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El futuro de Calderón Hinojosa: Entre Lozoya Austin y García Luna

Felipe CalderónEspecial

El futuro de Calderón está comprometido.

Desde que salió de la presidencia de la república en 2012, Felipe Calderón Hinojosa ha buscado regresar al poder de manera protagónica. Primero, procurando con ambición la candidatura presidencial para su esposa Margarita Zavala Gómez del Campo. Creyendo que podría no sólo aspirar sino en verdad ganar la posición política número uno del país; con lo cual él estaría de vuelta a Los Pinos en 2018. El Instituto Nacional Electoral (INE) les otorgó un registro de candidatura “independiente” obtenido de manera irregular; con fraude, pues, tal como está acostumbrada la familia. Y ya en la campaña, Zavala no logró levantar a pesar de tener el apoyo de medios, “intelectuales” y columnistas de variada especie. Después del ridículo perpetrado durante el primer debate electoral, Zavala tuvo que renunciar a su empeño; para que no fuera tan costosa ni definitiva su derrota.

En segunda instancia, hacia el 2021 y 2024, la pareja Zavala-Calderón ha ambicionado el registro de un partido político, “México Libre”. Gracias a su afición por el fraude y, sobre todo, gracias a que los tiempos de cambio después de julio de 2018 arrojan nuevas posibilidades políticas en el país, el INE acaba de rechazar por decisión dividida el registro a dicho partido en ciernes. Y lo mismo se espera que haga la instancia del Tribunal Electoral; que obstruya a un organismo que pretende su registro sobre la base del fraude.

Calderón Hinojosa quiere arroparse con el pretendido partido no sólo para continuar parasitando del erario, también para alcanzar cierto grado de impunidad. Pero si al final no alcanza a materializarlo, ¿qué futuro le espera a uno de los políticos más dañinos para el país durante los últimos decenios? Tendría que ser, sin duda, el encuentro con la justicia.

El futuro de Calderón se vislumbra entre las revelaciones de la denuncia de Lozoya Austin ante la Fiscalía General de la República en México (FGR), y las declaraciones y la información documentada de García Luna, brazo derecho durante su gobierno, en Estados Unidos. Entre la Ciudad de México y Brooklyn, Nueva York.

En Ciudad de México, Lozoya ha acusado que la corrupción de Odebrecht en México inició durante los dos últimos años del gobierno de Calderón;en particular, con el asunto de Etileno XXI (ver denuncia de Lozoya ante FGR). En Brooklyn, su hombre de mayor confianza, el encargado de la seguridad nacional, el responsable de la guerra contra el narcotráfico declarada por Calderón, está preso acusado por sus ligas con el crimen organizado y no es muy difícil colegir que su jefe haya estado involucrado de manera consciente o por omisión. Por otra parte, se encuentra la posible complicidad del panista en el operativo criminal, “Rápido y Furioso”.

Es decir, el futuro de Calderón está comprometido. Acaso se cumpla la imagen de ese “meme” que lo representa con un traje a rayas de presidiario y tras las rejas. Es lo que una mayoría de mexicanos espera; que la justicia haga su trabajo.