AMLO, JVM, EPN … Historias de fanáticos: Madrid, 1940; Twitter, 2012

He leído mucho a Francisco Umbral. Me gusta, en especial, buscar sus viejas columnas periodísticas.

 

Hace no mucho tiempo leí una de ellas, publicada en 1986, en El Mundo, de España. Decía Umbral: “Borges es un escéptico irónico y dicen que el escepticismo es de derechas. Pero lo contrario del escepticismo, el fanatismo, es fascista”.

 

Hay una novela de Umbral, “Madrid, 1940”, que recomiendo. Es la historia de un joven fascista al que sus ideas llevaron al fanatismo, a la crueldad y aun al suicidio.

 

Cuánto fanatismo el de muchos jóvenes mexicanos de “izquierda” que en este 2012 se expresan en Twitter. Claramente están cayendo en el fascismo. No solo insultan a quien no piense como ellos, sino amenazan.

 

El odio los llevó al fanatismo. Y el fanatismo a la crueldad fascista.

 

Odian lo que no entienden. En esta época, me queda claro, les cuesta trabajo comprender el juego democrático y, por lo tanto, se han dedicado a odiar a la persona que, hasta el momento, encabeza los estudios de preferencias electorales, Enrique Peña Nieto.

 

No sé si Peña Nieto va a ganar las elecciones de 2012. Lleva ventaja, pero todo puede pasar. Particularmente, puede descuidarse al final y perder su posición. Anoche los Tigres iban ganando dos a cero al Santos. Pero el equipo de Torreón tres minutos antes de que concluyera el partido se quedó con la victoria.

 

Los jóvenes fanáticos de izquierda mexicanos que tanto odian en Twitter harán fiesta si, el próximo primero de julio, pierde Peña Nieto. La harán inclusive si la que gana es la ultraderechista Josefina Vázquez Mota. Tanto odian al priista que seguramente ya consideran un mal menor la continuidad de la peor derecha en el poder.

 

Claro está, si Andrés Manuel López Obrador ganara, nuestros jóvenes fanáticos de izquierda que tanta lata dan en el Twitter serían inmensamente felices. No los acompañaría en sus celebraciones, pero de todo corazón deseo que Andrés triunfe en la elección de julio. Nada me daría más gusto.

 

Pero, ¿y si Peña Nieto finalmente no pierde su ventaja? ¿Si gana? ¿Si la gente, que es la que manda en una democracia, termina entregándole más votos a él que a la panista y al izquierdista?

 

Creo que si Peña Nieto derrota a Vázquez Mota y a López Obrador, los jóvenes fanáticos de izquierda del Twitter se van a violentar. En la red social, desde luego. Y espero que de ahí no salga su rabia.

 

Pero, ¿y si la ira fanática por un resultado electoral adverso va más allá del Twitter? No quiero ni pensarlo.

 

México ya merece una normalidad democrática. Si López Obrador gana, qué bueno; pero si pierde, perdió. Si Vázquez Mota es presidenta, felicidades; pero si no llega, pues no llegó. Y si Peña Nieto gana las elecciones, pues ni hablar, ganó; y si lo derrotan, que se aguante.

 

Si no hay fraude, y no parece que vaya a haberlo; si el triunfador supera a sus rivales por más de 4 puntos, que creo será el caso; si hay claridad, lo justo es cerrar de inmediato el capítulo electoral para que cada quien siga en lo suyo, en su trabajo, su escuela, su lucha diaria por vivir lo mejor que se pueda.

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