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El caso de Leopoldo Luque y el futbolista mexicano de cristal

Leopoldo Jacinto LuqueEspecial

Luque supo la noticia terminado el partido

Leopoldo Jacinto Luque, seleccionado argentino y titular indiscutible durante el mundial de fútbol celebrado en aquel mismo país, en 1978, jugó un sobresaliente partido en la primera ronda contra Francia, donde con un soberbio gol suyo, la Argentina obtuvo el triunfo en ese partido. Lo que no sabía Luque es que su hermano Oscar, de tan sólo 25 años había perdido la vida, esa misma mañana, en un accidente automovilístico, cuando viajaba rumbo a Buenos Aires, para estar presente en el estadio 'Monumental' para ver jugar a su hermano, representando a todo el país del cono sur.

Luque supo la noticia terminado el partido, abandonó la concentración y se hizo cargo de todos los trámites para inhumar el cuerpo de su cercanísimo familiar. Cuenta el que se dio tiempo de sintonizar la radio mientras se trasladaba el ferretero hacia la Ciudad de Santa Fe. El siguiente compromiso, contra Polonia, lo pudo seguir, ya desde casa de sus padres, por televisión. Para el resto del campeonato el, por momentos, dudó en regresar, pero su Padre le expresó que tenía que volver, que así lo había querido Dios, y que su hermano es lo que habría deseado, que jugará; César Luis Menotti lo hizo jugar contra Brasil, y luego contra Perú en donde llegó a anotar un gol (convirtió en cuatro ocasiones, en total en todo ese mundial). Después vino la gran final contra Holanda, en donde el combinado pampero logró el primer título mundial en su historia, y el drama de Luque no era sólo lo de su hermano, cómo si no bastara, en el juego contra Francia sufrió una muy dura lesión, al luxarse el codo en una mala caída; aún así, cumplió heroicamente con su deber.

Hablemos de México y sus seleccionados, en los últimos años hemos sido testigos de cómo el futbolista mexicano se aburguesa, cual vedette de cristal cortado, algunos se han negado a jugar en selección, siendo considerados por sus DTs, el caso de Carlos Vela es icónico, de plano, despreció el jugar el que sería su segundo mundial, cuando vivía su mejor momento en lo deportivo, también Javier "Chicharito" Hernández no mostró gran voluntad para asistir a los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde se había mencionado muy seriamente para ser, ni más ni menos, que el abanderado de toda la delegación olímpica mexicana. Pudo tener la medalla dorada. No la tiene.

En cualquier país, de los pertenecientes al parnaso de los campeones del mundo, sería prácticamente imposible ver actitudes similares, al contrario, ahí los jugadores se parten el alma por poder representar a sus respectivos países. El jugador profesional mexicano pone peros: "que si le hicieron una mala cara, que si otro seleccionado no le cae bien, que si tiene flojera de viajar, o que en tal o cual partido le tocó comer banca". Deberían ver las reacciones de futbolistas cómo Diego Maradona, que al ser suspendido por la FIFA en medio del mundial USA 94, salió a declarar a los medios que 'le habían cortado las piernas ese día", o en el mismo campeonato, ’a del mexicano Hugo Sánchez, quien al no ser tomado en cuenta (de forma más que absurda) para jugar en el encuentro contra Bulgaria en los octavos de final, quedó marcado de por vida por esa tristeza y frustración; pasión pues, eso es lo que le falta al futbolista mexicano para dar el gran paso, mismo que, por cierto, España ya pudo dar.

El mexicano Giovanni Dos Santos llegaba contratado al Tottenham inglés cómo una estrella, que ya había ganado ya un mundial Sub-17, el de Perú en 2005; Luka Modric fue presentado al mismo tiempo, siendo un perfecto desconocido; hoy es un jugador consolidado, que ya fue subcampeón del mundo con Croacia, su país, en el mundial Rusia 2018. Atoine Griezmann, francés campeón del mundo con su país, en el mismo año 2018, llegó también por el mismo tiempo a la Real Sociedad de San Sebastián que el mexicano Carlos Vela, ahora milita en el Barcelona, mientras que Vela, que tenía hasta mejores condiciones futbolísticas que el francés, hoy milita muy cómodamente en la liga de fútbol gringa, y ante cualquier llamado a su selección, se está a merced de sus bamboleos emocionales y caprichos, con una buena posibilidad de negarse de nuevo.

Cabe destacar también, que la final del último mundial, el de Rusia hace un par de años, Francia y Croacia jugaron la gran final, escuadras a las que México ganó con autoridad en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, respectivamente, y la selección tricolor... pues nada, quedó en la ya tristemente acostumbrada fase de los octavos de final. Seguramente el DT tricolor, el argentino Gerardo "El Tata" Martino, tiene claro que a México le falta compromiso futbolístico para dar ese pequeño gran paso, y dejar atrás el estancamiento, y el reciente caso de la negativa del jugador del León, Luis Montes, de acudir a más llamados de selección nacional, se lo debe dejar más que claro.