Morena nació debido a un vacío dentro de la izquierda que ya no se veía representada ni el PRD y mucho menos en los cambiantes partidos del Trabajo y Movimiento Ciudadano. El partido del sol azteca vivía en una constante batalla donde las tribus o corrientes de opinión actuaban como verdaderos terroristas que utilizaban cualquier medio con tal de que su corriente obtuviera más espacios o al menos su adversario tuviera menos.
Como ya lo he mencionado en redes sociales y otras columnas; los partidos políticos debido a que empezaron a recibir cantidades exorbitantes de recursos para su funcionamiento y para hacer campaña empezaron a perder el interés por sus militantes quienes ya solo eran convocados a mítines y dejaron de tomar decisiones de quienes los representaban en asambleas, congresos, en la elección de candidaturas, presidencias del partido, organizaciones y mucho más. ¿Por qué? Porque ya no necesitaban de las cuotas de sus afiliados para financiar tanto al partido como a sus candidatos. Eso pasa ahora en todos los partidos sean viejos o nuevos.
Regresando al punto principal tanto el Partido del Trabajo, así como Movimiento Ciudadano bien podían hacer alianzas con el PRD, PAN e incluso con el PRI. Un día eran de izquierda, otro día eran de derecha y así sucesivamente. Ambos partidos desde sus inicios se han dedicado a ser negocio de unas cuantas familias que hacen alianzas para conseguir algunos cargos, recursos y con suerte algún municipio, diputado local o federal y senadores.
Morena es un partido populista conservador que por más que quieran montarle una fachada de partido de izquierda no lo es. Si bien tiene una secretaría de la diversidad sexual esta nunca ha apoyado realmente esta causa e incluso el mismo líder y dueño del partido, Andrés Manuel López Obrador, al cuestionarle sobre ese tema siempre responde a que se hará una consulta, pero… ¿Cómo un derecho humano puede llevarse a consulta?
AMLO controla su partido con puño de hierro decidiendo quién sí y quién no será candidato aun cuando se haya realizado una asamblea y su gallo haya perdido él va a hacer hasta lo imposible por imponer su candidato, sus reglas ya sea disolviendo el comité ejecutivo estatal, la asamblea estatal y hasta violando sus propios estatutos.
Ese tipo de actitudes son las que usó el PRI por décadas y Morena parece que reencarna en el PRI de los años 50s, 60s con el mismo autoritarismo, pero ahora en manos de una sola persona o bien una sola familia.
Hay una frase que me gusta mucho y quisiera compartir a ustedes:
“La izquierda no es un partido, sino una postura ante la vida.” Enrique Semo.
Estemos en el barco que estemos, sea militando en un partido o bien en la izquierda no partidista debemos luchar por aquellas con todo lo que tenemos ya que nada nos será dado fácilmente y menos en los partidos políticos. Ni el PRD, Morena, PT o Movimiento Ciudadano está exento de ser democratizado. Rescatemos pues a esos partidos y regresémosle la vida.
