El PAN de Pina y las espinas de Espino

Durante toda esta campaña, en cada reunión social sale a colación el tema electoral y cuando menos se da uno cuenta, está enfrascado en sendos debates donde afloran las pasiones. A los fanáticos del PRI y de Peña trato de evitarlos, pues su mejor arma es encerrarse con mil candados en su jaula de necedad, ante su impotencia de no poder debatir ideológicamente. Por otra parte, con los fans del PAN es más agradable pues me divierte hacerles caer en realidad de que por mas panistas que se digan, resultan ser toda una paradoja por contradecir las ideologías conservadoras que ni siquiera saben que defienden.

                Lo más curioso es que los fans del PAN en esas reuniones suelen ser jóvenes, pero con mentalidad decrépita (jóvenes viejos dijera Salvador Allende). Su bandera es el anti-priismo pero no saben decir por qué. No me extraña, pues en los spots de su guerra sucia, critican a Peña diciendo que “no cumple” pero nada dicen de lo que representa. Realmente en la política no importa si cumplen o no, gobernar no es palomear una lista, quien piense eso es porque no ha aprendido a vivir.

                Gobernar es tomar las riendas de una gran nave y pilotearla sorteando las adversidades del presente y prevenir las futuras. Pretender que gobernar es ‘cumplir compromisos’ contraídos en una época determinada es atentar contra la realidad. Para que eso fuera viable se necesitaría detener el tiempo y cumplir esos compromisos para después ceder el poder a alguien más, pero como el tiempo no se detiene, un gobernante que no ofrece capacidad para enfrentar coyunturas no merece ser tomado en cuenta.

                México no necesita a un gobernante que ‘se comprometa y cumpla’, sino que actúe con talento sobre la marcha, que se rodee de gente brillante y afronten los retos de cada día. Ya nos han ‘cumplido’ pero no ha cambiado nada, ya nos han ‘construido’ caminos de asfalto y de cemento, obras monstruosas y descaradamente ostentosas, pero ya todos sabemos el costo de todos esos caprichos. Con solo mencionar el nombre de COAHUILA me ahorraré escribir hojas enteras de eso y me entenderán cabalmente.

                El PAN ya no tiene argumentos sólidos, pues llevan gobernando una sexta parte del tiempo que le recriminan al PRI sin resultados reales, y digo que no son reales porque la gente no los percibe. El partido blanquiazul es en este momento, víctima de su propio fanatismo, pues sus ideologías conservadoras arrastran consigo los peores lastres de nuestra pueril democracia: la apatía, la negligencia y la ignorancia supina. La mayoría de los adeptos a las juventudes panistas son jóvenes con poca preparación intelectual, muchos de ellos integrantes de familias con solvencia económica, que no han padecido adversidades ni dificultades en la vida, que viven su vida de una manera gris y se la viven en las fiestas, sin inclinaciones artísticas ni intelectuales, que tratan con desdén a la gente humilde y su vocabulario está lleno de despectivos y en cuya conducta, se regodean de discriminar a sectores de la población y sobre todo, son elitistas hasta con integrantes de su propio partido.

                Por todo lo anterior, viendo el perfil de estas personas, no me extraña ver como muchos ya han dejado de hacer campaña para Josefina y se les ha hecho fácil incorporarse con Peña Nieto. Y es que el perfil del panista común es muy bien representado por Peña Nieto, quien reúne muchas características hasta físicas del gobernante ideal para el PAN. Tan es así, que han preferido aliarse con quien se supone que es el nuevo peligro para México. Lo de Manuel Espino no es un caso aislado, pues ya se sabe de mucha gente blanquiazul que ha dejado de hacer campaña al ver que no pueden hacer nada contra el destino desolador que les espera, víctimas de su propio pesimismo y fatalidad.

                La postura oficial del PAN es y ha sido confirmada, que no se aliarán con AMLO para derrotar a Peña, lo cual no es nada extraño, pues bien sabemos que las diferencias entre estos dos partidos (PRI y PAN) se difuminan en la práctica. Es muy lamentable que el PAN anteponga su orgullo y arrogancia al destino de nuestro país, siendo que en 2000 arribó al poder gracias al camino que la izquierda construyó históricamente, a base de sangre y sacrificio.

                No conozco izquierdistas en mi ciudad (en el norte la izquierda es testimonial) , solo personas que confían en AMLO y servirán de voto útil para evitar que el PRI regrese, ese es el tema hoy en día. Comulgo con las ideologías de izquierda aunque no defiendo ciegamente a AMLO, pero reconozco que asi como hace 12 años, mucha gente le dio el apoyo a Fox sin comulgar con sus ideas, ahora lo mismo está pasando con AMLO. Lo que me entristece un poco, es como en lugar de ser congruentes con sus ideas, muchos decidan irse a apoyar al PRI de Peña:  ¿Se imaginan ustedes que en 2000 el voto útil hubiera sido para Labastida, o que todos hubieran corrido a rescatar a Madrazo en 2006?

                Ahora ya sabemos que el verdadero golpe de timón de Josefina es, pavimentarle el camino a Peña, desperdiciando la posibilidad de una alianza de facto. Podrán no estar de acuerdo con lo que he escrito, podrán tacharme de ‘pejista’ (que no lo soy), podrán decir lo que deseen, pero no quiero que lo que han hecho con mi amado estado de COAHUILA sea el destino de todo el país. 

Bonus track

                Pónganse su gorro frigio y luchemos por la democracia, solo así podremos ser felices.

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