Jorge G. El Güero Castañeda dijo en un blog de Nexos que los médicos cubanos son caros, llegan a las misiones sanitarias en las que participan rodeados de espías y que, además, no saben operar los modernos equipos de terapia intensiva. ¿Exagerado? Se pasó, de plano.

Alguien que no tiene su talento —Castañeda sin duda es muy inteligente—, pero que piensa como el famoso Güero, Ricardo Alemán, dijo lo mismo y dio a entender, citando a una periodista venezolana,  que en Italia nadie quería a los médicos cubanos.

El impresentable Gabriel Quadri, quien en 2012 fue candidato presidencial más que por un capricho, por un mal chiste que se le ocurrió a la maestra Elba Esther Gordillo, "corrió" de México, en Twitter desde luego, a los médicos cubanos en cuanto se conoció la intención de que colaboren con el sistema de salud de nuestro país.

Ello generó el chisme de redes sociales mexicanas de que en Italia a los médicos cubanos los "corrieron" porque no sabían hacer nada. Fake news.

Muy distinta es la realidad —al menos la expresada en numerosos medios de comunicación italianos que he consultado— , porque lo cierto es que en aquel país, llamado transalpino en España —adjetivo que pienso no tiene mucho sentido en nuestro continente americano—, en esa nación europea, la primera fuertemente dañada por el coronavirus, a los médicos cubanos se les recibió con entusuasmo  y se les agradeció su apoyo de mil maneras. Inclusive, se les ha reconocido su habilidad, por lo tanto su eficacia, para tratar a los contagiados graves.

Entiendo que por el virus mortal de la ideología Jorge Castañeda, Ricardo Alemán y Gabriel Quadri descalifiquen todo lo relacionado con Cuba. Tienen el derecho de hacerlo, pero su labor de adoctrinamiento sería más útil, para la causa que ellos defienden, si no recurrieran a mentiras. 

La verdad es que el 22 de marzo llegó a Italia una brigada médica cubana en ayuda de las poblaciones lombardas abrumadas por la epidemia de Covid-19. Ello, desde luego, llamó esperanzadoramente la atención del mundo entero porque Cuba, a pesar de las abiertas críticas que merece, ha demostrado contar con una atención médica de excelencia. No resolvieron sus médicos el problema de la pandemia en Italia, pero sí han brindado auxilio de una forma eficiente a un sistema de salud que alguna vez fue considerado un orgullo de Italia y que, sin embargo, no pudo soportar los embates del coronavirus.

La gente en Italia ha quedado agradecida y no olvidará la solidaridad de profesionales de la medicina de un pequeño país, Cuba, que a pesar de sus múltiples, enormes problemas tiene un sistema de salud que funciona.

Ojalá los médicos cubanos nos ayuden en México. Contamos con suficientes especialistas en salud y algunos, para orgullo nuestro, están considerados entre los mejores del mundo. Es verdad, pero la ayuda, sobre todo si la brindan profesionales competentes, siempre se agradece. Y, conste, no se trata de apoyar o combatir al sistema político de Cuba. A veces conviene olvidar las pasiones y los fanatismos ideológicos.