September 23, 2019 09:36


El Rincón del Chamán. Disruptivo, el Plan Nacional de Desarrollo de la 4T

PND
Son muchos los puntos de interés que esperamos sean incluidos en este documentoInternet

 

Como no hay plazo que no se cumpla, mañana saldremos de la angustiosa espera para despejar dudas, o como dirían los detractores que nunca faltan, para profundizarlas.

Estamos en el filo de que se cumpla el tiempo para que el Ejecutivo Federal envíe al Congreso su propuesta de Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024.

Eso podría significar -lo que sinceramente esperamos- conocer con detalle y claridad el rumbo del país, la hoja de ruta de este sexenio, lo que fue planteado como un Plan Alternativo de Nación, sintetizado en la 4T. Aunque tampoco debe negarse que el ambiente está enrarecido por una densa nube de escepticismo.

Y para no hacer más enredos de los que ya existen, hay que subrayar que los tiempos para la entrega del documento transcurren sin atrasos, pues está previsto que por esta ocasión el plazo límite será el 30 de abril y que la Cámara de Diputados –que tiene la facultad exclusiva de aprobarlo y evaluarlo- tendrá dos meses para cumplir con el mandato Constitucional, lo cual ocurrirá en un periodo extra por ahí del mes de junio.

Para algunos especialistas esta es una oportunidad dorada para presentar un PND respaldado por la fuerza de la deliberación democrática, pues por primera vez dejará de ser un mecanismo exclusivo del Ejecutivo pues gracias a la reforma de 2014 será aprobado y evaluado por el Congreso.

Pero también hay muchas dudas.

Analistas serios de este tema como Rafael Hernández Estrada (Nexos 19-12-2018), coinciden en que no puede descartarse que el PND termine como un mecanismo disruptivo, tomando como base los 100 puntos del plan de gobierno de López Obrador dedicados a echar abajo buena parte de los programas y proyectos de las administraciones anteriores como la anulación de la construcción del nuevo Aeropuerto, la construcción del Tren Maya, la eliminación de la Reforma Educativa, entre muchos.

El soporte estructural del PND de AMLO no es otro que el presidencialismo como eje del Estado, contra lo que el nuevo gobierno considera la principal causa del retroceso nacional, o sea el neoliberalismo, pues está convencido de que las fuerzas del mercado motivaron la pobreza y la corrupción.

Pero ante la falta de planes y programas que los justifiquen, un amplio segmento de la sociedad, tiene la preocupación válida de que por donde se le quiera ver, el gobierno terminará presentando un PND gansito, lleno de ocurrencias.

Visión a veinte años

Son muchos los puntos de interés que esperamos sean incluidos en este documento, elaborado por la Secretaría de Hacienda, a cargo de Carlos Urzúa y que se enviará al Congreso el último día del periodo ordinario de sesiones en curso.

Además de establecer los criterios, diagnósticos, ejes, objetivos y estrategias en decisiones tan relevantes como la eliminación del NAICM así como lo que llevó a decisiones como Santa Lucía -incluido el cerro que no estaba considerado-, por citar uno de los muchos ejemplos, el PND deberá contener las proyecciones esperadas de la llamada 4T, al menos para los próximos veinte años. No se asuste, sólo son proyecciones.

De esta manera se conocerá hasta dónde va el proyecto de la 4T y que tan profundo puede ser el cambio, o visto desde el ángulo de sus detractores, qué tan regresivo será este proyecto.

Adicionalmente, uno de los fundamentos de la Ley de Planeación es que los programas de gobierno no sean concebidos como oferta ni como propaganda política. Lo cual es muy saludable si se respeta.

¿Lluvia de ocurrencias?

El actual gobierno se estrenó con la presentación de 100 acciones de gobierno,  muchas de las cuales formarán parte del PND.

Y aunque se considera un borrador del PND, los enunciados en muchos casos no tienen el soporte legal ni presupuestal. A cinco meses del nuevo gobierno algunas de las propuestas quedaron rebasados o simplemente no se han cumplido.

Tres ejemplos:

-Se mantendrán las estancias infantiles de la Sedesol y se regularizarán los Cendis promovidos por el PT.

