte de tu gabinete. Cualquier de tus colaboradores, Andrés, pudo haberse contagiado, ¡y se trata de gente con la que convives a diario!

Por menos que eso, Ángela Merkel se aisló. Ella tuvo contacto con un médico que dio positivo y, con responsabilidad, se alejó de todo el mundo. No se hizo la prueba de inmediato para minimizar el riesgo de los falsos negativos, pero unos días después, por consejo de sus expertos, se hizo tal análisis. Afortunadamente salió negativa y la nación alemana se tranquilizó bastante. Habría sido un desastre la enfermedad de la líder.

Claramente los expertos que rodean a Merkel no coinciden con las recomendaciones que da el infectólogo de tu gobierno, Andrés. Si tuvieras que apostar dinero, ¡y quisieras ganar!, ¿a quién apostarías un millón de pesos como mejor especialista en el tema del Covid-19, a López-Gatell o a los epidemiólogos que colaboran con la canciller alemana?

Si apostaras con el corazón, dirías que Gatell es mejor; en ese caso perderías una buena lana, te lo aseguro, presidente. Pero si apostaras con la cabeza fría, Andrés, elegirías a los expertos de la señora Merkel y, por usar tus propias palabras, te rayarías con el premio de la apuesta.