24 de octubre de 2021 | 07:19
Opinión

    El Secretario @emoctezumab, de paseo en San Lázaro

    Hace una semana, el Secretario Moctezuma declaró que estaba consciente de que en muchas escuelas los docentes trabajaban con libros desfasados y que un buen número de ellos “teme a las tecnologías”
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    La comparecencia del Secretario de Educación, Esteban Moctezuma Barragán en la cámara de diputados, pasará a la historia como uno de los momentos más surrealistas del anecdotario político mexicano y eso ya es decir.

    El día de ayer en San Lázaro, nadie en su sano juicio hubiera imaginado al PRI velando tan apasionada y críticamente por el derecho a la educación de los niñas, niñas y jóvenes de este país, especialmente cuando sus votos fueron decisivos para la aprobación de la Guardia Nacional, toda vez que la suma de votos de Morena, PT, PES y Verde era insuficiente para llevar la iniciativa a términos de ley.

    Sin embargo, la participación del resto de las bancadas no fue más afortunada. Unos por omisión, otros por ignorancia y otros más por consigna, no tuvieron la capacidad de construir argumentos de peso con los que cuestionar a un secretario que, dicho sea de paso, utilizaba anécdotas interesantes (“una maestra me dijo…”) como para que el público cautivo creyera que sí tomó nota en los foros educativos y que respondía con ejemplos que invitaban a la ilegalidad (grabación de llamadas) o de plano mareaba al interlocutor. La consigna pareció ser “si no los puedes convencer, por lo menos confúndelos”. Y le funcionó.

    La primera contradicción: Enseñar inglés

    “No tenemos tiempo de esperar a que los normalistas aprendan (inglés) para que después enseñen”[1] afirmó el Secretario, pasando por alto que, aunque no tengan dominio del idioma, los maestros deben poseer las bases mínimas para poder enseñar inglés. Cabe mencionar que la iniciativa no es nueva, pues en la administración del ex presidente Vicente Fox se trató de implementar utilizando como estrategia didáctica materiales vinculados a Enciclomedia.

    Hace una semana, el Secretario Moctezuma declaró que estaba consciente de que en muchas escuelas los docentes trabajaban con libros desfasados y que un buen número de ellos “teme a las tecnologías” (sic), cuando la realidad es que la propia Secretaría de Educación Pública no ha cumplido la parte de responsabilidad que le compete en la formación de los maestros en este rubro y tampoco ha proporcionado las condiciones de infraestructura, equipo y materiales que por ley debe brindar a todas las escuelas de México.

    Y es aquí cuando la promesa del Presidente López Obrador de “borrón y cuenta nueva” toma una nueva dimensión, pues a pesar de “el fracaso de 23,498,000,000”[2] , como se le llamó a Enciclomedia que incluía la enseñanza del inglés como la presentó Moctezuma Barragán, ningún funcionario fue llamado a cuentas en el Calderonato y ni qué decir en la administración pasada.

    Por ende, una buena noticia sería que el actual Secretario de Educación anunciara una investigación a fondo de Enciclomedia y programas similares que no solamente hagan valer la ley, sino que revelen a los funcionarios responsables de la implementación de este programa, pues como lo demostró el portal Pájaro Político[3], tres funcionarios relacionados con La Estafa Maestra seguían teniendo puestos clave en la actual administración.

    Tan tersa fue la comparecencia de Moctezuma Barragán, que ningún legislador fue capaz de enmendarle la página y así, entre aplausos y silencios, se fue la tarde.

    La segunda contradicción es el tema de la OCDE

    A decir del Secretario de Educación, la OCDE no dicta la política educativa, pero sí se toman en cuenta sus lineamientos y observaciones. Por supuesto, es difícil encontrar una afirmación más contradictoria que la anterior, sobre todo porque como dice el sabio refrán, nadie sabrá “¿qué tanto es tantito?” en lo que se refiere a la influencia de este organismo en las decisiones de la SEP.

    Por lo pronto, “enseñar inglés en las escuelas” así, en abstracto, sin considerar todas las carencias (no sólo de equipo e infraestructura) que supuestamente Moctezuma evidenció en los foros magisteriales (de cuyas participaciones no hay sistematización ni registro) contradice la idea de que el cambio debe venir de la escuela misma, pues esta iniciativa proviene de la OCDE e, insistimos, no es nueva.

    Es frase bíblica (tan de moda en la #4Transformación) que “no se puede servir a dos amos, porque con alguno quedará mal”. Ningún Secretario de Educación puede afirmar que escuchó a la disidencia magisterial y al mismo tiempo acepte a invitar a la OCDE a dar seguimiento a la política educativa de este país.

    La tercera contradicción (y más importante) es el tema de la evaluación

    Este tema no es cuestión de superación profesional o de “echarle ganas” para “pasar” la evaluación de ingreso o promoción (la de permanencia es otro asunto), pues tiene un trasfondo político importante que implica el riesgo de que el SNTE recupere plazas, presupuesto y espacios que al día de hoy ya han sido cedidos a la CNTE en Michoacán.

    Este no es un dato menor, pues el Secretario se negó a dar detalles de cómo serían las leyes que pasará para su aprobación a San Lázaro. Previamente, prometió que regresaría Escalafón y eso está bien, pero por otro lado, la evaluación de ingreso y promoción siguen vigentes en la página del Servicio Profesional Docente, que tampoco ha sido dada de baja.

    Es en ese intersticio (escalafón y evaluación) que los intereses de particulares se tratarán de imponer sobre los derechos de los maestros. Al invitar al SNTE a la mesa de las negociaciones y hacerlo partícipe de esta nueva legislación, en realidad le está regresando un poder que en su momento no tuvo empacho en negociar a cambio de privilegiar a unos cuantos, en la pasada administración.

    El SNTE y la CNTE se han comportado más como partido político que como organización gremial. Ambos han vendido el silencio cómplice y el ruido que toma como rehenes a los niños de este país, a cambio de poder, dinero, prebendas, posiciones políticas.

    Eso pretende regresarnos este gobierno. Y la mayoría parece de acuerdo con que esto suceda, porque en lugar de cuestionar dura y seriamente a Esteban Moctezuma Barragán, tildamos de traidores o vendidos a quienes piensan diferente. Y de repente, ahí estamos. Hermano contra hermano. Maestro contra Maestro.

    Y cabe preguntarse ¿Quiénes sacan ventaja de un magisterio dividido?

    ¿Usted qué opina, estimado lector?

    Blog https://vocesmagisteriales.blogspot.com

    [1] https://www.excelsior.com.mx/nacional/maestros-ensenaran-ingles-sin-saber-hablarlo-sep/1293074

    [2] https://www.excelsior.com.mx/opinion/leo-zuckermann/un-fracaso-de-23498000000-de-pesos/958954

    [3] https://www.animalpolitico.com/2019/01/investigaciones-estafa-maestra-corrupcion-funcionarios/