No nos engañemos: Donald Trump venció y disciplinó a AMLO

AMLO
La ideología de AMLO en migración está muy determinada por la burocracia neoliberal de la ONU.Internet

El pasado 30 de mayo Donald Trump anunció una nueva medida de emergencia para resolver la crisis en la frontera sur de ese país consistente en la imposición de tarifas a las importaciones provenientes de México a partir del 10 de junio. La razón de Trump en este caso es que México no ha hecho lo suficiente para frenar el creciente flujo de inmigrantes ilegales hacia los EUA, lo cual ha terminado por generar una crisis humanitaria en la frontera sur de ese país.

Luego de varios días de negociaciones entre el gobierno de EUA y una embajada mexicana encabezada por Marcelo Ebrard, se alcanzó un acuerdo el pasado viernes 7. Desde entonces AMLO, Marcelo Ebrard y sus apoyadores han estado proclamando que lograron anular la amenaza de aranceles y la consecuente crisis económica que se podría esperar en México de haberse concretado dichos aranceles. Si tomamos textualmente esas proclamas nos queda claro que AMLO está tratando de persuadir a los mexicanos en el sentido de que salvó a la nación de la debacle económica porque derrotó al monstruo arbitrario de las tarifas: Donald Trump.

Pero ¿es cierto lo anterior? No, no es cierto. Toda esta retórica triunfalista de AMLO, Marcelo Ebrard y sus apoyadores, es una tentativa de engaño deliberado contra el pueblo de México y que se vale de una narrativa incompleta y deformada de la realidad. Aunque duela decirlo, la verdad es la siguiente: Trump volvió a derrotar y a disciplinar a AMLO con una facilidad y rapidez pasmosas. Y lo peor es que AMLO fue el arquitecto de su propia tragedia. Explicaré esto enseguida.

Hasta antes del 30 de mayo pasado los mexicanos no teníamos un problema en este tema, es decir, no había una amenaza de aranceles contra México con motivo de los inmigrantes ilegales. La amenaza se da a partir del 30 de mayo pasado y es desde entonces que empezamos a tener un problema que no teníamos antes. Y ese problema que no teníamos antes se debió a que AMLO ha actuado con mucha imprudencia política en el campo de los inmigrantes ilegales. Esa imprudencia política le garantizó un conflicto a futuro que no podía ganar por definición.

La ideología de AMLO en migración está muy determinada por la burocracia neoliberal de la ONU. No por otra cosa se adhirió al Pacto Mundial sobre Migración de la ONU en diciembre de 2018. Se trata de un pacto que, por el momento, sólo constriñe ideológica y políticamente a los países firmantes. Y ya queda claro por los hechos que AMLO se tomó muy a pecho eso de regirse por la ideología de dicho pacto. Es desde ahí que AMLO sostiene, por ejemplo, las ideas del open borders y la migración sin límites como un derecho humano. Tal vez no lo sepa AMLO, pero todo su discurso en esta materia se basa en valores y, como tal, no contiene afirmaciones verdaderas o falsas, sino sólo sus mejores deseos en el tema. Digamos que todo lo que proclama AMLO en este tema sólo nos habla del mejor mundo posible según son sus deseos personales. Y fue por el influjo de esta ideología que AMLO adoptó una actitud pasiva, indulgente y hasta colaboradora con los inmigrantes ilegales, lo cual fue acumulando problemas para EUA en su frontera sur hasta crear una crisis humanitaria.

No habría problemas con las “innovadoras” ideas de AMLO si los norteamericanos pensaran igual que él, pero por desgracia éste no es el caso. En efecto, AMLO siempre ha pasado por alto que en EUA hay una mayoría de personas que, con sus propios valores o deseos, han determinado que su mejor mundo posible no incluye a los inmigrantes ilegales. Todos esos norteamericanos han hecho valer esos deseos o valores instituyendo leyes que prohíben la inmigración ilegal y que siguen vigentes hasta este momento. Además, los norteamericanos han elegido a un presidente que comparte esos valores o deseos contra la inmigración ilegal. Y fue por esa falta de reconocimiento de la realidad norteamericana que AMLO se convirtió en causa fundamental de la crisis humanitaria en la frontera norte y que nos llevó al reciente conflicto con el gobierno de aquel país; y por cierto que un conflicto perdido para nosotros por definición.

Creo que con lo anterior ya fundé mi afirmación. Y la reitero para que no queden dudas. La amenaza de los aranceles que lanzó Trump es un problema que no teníamos antes y que fue ocasionado por la imprudencia política de AMLO. Esa imprudencia de AMLO se debe a que su ideología en el tema le resta realismo en el ejercicio de la política.

Ahora bien, el lector puede apostar a seguro que Donald Trump estuvo registrando este error de AMLO desde mucho tiempo atrás y se mantuvo en espera del momento más oportuno para usarlo en su favor. Y ese momento llegó el 30 de mayo pasado, momento en el cual Trump empezó a construir un sistema de apalancamiento múltiple contra AMLO y contra el cual éste no tiene defensa por la pobreza subyacente del Estado mexicano. Enseguida explicaré a grandes rasgos la forma en que Trump fue construyendo ese sistema de apalancamiento.

