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Fanático anti AMLO, @carloselizondom destruye su prestigio intelectual

Con Peña Nieto, en algún evento, se ve al investigador que empieza sus textos con mentiras

Lo que Oxford y el CIDE no le dieron a Elizondo Mayer-Serra, el fanatismo sí se lo ha proporcionado.

10 de febrero

El fiscal general de México acudió a la conferencia de prensa mañanera del lunes 10 de febrero —día en el que Luis Donaldo Colosio habría cumplido 70 años de edad— simple y sencillamente a entregar un donativo de 2 mil millones de pesos al Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado.

Como Alejandro Gertz Manero había hecho ciertas declaraciones sobre el feminicidio, resultó inevitable que los representantes de la prensa le preguntaran sobre ese tema.

Cuando los reporteros hicieron la primera pregunta, después de que el fiscal general explicara algunos detalles del donativo, Gertz Manero educadamente preguntó a su anfitrión, el presidente Andrés Manuel López Obrador, si podía responderla.

Las preguntas de la prensa y las respuestas de Gertz

Urbano Barrera, del diario Ovaciones, hizo dos preguntas: una sobre el origen de los 2 mil millones de pesos; la otra sobre el problema que tanto inquieta a las mujeres: “Y la segunda, un poquito fuera del tema, pero sí me gustaría, porque es importante preguntarle. Se ha publicado en varios medios que usted está a favor de eliminar el feminicidio, la figura del delito de feminicidio. ¿Cuál es su posición al respecto?”

Antes de contestar, el fiscal Gertz por elemental cortesía —no era su conferencia de prensa— solicitó de nuevo la autorización de AMLO: “¿Puedo responder yo?”. El presidente obviamente le dijo que sí.

√ Alejandro Gertz dedicó 71palabras a responder la primer pregunta, la de los 2 mil millones.

√ La segunda pregunta, la del feminicidio, fue respondida por Alejandro Gertz con 535 palabras. Dijo, por cierto, que en medios y redes había circulado una versión “absolutamente contraria a lo que yo había dicho”.

Para ver las precisiones de Alejandro Gertz Manero se puede consultar aquí la versión estenográfica de la mañanera del 10 de febrero de 2020.

Después de ello hubo otra pregunta, de Juan Hernández, de Grupo Cantón y el periódico Basta, sobre temas propios de la fiscalía. Gertz respondió con 247 palabras.

Más adelante Diana Lastiri, de El Universal, volvió al tema del feminicidio cuestionando por qué no se sensibiliza a los agentes del ministerio público en materia de genero. El fiscal respondió con 118 palabras.

Después, otra reportera, no identificada en la versión estenográfica de la mañanera, pidió que Gertz explicara su posición sobre el feminicidio con más detalle. El fiscal general lo hizo: dedicó 241 palabras a la respuesta.

Stephanie Ochoa, de ADN 40, volvió al tema del feminicidio. El fiscal le contestó con 98 palabras.

Dalila Escobar, corresponsal de ATiempo.Tv, siguió con el tema enfatizando la necesidad de “visibilizar el hecho del feminicidio como violencia de género”.

Gertz en el diálogo con la periodista —ella, correctamente, interrumpió varias veces al funcionario— utilizó 227 palabras. Al finalizar, el fiscal preguntó a la señora Escobar si quedaba clara su posición. Ella, a juzgar por ciertas palabras de Gertz Manero —“qué bueno”— dijo que le había parecido de alguna manera razonable la explicación.

Gertz prácticamente solo habló del feminicidio

En la mañanera del lunes 10 de febrero Alejadro Gertz Manero dedicó 80 por ciento de su tiempo a aclarar lo que piensa sobre el feminicidio.

El tema estaba suficientemente discutido. Así lo dijo Andrés Manuel cuando el fiscal general terminó. Había otros asuntos en la mañanera y, antes de continuar con la sesión de preguntas y respuestas con la prensa, el presidente de México lamentó que la posición de Gertz sobre el feminicidio se hubiera tergiversado en medios y redes: “Aprovechan cualquier circunstancia para generar campañas de difamación, así de claro, de distorsión, información falsa. Este es el caso”.

Y la nota fue…

Experimentado, Andrés Manuel anticipó lo que iba a ocurrir: “Sí es importante lo del feminicidio, o sea, pero ya estoy viendo cómo esa va a ser la nota”.

¿Cuál fue la nota? Que Andrés Manuel dijo: “No quiero que los feminicidios opaquen la rifa del avión”. Pero, las cosas como son, AMLO jamás dijo eso.

Así circuló en redes sociales, en medios electrónicos y aun en los impresos, de los que se esperaría mayor rigor.

Qué poca ética intelectual la de Elizondo Mayer-Serra

Hoy, en su artículo de Reforma, un académico e investigador que presume de ser serio, Carlos Elizondo Mayer-Serra empieza citando la frase que Andrés Manuel en ningún momento expresó: “AMLO es el gran distractor. Lo acepta con franqueza: ‘No quiero que los feminicidios opaquen la rifa [del avión]…”.

Cita textual totalmente falsa, no la interpretación del analista de lo que sí se dijo.

Lo que Oxford y el CIDE no dan, el fanatismo sí lo proporciona

¿No se supone que los académicos graduados en el Colegio de México deben partir siempre de la duda y, por lo mismo, verificar lo que van a publicar? A Elizondo le hubiera tomado diez minutos saber qué exactamente dijeron AMLO y Gertz y cuánto tiempo le dedicaron al feminicidio en la mañanera del 10 de febrero.

¿Eso, analizar basado en chismes, es lo que a Elizondo Mayer-Serra le enseñaron cuando cursó su doctorado en la Universidad de Oxford?

¿Así, con tan escaso rigor intelectual, ha realizado Carlos Elizondo sus investigaciones en el Centro de Investigación y Docencia Económicas, el CIDE?

¿Por difundir mentiras lo hicieron director del CIDE?

¿Llegó a ser considerado investigador nacional nivel III del Conacyt por escribir tan a la ligera, publicando mentiras desde el primer párrafo de sus escritos?

¿Semejante descaro, mentir por simple fanatismo político —es obvio que Carlos Elizondo es un apasionado antiPeje—, es lo que enseña a sus alumnos en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey?

Si es intelectualmente honesto, Carlos Elizondo Mayer-Serra admitirá que escribió a las carreras, que andaba con ganas de chingar a Andrés Manuel y que no tuvo la menor intención de investigar lo que había dicho AMLO porque, de plano, le pareció golpeadora la mentira que leyó en Twitter o escuchó en la radio.

También, Carlos Elizondo debería disculparse; no con el presidente López Obrador, sino con sus lectores.