El Protocolo Burocrático y la Emergencia Sanitaria

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Imagen ilustrativa.Especial

Utilice herramientas digitales. Hoy más que nunca es tiempo de subirse al tren de la modernidad

En el contexto actual, la Secretaría de Educación Pública (SEP) no ha tomado el liderazgo de la emergencia sanitaria nacional, específicamente en lo que se refiere a los procedimientos de prevención y actuación para el cuidado de estudiantes, docentes, asesores técnicos y directivos escolares de la Educación Básica. Lo que ha hecho la dependencia es, por el contrario, actuar de manera retardada, sin iniciativas prácticas viables y se ha mantenido al margen de las diversas propuestas que han hecho, en este rubro, las comunidades educativas del país.

Se ha hablado durante estos días de cuarentena-cincuentena, por ejemplo, de la necesidad de convertir a los Consejos Técnicos Escolares (CTE) en Consejos de Contingencia Sanitaria y Educativa (con sus respectivas agendas renovadas); o se ha planteado la necesidad de elaborar Protocolos de Actuación Escuela-Familia, organizados en cada comunidad educativa o en cada zona escolar, a efecto de desarrollar actividades coordinadas entre docentes, directivos, familias y estudiantes para cuidar la salud y dar continuidad, de manera extraordinaria y ajustada, a las actividades escolares.

Pero la cabeza del sistema educativo ha caminado al revés. En los hechos, en lo no escrito, ha dado indicaciones desatinadas y ha seguido políticas públicas de coyuntura, producto de algún manual burocrático (el “protocolo burocrático”), el cual ha sido adoptado por direcciones de escuelas, supervisiones de zonas escolares, jefaturas de sector o inspecciones y, en su caso, por autoridades de municipios, entidades federativas y en el conjunto del país. Veamos algunos aspectos de dicho protocolo:

I

Si usted es directora o directivo escolar, supervisora(or) o jefa(e) de sector, solicite evidencias. Pida pruebas, hechos, portafolios de productos escritos, experiencias, fotografías, testimonios, audios (podcast), ficheros, cuestionarios contestados, “posteos”, memes y demás constancias del desempeño tanto de docentes como de estudiantes.

II

Primero los trámites, luego las personas. Si la evidencia es recibida fuera de horario, no conteste. Solamente acuse de recibido una vez que se haya reanudado el horario oficial. Así, el personal educativo se disciplinará a la dinamina de las horas burocráticas hábiles. Es improcedente entregar evidencias o constancias del desempeño diario, antes o después de los horarios establecidos.

III

Pase de lista tooo-dos los días. Pida a los docentes y demás personal de apoyo a la educación que pasen lista al inicio y al final de cada asesoría, acompañamiento, clase en línea o durante cualquier tipo de intervención pedagógica. La evidencia sistemática y más arraigada de nuestro sistema educativo (como si fuera la prueba madre del sector) es la lista de asistencia. De ser necesario utilice el audio o la grabadora de What´s App para tener listo el pase de lista (sería un registro como si se tratara de entonar el himno nacional), para que todos los días las y los estudiantes tengan claro que la autoridad educativa está al pendiente de todos y cada uno de ellos y ellas.

IV

Utilice herramientas digitales. Hoy más que nunca es tiempo de subirse al tren de la modernidad (y de la posmodernidad, por qué no); de la ciencia y la tecnología educativas; es momento de capacitarse y actualizarse... de alfabetizarse digitalmente (gracias, muchas gracias coronavirus por haber hecho el milagro). Si usted, profesora, profesor, no se actualiza y no se sube a la locomotora de la información y la comunicación del siglo XXI, a través de internet y las diversas redes sociales, entonces no lo podrá hacer nunca. Inscríbase a Twitter; a cursos o talleres en línea a través de Google for Education; regístrese en Instagram; súmese a la familia Zuckenberg, es decir, a Facebook; aproveche las ofertas de LinkedIn; considere las opciones de correo electrónico gratuito. Lo único que se le pide a cambio (casi nada) son sus datos personales y, para su seguridad, tiene la opción se subir una foto, un gráfico “X” o darse de alta con algún pseudónimo. No olvide convocar a reuniones virtuales con sus colaboradoras(es). El medio es el mensaje.