El 30 de mayo pasado Trump activa la palanca económica del Estado norteamericano al anunciar la amenaza de aranceles contra México. Eso fue suficiente para que AMLO reaccionara muy alarmado. Aunque AMLO se ocupó en el umbral a lanzar críticas contra Donald Trump para disimular su descompostura de arranque, era evidente que su prioridad estaba en la búsqueda urgente del diálogo para detener la amenaza. La medida de esa alarma la dio Marcelo Ebrard cuando voló como rayo a los EUA sin tener siquiera firme alguna agenda de encuentros con el gobierno del país vecino.

Los enemigos internos de Trump también reaccionaron de inmediato: Wall Street, Tom Donohue - presidente de la Cámara de Comercio y principal lobista de las multinacionales privadas -, el UNIPARTY en el Congreso - demócratas y republicanos Never Trumpers - y la falsimedia.  Sin embargo, los enemigos internos de Trump sabían que estaban condenados al fracaso desde el principio por dos cosas. En primer lugar, porque Trump es un outsider en el sistema norteamericano y jamás los toma en cuenta. En segundo lugar, porque no tenían el voto mínimo necesario en el Congreso para vetar la amenaza de aranceles. Desde luego que intentaron conseguir ese voto, pero no lo consiguieron. Trump sabía que lo intentarían, y por eso lanzó una advertencia a los senadores republicanos desde Londres: Sería tonto si me obstruyen, se echan encima a la base republicana. Y funcionó la palanca porque es real y muy poderosa: Trump tiene el apoyo de la base republicana.

Todo lo que nos dijeron muchos medios en torno a que los republicanos del Congreso podrían vetar a Trump era una completa simulación. La única oposición republicana vino de la camarilla comandada por el senador Mitch McConnell. Es un grupo de republicanos Never Trumpers que tiene fuertes y reconocidas ligas de lobby con Tom Donohue, el presidente de la Cámara de Comercio de los EUA.

El caso es que fue por lo anterior que todos esos agentes terminaron por enfocarse exclusivamente en hacer alianza con AMLO para apremiarlo a que confrontara a Donald Trump a fin de desactivar la amenaza de aranceles y evitar una presunta debacle económica binacional. Y es claro que AMLO acarició esa posibilidad a través de sus representantes. Eso lo vimos cuando Marcelo se reunió con Nancy Pelosi y otros enemigos internos de Trump. Sin embargo, la decisión final de AMLO para sentarse a acordar con Trump nos permite deducir con facilidad que también él se percató de que la causa de los enemigos internos de Trump estaba perdida desde el arranque.

Y mientras Marcelo platicaba con los enemigos internos de Trump, éste le aplica a AMLO la poderosa palanca militar norteamericana. Esto ocurre cuando Jimmy Morales, el presidente de Guatemala, anuncia vía un senador republicano que está en completa disposición de aceptar militares norteamericanos en la frontera de su país para evitar el paso de inmigrantes ilegales. El mensaje implícito para AMLO era doble: eres prescindible en la solución eficaz del problema y Jimmy Morales puede ganarte la ambicionada posición de líder regional. Y vaya que esto debió lastimar mucho la vanidad de AMLO porque no puede ocultar su gran interés por convertirse en un dispensador de indulgencias a nivel regional…o líder regional, cómo quiera llamarlo. Lo cierto es que ese día AMLO debió odiar a Jimmy Morales.

Y por si faltara fuerza "persuasiva", Donald Trump empezó a aplicar la temible palanca de Inteligencia contra la clase dirigente mexicana - políticos y empresarios -. Eso ocurrió cuando Donald Trump empezó a lanzar comentarios muy insinuantes en Twitter sobre su curiosidad por investigar quién gobierna realmente en México: ¿el narcotráfico o la clase dirigente? No debemos despreciar estas insinuaciones porque sabemos que el gobierno de los EUA tiene información de todo este problema. Me falta imaginación para estimar el tremendo daño que Trump le podría ocasionar a México si hiciera pública esta información algún día.

En fin, fue así como llegamos al viernes 7 pasado con un AMLO que, ya todo exprimido por ese sistema de apalancamiento, no tuvo otra opción que claudicar y firmar un acuerdo bajo los términos dictados por Donald Trump. Los siguientes son los principales logros de Trump en esta victoria sobre AMLO.

AMLO se reconoció como causa principal del problema actual. Esto ocurrió cuando se comprometió a controlar el flujo de inmigrantes ilegales y dar alojamiento a los ilegales que esperen audiencia de refugio en tribunales norteamericanos. Aunque AMLO y Marcelo Ebrard se jactan de no haber cedido a la demanda de convertir a México en un "tercer país seguro", la verdad es que el acuerdo en cuanto al alojo de los peticionarios de refugio convierte a México en un tercer país seguro de facto. Pero esto lo veremos a detalle en un siguiente artículo.