-No aumentará el precio de las gasolinas, el gas, el diésel y la luz, solo se le aplicará el componente de inflación.

-Se respetará la libertad de expresión; nunca el gobierno aplicará censura a periodistas o medios.

El Plan Nacional de Desarrollo tendrá un sentido más amplio que los 100 acciones del nuevo gobierno. Esperamos.

En el arranque de los foros para la elaboración del PND, Carlos Urzúa, planteó que el gobierno busca modificar el rumbo económico y el desarrollo social pues en las últimas décadas el país ha tenido un crecimiento muy bajo lo que no ha significado mejoría en la mayoría de la población.

Esta premisa forma parte de un debate  sobre las expectativas de crecimiento económico pues el actual gobierno afirma que es posible crecer al 6 por ciento promedio en el sexenio y este año al 2 por ciento. El problema es que la mayoría de los organismos financieros internacionales, instituciones bancarias, académicas y las propias calificadoras no ven para México un crecimiento que este año sobrepase el 1 por ciento del PIB y ya no se diga para todo el sexenio. Aunque tengan otros datos, crecer más allá de lo posible puede quedar en un sueño guajiro.

Los foros para contribuir al PND de la 4T no fueron muy taquilleros pero al menos cumplieron con los requisitos mínimos. Esto pudo ocurrir porque la nota informativa se genera en las conferencias mañaneras.

Y qué proponen. Pues no hay muchos datos claros pero podría mencionarse que una de las entidades que más ajustes ha tenido es la Secretaría de Gobernación. A la Segob le quitaron la responsabilidad de las políticas de seguridad pública federal, también la separaron a la otrora poderosa dependencia de las tareas de inteligencia y seguridad nacional, ambos temas pasaron al dominio de la Secretaría de Seguridad Pública, eliminada del organigrama a principios del sexenio de Peña Nieto y a la que dieron nueva vida con la administración de López Obrador.

Se trata de convertir a la Secretaría de Gobernación en la Secretaría de los Derechos Humanos, aunque no se entiende el fondo cuando existe ya la figura del ombudsman y una Comisión Nacional de Derechos Humanos.

La Secretaría de Seguridad Pública es la parte administrativa de lo que será la Guardia Nacional, una institución híbrida que tiene su base operativa en integrantes del Ejército y la Marina y cuyo mando es un militar en vías de retiro. Empezarán a operar en agosto, mientras tanto la inseguridad sigue al alza.

En materia de Salud los planteamientos generales hablan de darle a todos los mexicanos atención médica gratuita incluidas las medicinas. A nivel de alta burocracia se eliminaron los seguros de gastos médicos mayores y se creó un Instituto para la Salud y el Bienestar que asumirá las tareas del Seguro Popular.

Estos cambios ocurren en una de las etapas que tienen al ISSSTE al borde de la quiebra, de acuerdo a declaraciones del subsecretario de administración.

Tampoco está resuelto el tema de la infraestructura de salud a cargo de los estados y municipios, pues es sabido que el gobierno federal quiere tenerlos bajo su control.

Son muchas las preguntas sin respuesta. Una persistente es si alcanzarán o no los recursos para mantener de manera permanente las becas, los subsidios a los jóvenes que no estudian ni trabajan.

El PND y el olvido

Como todos sabemos el PND, o los planes con otros nombres, siempre fueron acciones unilaterales del Poder Ejecutivo. Los planes se presentaban en forma de gruesos volúmenes, incluidos objetivos y puntos nacionales, regionales y sectoriales, y no pasaban de los estantes de los funcionarios. En realidad estaban condenados al olvido con el nuevo gobierno.

El PND de  la 4T sin duda será disruptivo porque ha venido cambiando las reglas de la propia administración pública. Un tema pendiente es el de la sana distancia del gobierno federal de los órganos autónomos. Hay mucho ruido y poca claridad en esta conquista constitucional.

Y si los diputados en el nuevo Congreso no atienden la parte de la evaluación, al final el PND quedará como muchos otros documentos de la administración pública, perdida en el olvido, será letra muerta, un cascarón de la 4T.

 

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