V

Si no cuenta con equipo ni dispositivos electrónicos de comunicación o computadora (“ordenador”, les dicen en España), solicite los cuadernillos impresos que distribuye la autoridad educativa. Al fin que la educación a distancia no requiere de alta tecnología (ni de gran especialización). Basta con que usted acuda a la oficina de la supervisora o del supervisor escolar, donde le entregarán dos cuadernillos para toda la zona escolar. Saque copias Xerox, haga juegos personalizados y distribuya lo necesario entre su población magisterial y estudiantil local. Si esto no funciona, prenda la televisión.

VI

Controle, controle, controle. Evite en lo posible que algún eslabón de la cadena tome decisiones en su lugar, sin su consentimiento, y mucho menos acepte que se construyan puentes entre estudiantes, padres-madres de familia (y otros integrantes del hogar) y la supervisión escolar. De ninguna manera. Usted, como buen líder y directivo, como auténtico patriarca de la educación, no puede permitir que se pierda el mando, que se vea extraviada la conducción... que se vea ensombrecida la tutela y el control que tantos años le han costado.

VII

Recuerde los deberes y reconozca su cumplimiento. Diga a sus subordinados que no son vacaciones. Que es hora de redoblar esfuerzos. Que la patria requiere de sus servicios educativos (a distancia) hoy más que nunca. Solicite el máximo esfuerzo (hoy se dice “Excelencia”) a sus docentes y familias que cuidan o se hacen cargo de los niños. Dígales que, durante todo el confinamiento, elaboren sus horarios de deberes escolares. No haga caso a los que se hacen víctimas y mucho menos atienda a los distractores que critican al vigoroso programa “Aprende en casa”. Solamente los amargados ven fallas en este singular programa del gobierno de la República. Recuerde a su gente que el secretario de educación está muy orgulloso de su trabajo. Póngase, de vez en cuando, la camiseta verde. Sienta que forma parte de la “Esperanza Azteca”.

VIII

Haga una estadística sobre lo realizado. Aprópiese de la herramienta “Excel”. Elabore tablas y gráficas en las cuales represente sus avances. Si no maneja esa magnífica hoja de cálculo, inscríbase a uno de los cursos en línea que ofrece, sin costo, la empresa Microsoft. Opere con datos sobre el desempeño de su trabajo. Recuerde que “el dato es el dato”. Documente sus avances y establezca metas cuantificables. Haga series de tiempo y publique sus hallazgos. Inserte un análisis comparativo entre el “antes” y el “después”. Con este trayecto formativo, usted estará cada más cercano(a) al ejercicio de las Ciencias de la Educación.

IX

Niegue recursos. No ofrezca apoyos que no pueda conceder. No declare promesas que no pueda cumplir. Si los y las docentes le piden apoyo para gasolina (con el propósito de repartir cuadernillos), niéguelo. Si un subordinado solicita apoyo para contratar el servicio de Wifi (con Telmex u otra compañía), en casa, niéguelo. Si algún colaborador exige condiciones de trabajo (al menos una laptop viejita), niéguelo. En este protocolo es claro que cada quien deberá solucionar sus problemas. Argumente que nos encontramos no sólo en una contingencia sanitaria, sino en la más congruente e histórica “austeridad republicana”.

X

Dé información oficial. Cite los oficios que ha recibido de sus mandos superiores. Pida que las quejas se entreguen por escrito. Exponga o argumente sobre la importancia de la solicitud electrónicamente firmada. Diga que aun cuando se admiten solicitudes por correo-electrónico, éstas deben acompañarse de las respectivas copias para informar a los directivos de niveles los intermedios y altos de la institución. Pregunte ¿entonces dónde está la calidad educativa?

El protocolo de actuación burocrática forma parte de nuestra vida cotidiana. Si por alguna razón su operación se vuelve lenta en tiempos de no crisis por pandemia-epidemia, durante la cuarentena-cincuentena es probable que dicha operación se vuelva ligeramente más lenta. Eso no debe ser obstáculo para que con alegría y optimismo hagamos que se cumpla a cabalidad el actual ciclo escolar 2019-2020.

Túrnese a quien corresponda.... Sin otro particular.

[email protected]

@jcma23

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