No se retira la amenaza de aranceles de manera definitiva, sino que se mantiene en suspenso y en espera de resultados por parte de AMLO en 90 días. Si AMLO no cumple sus compromisos al término de ese plazo los aranceles entran en vigor. Así se lee en el comunicado que publicó el Departamento de Estado el pasado viernes y así lo han reconocido las partes involucradas. Ayer mismo Kevin McAleenan, secretario del Homeland Security, declaró en entrevista a Fox News que Trump está absolutamente dispuesto a imponer los aranceles a México si no hay una mejora sustancial e inmediata para detener el flujo de inmigrantes ilegales.

Donald Trump ha transferido toda la responsabilidad del problema a AMLO. En efecto, a partir de la firma de ese acuerdo nadie podrá culpar a Donald Trump por lo que ocurra porque todo será responsabilidad de AMLO. Si AMLO cumple se resuelve la crisis de la frontera y se le adjudica como un logro o hazaña en su haber. Pero si AMLO no cumple, entonces será el único culpable de la entrada en vigor de los aranceles y de todas sus desastrosas consecuencias económicas para México.

Y por todo lo anterior, Donald Trump ha transferido a AMLO toda la presión política del campo. Es fácil de entender esto. Como lo que ocurra en este campo dependerá de AMLO, entonces todos los agentes en juego dirigirán su presión política hacia él. Enseguida haré un balance de algunos de los frentes principales de presión política que estarán apretando a AMLO por lo menos en los siguientes 90 días.

Como la amenaza de aranceles sigue ahí, ya está impactando en el comportamiento de los inversionistas en México porque sus decisiones se basan en expectativas sobre probabilidades de ganancias y riesgos a futuro. Así que debemos dar por cierto que los inversionistas ya están muy preocupados por la posible entrada en vigor de los aranceles al final de esos 90 días. En consecuencia, las multinacionales privadas y los organismos empresariales de ambos países y de Europa ejercerán una intensa presión política sobre AMLO para que cumpla los compromisos que contrajo en el acuerdo. Cuente en esto a: Wall Street y sus calificadoras, armadoras de autos y el resto de multinacionales privadas, Cámara de Comercio de los EUA, COPARMEX, CCE, etc.

AMLO también estará bajo intensa presión por la posible salida de inversiones durante esos 90 días. Esto podría ocurrir porque los inversionistas que estén apostando a que AMLO no cumplirá sus compromisos y que puedan mover sus fondos, lo harán o al menos harán gestiones para disminuir al máximo su exposición al riesgo, lo cual significaría merma económica para México.  

Si AMLO se aplica de verdad a cumplir sus compromisos tendrá que afectar intereses de grupos especiales aplicados a la promoción de la inmigración ilegal a nivel global. Estamos hablando de una vasta red de grupos de interés camuflados de defensores de los derechos humanos y que con mucha frecuencia llegan en sus raíces hasta George Soros, los magnates Koch y al Partido Demócrata en EUA. Todos esos grupos reaccionarán aplicando intensa presión política sobre AMLO y muy bien apalancados por sus poderosas raíces económicas en el país vecino. Y por cierto que ya estamos viendo un ligero anticipo de esto con las protestas y críticas que decantaron a raíz de la detención del dirigente de Pueblo sin Fronteras y de la misma firma del acuerdo.

Los partidos políticos de oposición en México también ejercerán una intensa presión política sobre AMLO para que cumpla sus compromisos. En algunos casos lo harán de acuerdo con los organismos empresariales nativos y en otros por simple interés partidista.   

Y finalmente, Donald Trump seguirá metiendo sus palancas sobre AMLO cada vez que estime que éste no va a cumplir con sus compromisos. Y cada vez que Trump haga esto muchas de las otras palancas en el campo intensificarán la presión sobre AMLO: organismos empresariales, partidos políticos, activistas, etc. De hecho, hoy por la mañana Trump volvió a enseñar la palanca de los aranceles en Twitter al referirse a un anexo del acuerdo no revelado hasta ahora y que requerirá la aprobación del legislativo de México. Señala por ahí Trump que, si el legislativo de México no lo aprueba, entonces los aranceles entrarían en vigor.  ¿Ya lo ve?

Pero sin duda alguna que el logro más notable en esta victoria de Donald Trump es el siguiente: cualquier resultado a futuro le garantiza una ganancia a él. Si AMLO cumple con sus compromisos, entonces Donald Trump gana porque habrá resuelto la crisis de la frontera. Si AMLO no cumple con sus compromisos, entonces entran en vigor los aranceles y México queda ante una difícil elección: o persiste en su apoyo a los inmigrantes ilegales y se suicida económicamente, o por fin se decide a poner remedio al problema con o sin AMLO como presidente. Y nadie podrá culpar a Donald Trump si ocurre esto último.

Yo apuesto a que AMLO cumplirá sus compromisos y resolverá el problema. Lo hará en esa ventana de tiempo de 90 días o bien bajo la intensa presión de unos aranceles ya puestos en hechos. AMLO se verá precisado a abandonar o suspender su ideología en el tema de la migración para aterrizar en el realismo. Si las cosas ocurren así, y creo que así ocurrirán, entonces esta tragedia política se habrá salvado felizmente y quedará como una importante lección de prudencia política para AMLO.

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