September 21, 2019 05:19


Etileno XXI y la Reforma Energética: pasos decisivos para reposicionar a la industria petroquímica en el país

En días recientes tuve la oportunidad de visitar en Coatzacoalcos, Veracruz, el proyecto Etileno XXI.

La industria petroquímica es una plataforma fundamental para el crecimiento y desarrollo de importantes cadenas industriales. No obstante, en el diagnóstico que realizó el Gobierno Federal en el marco de la Reforma Energética señala que en 1997 se importaba 41% de los petroquímicos que se consumían en el país y en 2012 dicha cifra ascendió a 66%. El rezago es evidente.

Esta problemática nace de la división legal entre petroquímica básica, que no permitía la inversión privada y la petroquímica secundaria, que sí lo permitía. La petroquímica secundaria requiere de los insumos de la petroquímica básica, siendo el  gas natural uno muy importante, el cual se produce de manera exclusiva por Pemex.

A partir de la reforma energética se eliminaron las restricciones que tenía el sector privado para participar en la petroquímica básica. Ahora, se prevé un aumento significativo en los próximos años en la producción de gas natural en México y otros insumos necesarios como el etano, metano  y naftas para la petroquímica secundaria, lo que hará más atractivas las inversiones en este sector.

 En este sentido, en días recientes tuve la oportunidad de visitar en Coatzacoalcos, Veracruz, el proyecto Etileno XXI el cual consiste en el desarrollo, diseño, financiamiento, construcción, operación y mantenimiento de un cracker de etano y tres plantas de polietileno.

Este proyecto tiene una inversión total de 4 mil 441 millones de dólares, en el que Bancomext participa con una línea de 120 millones de dólares y como estructurador de un crédito sindicado con otros 17 bancos, entre ellos el BNDES de Brasil, SACE de Italia, EDC de Canadá, IFC del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

 Etileno XXI representa la inversión más grande en petroquímica desarrollada en Norteamérica en los últimos 10 años. Asimismo, es el proyecto más grande en ejecución en América Latina por Braskem Idesa, joint venture de la empresa mexicana Grupo Idesa y la brasileña Braskem.

El proyecto permitirá a México sustituir importaciones de etileno y polietileno de alta y baja densidad, en el orden de 1,500 millones de dólares anuales, convirtiendo al país en un productor con estándares internacionales, lo cual permitirá exportar parte de su producción y generar mayores beneficios a nuestro sector externo. Además contribuirá con la creación de 14 mil puestos de trabajo durante la etapa de construcción y 3 mil durante la operación.

Al día de hoy, el proyecto tiene ya un grado de avance del 60% y se espera concluir el 30 de septiembre de 2015.

El etileno y sus derivados, entre ellos el polietileno, sirven para la producción de películas, bolsas, empaques, botellas, discos y muchos otros productos de uso común. Las principales industrias de producto final son: construcción, agrícola, automotriz, electrónica, alimentos, cosméticos y plásticos. Por otra parte, la principal materia prima para la producción de etileno es el gas natural, por lo que su abasto es imprescindible para la industria petroquímica y para la mayoría de otros procesos industriales.

El proyecto de Etileno XXI y la Reforma Energética constituyen pasos decisivos para reposicionar a la industria petroquímica en el país, agregando con ello valor al gas natural.

Con la reforma energética, empresas nacionales e internacionales podrán invertir en la exploración y extracción de gas natural, detonando con ello a muchos otros sectores industriales, entre ellos el petroquímico.

Contar con acceso a gas de buena calidad y de mejor precio, así como la apertura de toda la petroquímica básica dotará de mayores incentivos para invertir en proyectos de la magnitud de Etileno XXI en México, creará empleos y desarrollará a la industria nacional.

 

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@edelamadrid

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