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Para el Gobierno de la 4T la cancelación de NAICM fue 100 mil millones de pesos, pero para algunos analistas esto fue mucho más.

Los arreglos de Carlos Urzúa, ex SCHP

Los arreglos que hizo el exsecretario de Hacienda y Crédito Público,  Carlos Manuel Urzúa Macías para liquidar a los tenedores de los bonos del Fideicomiso de Inversión y Bienes Raíces y que eran la base para el financiamiento de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), ascendieron en total a 34 mil 27 millones de pesos, incluidos intereses. Estos números no coinciden con algunos analistas y con datos de la Auditoria Superior de la Federación (ASF), que aseguran que se ha pagado mucho más.

Para llegar a este arreglo fue necesario una oferta por mil 800 millones de dólares de los bonos usados para financiar la nueva terminal aeroportuaria que en el mercado se conoció como "Fideicomiso Mexcat"; el objetivo de esta fue mitigar el riesgo que enfrentan dichos papeles. Esto redujo el monto de intereses a pagar y posibilita al Grupo Aeroportuario a reorientar su actuar en beneficio de México.

Hay que recordar que, con respecto al financiamiento de la obra aeroportuaria el presupuesto original se estableció en 13 mil 300 millones de dólares de los cuales ya se habían recaudado 9 mil 850 millones bajo el siguiente desglose: 6 mil millones a través de bonos verdes, mil 600 millones a través de la Fibra E, una línea de crédito revolvente por mil millones y del Presupuesto de Egresos de la Federación, donde se destinaron mil 250 millones. El resto de los fondos podrían provenir, además de la TUA, de más emisiones de deuda.

Las aportaciones federales fueron sólo de 18 mil millones de pesos, por lo que se modificó el programa de financiamiento y se emitió deuda por 6 mil millones de dólares en bonos con vencimientos a 10 y 30 años y por 30 mil millones de pesos en certificados fiduciarios conocidos como Fibra-E, de todas formas insuficiente, ya que el presupuesto se había elevado a 305 mil millones, por lo que dejaba a la siguiente administración con los compromisos financieros establecidos y la necesidad de obtener 108 mil millones de pesos más.

Respecto a la Fibra E, del total de 30 mil millones de pesos invertidos, 45 por ciento fueron recursos de afores, 54 por ciento de fondos de inversión y 1 por ciento de inversionistas internacionales. Las afores que arriesgaron los ahorros de los trabajadores para su retiro, para el financiamiento del proyecto fueron: Inbursa, Pensionissste, Profuturo y Afore XXI Banorte.

Con el acuerdo de abril del 2019 capitaneado por Carlos Urzúa se cambiaron las condiciones de crédito para los tenedores de bonos, debido a la recompra de 1,800 millones de dólares y los restantes 4,200 millones se liquidarían en 19 años, luego de que el financiamiento anteriormente pactado comprometía recursos totales de 6 mil millones de dólares, a pagarse en 30 años.

El esquema financiero para la construcción de la terminal aérea de Texcoco preveía únicamente el pago de intereses sobre los bonos, a partir de la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA) pero sin amortizar el capital, perpetuando el endeudamiento. Es importante mencionar que, para garantizar el pago de estos financiamientos, se incrementó la TUA en 58 por ciento para vuelos nacionales, pasando de 15 a 23 dólares y 143 por ciento para vuelos internacionales, de 18 a 44 dólares.

Los ingresos por la Tarifa de Uso de Aeropuerto muestran un fuerte descenso ante la caída de pasajeros en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, esto debido a la pandemia, lo que genera presiones en los bonos del extinto aeropuerto de Texcoco, pagos que debieran respaldarse con estos ingresos.

El pasado mes de mayo, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México aseguró que el pago a los tenedores de los bonos del Fideicomiso del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (MEXCAT) por cuatro mil 800 millones de dólares estaba garantizado, pero el flujo de pasajeros acumula nueve meses en descenso.

Otro arreglo que hizo el exsecretario de Hacienda Carlos Urzúa para finiquitar los 692 contratos pendientes del proyecto cancelado del NAIM en Texcoco ascendieron a un aproximado de 71 mil millones de pesos, no recuperables que se han ido liquidados desde agosto del 2019.

Para el Gobierno de la Cuarta Transformación (4T) la cancelación de NAICM fue 100 mil millones de pesos, pero para algunos analistas esto fue mucho más.

En mi opinión hay diferencias en lo que costó de la cancelación de la terminal aérea de Texcoco de lo que dice la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador y la realidad, pero estas no son tantas como aseguran varios analistas, como es el caso de Darío Celis de El  Financiero.