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Se equivocó AMLO: el diario El Norte (Reforma) no pone gobernadores. Pero sí destruye candidaturas, y ya arruinó la de Clara Luz, de Morena.

El pasado 9 de abril el reportero Antonio Baranda, de Reforma/El Norte, en la conferencia de prensa mañanera preguntó al presidente Andrés Manuel López Obrador acerca de la vacunación de los médicos de los hospitales privados. Andrés Manuel contestó con fuertes críticas a El Norte, diario regiomontano que dio origen al influyente Grupo Reforma:

Reportero de Reforma/El Norte: Presidente, entonces ¿está descartada definitivamente la apertura de un proceso de vacunación para el personal médico privado?

Presidente Andrés Manuel López Obrador: No, no, porque si te digo: “Está descartado”, ese va a ser el titular de Reforma de mañana.

Reportero de Reforma/El Norte: Pero entonces ¿van a tener que esperar?

Presidente Andrés Manuel López Obrador: Que nos esperen.

Reportero de Reforma/El Norte: ¿Hasta que les toque por edad?

Presidente Andrés Manuel López Obrador: Hasta que nos toque a todos.

Reportero de Reforma/El Norte: Entonces, sí está descartado.

Presidente Andrés Manuel López Obrador: No. Bueno, esa es su interpretación, póngalo así, pero yo lo explico de que va poco. Con el Reforma no podemos, porque el Reforma está muy enojado con nosotros, además eran muy influyentes los del Reforma. El Reforma se origina en Nuevo León. Allá hay un periódico muy influyente que se llama El Norte. Con ese periódico, los dueños del Reforma ponían gobernadores y por eso le ha ido muy mal —lo lamento— al pueblo de Nuevo León, porque han tenido puro gobernador mediocre y ladrón. Pero el Reforma los promueve. No el Reforma, El Norte. Es que antes y todavía medios de información en los estados decidían sobre la vida pública. Ahora el Reforma quiere a un candidato, El Norte está apoyando a un candidato en Nuevo León, abiertamente, pero no es el único caso. Entonces, se meten a la cuestión política electoral y tienen diferencias con nosotros.

La respuesta de El Norte

A mucha gente le ha llamado la atención que El Norte haya difundido desde ayer 18 de abril una encuesta de preferencias electorales, si no por otra cosa, porque lo hizo 10 días antes de cuando, supuestamente, correspondía publicarla. Ha sido un estudio, por cierto, levantado antes de las acusaciones recientes que el abanderado del PRI, Adrián de la Garza, lanzó contra el candidato líder, Samuel García, de Movimiento Ciudadano.

¿Cuántos puntos menos habría tenido Samuel en la encuesta de El Norte si se hubiera aplicado después de los ataques que recibió de parte de Adrián? Difícil saberlo.

Para algunos especialistas, en el peor de los casos para el candidato de MC habría perdido entre tres y cuatro puntos, lo que lo pondría en zona de empate con el representante del PRI. Otros expertos aseguran que Samuel García no perdió nada y hasta avanzó un poco porque fue muy buena su respuesta a las acusaciones de Adrián de la Garza: se burló del priista y lo convirtió en meme de redes sociales.

Honestamente hablando, no estoy en condiciones de saberlo, pero es un hecho que en todos los estudios rápidos —encuestas robot— que se han aplicado en Nuevo León en el momento de los ataques de Adrián contra Samuel, este mantiene una ventaja estadística sin duda apreciable.

Si El Norte adelantó su encuesta creo que no lo hizo para favorecer a Samuel, sino para exhibir una realidad que Clara Luz Flores no merece: la candidata del partido del presidente AMLO, lejos de los primeros lugares, pelea la cuarta posición con el panista Fernando Larrazabal.

La crisis de una candidata

No lo merece Clara Luz porque iba en primer lugar hasta antes de que estrategas que no conocen Nuevo León cambiaran el sentido de la campaña. Hicieron a un lado a los asesores que entienden al electoral local, la acercaron de más a Morena —que es un pasivo entre la mayoría de los y las votantes en la entidad—, y por lo tanto le quitaron la virtud que más le beneficiaba, la de ser una candidata sin partido que aceptó por el bien de su gente participar en el proceso electoral postulada por varios institutos políticos, no solo por el de izquierda que no es aceptable entre la población nuevoleonesa.

¿Que Andrés Manuel tiene una elevada aprobación en Nuevo León? Es cierto, pero no es el caso de Morena. Y, por lo demás, a los actuales estrategas de Clara Luz se les olvidó que cuando AMLO no es candidato, solo como excepción transmite popularidad a quienes representan a su causa política en elecciones locales. De hecho solo ha ocurrido una vez, en Iztapalapa cuando ganó las elecciones el famoso Juanito.

El Norte no pone gobernadores en Nuevo León. No es algo que motive al propietario del periódico, Alejandro Junco, cuyo negocio está basado en pelearse con quienes despachan en el Palacio de Gobierno de la entidad. En el plano nacional, Reforma basa su prestigio en molestar con notas duras a quien esté sentado en la silla presidencial; lo crea o no el presidente López Obrador, Reforma no ha sido amable con ningún presidente.

No pone gobernadores el diario El Norte —tampoco Reforma pone presidentes ni senadores ni diputados—, pero al menos en Nuevo León tiene capacidad de sobra para destruir candidaturas. Y es lo que ha hecho con Clara Luz Flores, quien luchaba por salir del bache en que la habían metido sus asesores.

Veamos los resultados de la reciente encuesta de El Norte/Reforma:

1º Con 32% de las preferencias, Samuel García, de MC;
2º Con 27% de las preferencias, Adrián de la Garza, del PRI.
​3º Con 16% de las preferencias, Clara Luz Flores, de Morena.
​4º Con 15% de las preferencias, Fernando Larrazabal, del PAN.

Hay toda una campaña del PRI y de Morena para descalificar la encuesta de El Norte. Quizá van a convencer de que no es tan grande la ventaja de Samuel sobre Adrián, aunque les resultará muy difícil dada la credibilidad del diario de la familia Junco. Lo que no lograrán, por el antimorenismo nuevoleonés, es generar la percepción de que Clara Luz está en la pelea.

Arruinar, en la percepción de la sociedad nuevoleonesa, las posibilidades de la candidata de Morena sí que lo ha logrado la encuesta de El Norte. Fue la respuesta de este periódico al reto que en Palacio Nacional le lanzó AMLO. Porque fue un reto eso de que el diario de los Junco pone gobernadores —lo que en realidad dijo Andrés Manuel fue: “atrévanse a tratar de perjudicar a la candidata de Morena, no van a poder”—.

Lo cierto es que los editores de El Norte se atrevieron y me parece que han ganado esta batalla. No significa que Samuel será gobernador; podría ser Adrián, sin duda.

La que tristemente no gobernará Nuevo León es Clara Luz. ¿O acaso el gobierno de México recurrirá a lo que ya venden en algunos círculos los estrategas de la candidata de Morena, es decir, a muy antidemocráticas acusaciones no periodísticas, sino de ministerio público contra los dos candidatos líderes?

Acusaciones antidemocráticas porque debieron hacerse antes de las elecciones, no cuando el partido en el poder cayó en las encuestas. Y contra los dos, contra Samuel y Adrián, ni hablar, porque como están las cosas a la candidata de Morena no le alcanza con que el gobierno destruya solo a uno de sus rivales.