El avión 'Ni Obama" es propiedad del gobierno; por lo tanto, puede venderlo o rifarlo en cachitos

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AMLO presentó el diseño del boleto de la rifa presidencial en la conferencia mañanera de este martes 28 de enero.Galo Cañas/Cuartoscuro.

Reporteros que acuden a la mañanera tienen datos equivocados. Afirman, erróneamente, que Banobras tiene adeudos con Boeing, cosa que no es cierta.

El presidente Andrés Manuel López Obrador presentó en la conferencia mañanera de este martes 28 de enero lo que sería el diseño del cachito de la Lotería Nacional para la posible rifa del avión presidencial.

El sorteo de la aeronave permitiría al gobierno recaudar recursos suficientes para adquirir material y equipo médico especializados en la atención de la salud de los mexicanos.

Ese es el proyecto.

Ayer quedó claro que algunos reporteros que asisten a la conferencia de prensa mañanera en Palacio Nacional tienen datos equivocados de la aeronave que se está vendiendo/rifando y afirman, erróneamente, que el Banco Nacional de Obras y Servicios, el famoso Banobras que dirige Jorge Mendoza, tiene todavía adeudos con la multinacional Boeing, cosa que no es cierta: el mencionado banco de desarrollo no tiene ninguna deuda con el consorcio estadounidense.

Es preciso recordar cómo fue el proceso de adquisición de la aeronave y su posterior renta financiera a la Secretaria de la Defensa.

Una de las promesas de campaña de Andrés Manuel fue la venta del avión presidencial adquirido por instrucciones de Felipe Calderón en el último año de su (por llamarla de alguna manera) administración.

Los medios han reportado que la suma pagada por el avión (adecuaciones y equipamiento) ascendió a más de 2 mil 900 millones de pesos.

En diversas declaraciones, la administración de Enrique Peña Nieto (el único que usó la aeronave) afirmó que el avión es propiedad de Banobras y que el gobierno federal (Sedena) hace el pago del arrendamiento (principal e intereses) al banco.

El 1 de noviembre de 2012 se suscribió el contrato de arrendamiento financiero y el primer contrato de adquisición correspondiente al Dreamliner 787-8. El objeto del arrendamiento financiero fue la adquisición de un paquete integral de activos, que comprende la compra de esa aeronave Boeing 787-8 “de transporte estratégico” para uso de la presidencia de México y del Estado Mayor; el arrendamiento también incluyó equipos de apoyo terrestre, de rampa, de apoyo de motor, repuestos, equipamientos de cabina y sistema de defensa.

En septiembre de 2015 la presidencia instruyó a Hacienda, y esta a Banobras, a realizar una evaluación (técnica, financiera y de seguridad) sobre las implicaciones y la conveniencia de la venta (o no) de la aeronave. El diagnóstico (al que tienen acceso los medios) lo llevó a cabo la firma Ascend Flight Global Consultancy.

En 2018, el entonces titular de la SHCP, Carlos Urzúa, y el director general de Banobras, Jorge Mendoza, informaron el inicio del proceso de venta del avión presidencial TPO1 Boeing 787-8. La primera medida consistió en el envío, el 3 de diciembre de 2018, de la aeronave al Aeropuerto de Logística del Sur de California, en el condado de San Bernardino, con fines de preservación y mantenimiento.

En el proyecto de presupuesto 2019 se solicitaron 416 millones de pesos para el mantenimiento del avión presidencial.

El avión presidencial y su equipamiento, de acuerdo con el presupuesto 2018, tuvo un costo estimado de 7 mil 560 millones de pesos con un horizonte de arrendamiento por 15 años y considera pagos anuales, en promedio, de 45 millones de pesos para operación y mantenimiento, más pagos anuales de arrendamiento de 451 millones de pesos.

El gobierno de México destinó 416 millones 940 mil 268 pesos para el pago de la anualidad 2019 del avión TP-01, el cual está en desuso.

La Secretaría de Hacienda informó el pasado 27 de marzo de 2019 el inicio del proceso formal para la enajenación del avión presidencial y que la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS, por sus siglas en inglés) publicó la solicitud de expresión de interés dirigida a potenciales compradores. En un comunicado, la dependencia agregó que Banobras informó la publicación de la investigación de mercado que marca el inicio formal del proceso de venta del avión presidencial.

En la conferencia mañanera del pasado 14 de enero el jefe del ejecutivo anunció el regreso del avión presidencial a México que, ante la inexistencia de compradores –no puede haberlos, no al precio al que está obligado el gobierno a venderlo, ya que la faraónica aeronave no es útil ni para los mega millonarios más exhibicionistas del mundo–, podría terminar por ser rifado a 500 pesos el cachito.

¿Puede realizarse la rifa? Sí, con ciertas adecuaciones legales para que la Lotería Nacional lo haga. Adecuaciones francamente menores para al fin deshacernos de un monumento al derroche que es absolutamente propiedad de un Estado, el mexicano, que ya no está para semejantes extravagancias.

Por lo que a mí respecta, me apunto para comprar dos cachitos. Si me saco el premio mayor, daré una vuelta en la aeronave nomás para ver qué se siente, y ya después, como único propietario, la remataré al precio que quieran pagarme —por reducido que sea— en cualquier tianguis de aviones usados.

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